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¿Marchar?, sólo hacia adelante
Por Carolina Escobar Sarti - Guatemala, 30 de junio de 2005

Hoy, después de 200 mil víctimas y de una guerra que nos partió en pedazos, la palabra Ejército se pronuncia de otra manera.

Hoy se celebra el Día del Ejército en un país donde hace casi 10 años se firmó la paz. Paradoja de una sociedad que, en términos generales, no termina de sacudirse la violencia y el autoritarismo.

Hoy, más de dos mil efectivos militares desfilarán, de verde olivo, por el Centro Histórico de la capital guatemalteca. Y dice el ministro de la Defensa que “el nuevo uniforme tiene como objetivo dar la imagen de un Ejército que vive en tiempos de paz”.

Convendría ahora recordar aquel dicho de las abuelas: “no es el hábito el que hace al monje”.

Pero, con todo y desfile, avanzamos. Distintos grupos de la sociedad guatemalteca se pronuncian sobre el tema por diversas razones. Lo que parece común a todos es que, ciertamente, esos grupos también quieren que marchemos, pero sólo hacia adelante, hacia un futuro distinto, hacia un país más democrático, más pacífico, más libre, donde la bota, el uniforme y el fusil dejen de ser símbolos nacionales.

Hoy también se celebra, en el Palacio de Correos, el Día de los Mártires guatemaltecos que dedicaron su vida y su palabra “a la construcción de un país distinto” (palabras de monseñor Gerardi); hoy H.I.J.O.S. se pronunciará en contra del desfile militar con claveles rojos y tambores en la plaza central de la capital guatemalteca. Hoy, después de 200 mil víctimas y de una guerra que nos partió en pedazos, la palabra Ejército se pronuncia de otra manera. Porque es obsceno creer que en el amor y en la guerra todo se vale.

Hoy, también comparto con ustedes un comunicado enviado por Convergencia Ciudadana, en el cual se expresan las razones por las cuales no están de acuerdo ni con la celebración del Día del Ejército ni con el desfile militar. Inicia así: “La firma de los acuerdos de paz representó un paso importante hacia la reducción de la influencia militar y la consolidación de la democracia, los derechos humanos y la preponderancia de los valores civiles(…).

Es por demás anacrónico —continúa el comunicado— que pasados ya más de ocho años de la firma de la paz, todavía se siga celebrando el 30 de junio como Día del Ejército. Esta celebración se remonta a 1871, ya que ese día Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios ingresaron al país comenzando así lo que se llegaría a conocer como la Reforma Liberal. Tiempo después fue cuando se oficializó esa fecha como la celebración oficial del Día del Ejército.

Convergencia Ciudadana plantea en ese sentido la necesidad de suprimir ese asueto nacional que no tiene razón de ser en la nueva época histórica que vive el país. Este 30 de junio del 2005 debería ser el último asueto, pudiendo quedar nada más como una celebración estrictamente militar.

A partir del 2006 ese feriado ya no debería existir, o si se considera necesario que los guatemaltecos gocen de un asueto similar, tendría necesariamente que cambiársele de día y dársele otro nombre.

Convergencia Ciudadana invita a otros sectores políticos, sociales y económicos de Guatemala a respaldar esta propuesta, para que de esa manera la práctica en el país sea congruente con aquellos grandes acuerdos nacionales que afirmamos respaldar.

No podemos estar condenando la injerencia militar en la vida civil del país, y después tomarnos un día de feriado para conmemorar la fecha del ejército.

Convergencia Ciudadana aprovecha para agregar que ve con preocupación que pueda resurgir el intento por llevar a cabo desfiles militares.

Al igual que la existencia del asueto, un desfile público, por corto que fuera, también sería inconsistente con el nuevo espíritu que debería predominar en la Guatemala del Siglo XXI. Los militares están en su legítimo derecho de celebrar su día, pero deberían hacerlo en sus instalaciones como un acto netamente militar”.

No es un uniforme lo que hay que cambiar, sino una serie de prácticas que nos impiden —como sociedad— marchar hacia adelante, por los caminos de la democracia y la paz.

Fuente: www.prensalibre.com


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