Tres promesas
Por Carolina Escobar Sarti - Guatemala, 30 de diciembre de 2006
La vida se escribe de frente, como los versos y la música.
Yo creo que todo lo que la política desgasta a un país se equilibra en cierta medida gracias a las expresiones culturales y artísticas que en él se dan. Frente a la imagen que de Guatemala ofrecen sus políticos, se levanta otra: la de sus artistas que la enaltecen y se perfilan como promesas para el país.
Quiero hoy nombrar a tres de ellos, todos jóvenes. La primera es Rosa Chávez, mujer comprometida con la poesía, que recientemente nos representara en el Festival de Medellín 2006; el segundo es Joseaugusto Mejía, guitarrista clásico que pone muy en alto el nombre de Guatemala en múltiples escenarios mundiales, y el tercero es Job Sis, también músico, autor de algunas composiciones en marimba.
Rosa nace en Chimaltenango y desde el 2003 ve textos suyos incluidos en la antología poética de la USAC. Forma parte del Colectivo Caja Lúdica y aparece en Siglo XXI como personaje del año 2004 en el área literaria. Mientras se celebraba el reciente mundial de fútbol, ella asistía a la fiesta de la poesía que se da año con año en Colombia.
A sus 26 años, fue la más joven de los poetas invitados y una de las pocas mujeres en asistir a dicho encuentro. Después de seis lecturas de poesía distintas, sus textos fueron muy bien recibidos y más allá de aplausos, logró establecer sólidos vínculos con grandes poetas de otros países que, a decir de ella, por ser grandes “son los más sencillos”.
Rosa cuenta también que cuando estuvo en una lectura colectiva de poesía que duró cuatro horas y media sin parar, frente a ocho mil personas, sintió “el corazón chiquito”. Por supuesto, regresó como se regresa de esos encuentros: con ganas de articular un movimiento poético en Guatemala, que redunde en un espacio abierto de lectura, reflexión y debate en torno a la poesía.
Joseaugusto es uno de los tres jóvenes latinoamericanos que fueron admitidos en el Royal College of Music en Londres, lugar donde se han formado grandes compositores y virtuosos de la música.
A sus 23 años, mucho ha aportado al repertorio guitarrístico de la música guatemalteca, transcribiendo piezas de concierto de autores nacionales, y haciendo arreglos personales que enriquecen la música que lo mantiene ligado a sus raíces.
Por cierto, Raíces es el nombre de su disco más reciente, que siguió al anterior llamado Obertura. Ambos son pequeñas joyas que demuestran que la interpretación y la transcripción pueden ofrecer múltiples posibilidades creativas.
Joseaugusto está construyendo una carrera sólida como concertista de música clásica, dentro y fuera del país. En Guatemala ha ofrecido más de 50 recitales y también ha tenido una exitosa proyección en los conciertos que ha dado en Italia, Alemania y Londres.
A pesar de haber empezado su carrera tardíamente como él dice (la comenzó a los 15 años pero él asegura que los grandes nacen con el instrumento en la mano) y a los obstáculos económicos que ha tenido que salvar para formarse en Londres, el desarrollo de su arte ha sido sólido, sostenido y acelerado. Y es que Joseugusto es un joven serio, tenaz, disciplinado como pocos. Eso confirma que el talento sin disciplina es poca cosa.
Job Sis es creador del son fúnebre “Tradición en marimba” que aparece en el disco “Crisol” de la Marimba de Bellas Artes. Una valiosa rareza. Job crece en Baja Verapaz y dice que de niño no sabía que era músico, hasta que un maestro en Santiago La Salle le dio el impulso necesario para volar.
Esta es una coincidencia con Joseaugusto, que también a sus 15 años reconoce como determinante la presencia de un mentor musical. Job Sis dice que fue entonces cuando “comprendió la música” y comenzó a vincularse estrechamente con ella.
Él acompañó como marimbista a Rigoberta Menchú cuando ganó el Nobel en el ’92. Luego pasó por el Conservatorio y la Escuela de Magisterio Musical, pero prefiere nombrarse autodidacta; lo que más le gusta es componer música para marimba, y actualmente toca con la de Bellas Artes, aunque también toca guitarra y canta.
Experimenta fusionando la música de marimba con el New Age, por ejemplo, y se ha impuesto retos futuros importantes para el género marimbístico nacional. Hoy escribo esperanzada por estas tres promesas y les
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