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Les va a mover el piso
Por Carolina Escobar Sarti - Guatemala, 14 de febrero de 2007

Sería un ejercicio político interesante si dos mujeres se solidarizaran y ejercieran juntas el poder.

Retumba el nombre de Rigoberta Menchú en los oídos de los actuales candidatos a la Presidencia de Guatemala. Todos los días de la semana que está por concluir, en distintos medios de comunicación, han aparecido breves notas que sugieren la posibilidad de que la Premio Nobel de la Paz de 1992 compita por la Presidencia.

Imagino que el solo hecho de pensarlo ya ha de estar provocando cierto malestar estomacal en algunos de los candidatos que van punteando más alto. Y peor aún si lo que se dice es cierto: que su compañera de fórmula sería la diputada Nineth Montenegro, cuyo desempeño en el Legislativo le ha ganado múltiples simpatías.

Menchú, esta mujer indígena que lleva tres lustros dándole lata al más rancio y reaccionario criollismo guatemalteco, ni siquiera ha definido su participación en la contienda y ya ha comenzado a romper la monotonía de una campaña electoral que se vislumbraba plana.

Lo primero, es el quiebre de paradigmas en una sociedad racista hasta la médula; que una indígena “igualada” aspire por primera vez a la Presidencia del país y luego pretenda sentarse a negociar con los grandes estrategas del mundo político, es un atrevimiento. No está de más recordar que ella, en su calidad de premio

Nobel, tiene ya un amplio juego de cintura política.

La segunda cuestión que podría estar generando anticuerpos en muchos es que una mujer crea que puede asumir la presidencia “sólo” porque ganó un Nobel. Y peor aún si esta mujer no ha estudiado en “buenos” colegios ni universidades.

Guatemala ha tenido desde presidentes realmente analfabetos hasta presidentes funcionalmente analfabetos, pasando por bachilleres y licenciados, pero muy pocos cuestionan su trayectoria académica. Pero si va a llegar una mujer a ese puesto tan difícil, lo “mínimo” que se le puede pedir es una hoja de vida espectacular que le permita darle la talla a tanto señor incapaz que ha ocupado el sillón presidencial.

Un tercer quiebre podría darse porque irían dos mujeres en la fórmula de Encuentro por Guatemala: Rigoberta como presidenta y Nineth como vicepresidenta.

“Demasiadas mujeres”, dirán algunos.

Pero ¿acaso no hemos elegido desde hace siglos dos hombres para el ejercicio presidencial y vicepresidencial, y nadie ha dicho nada? Quizás la sociedad guatemalteca no esté preparada para ello, o quizás sí, pero no podremos saberlo hasta vivirlo.

Sería un ejercicio político interesante si dos mujeres se solidarizaran y ejercieran juntas el poder, lo que comenzaría por romper mitos como el que se levanta sobre el viejo refrán popular que dice que “en un panal no caben dos reinas”.

Por otra parte, la procedencia de ambas es de los movimientos sociales y de derechos humanos, lo cual provoca encendidas pasiones en los de una derecha recalcitrante que no quiere soltar la batuta. No sabemos qué negociarán Rigoberta y Nineth, ni tampoco si llegarán a acuerdos convenientes para todas las partes, pero es un hecho que este ejercicio ya está siendo saludable para el juego democrático del país.

La campaña de descalificación que podría producirse si ellas participaran en la contienda sería muy dura, porque su fórmula vendría a dividir y restar votos a varios candidatos. Como a muchos les moverían el piso, saldrían con el tema de la Embajada de España, igualarían los movimientos de Rigoberta a los de Evo Morales en

Bolivia, hablarían de su participación en la guerrilla, de su vinculación con un empresario mexicano, de su puesto de embajadora de Buena Voluntad durante el gobierno de la Gana, etcétera.

Lo mismo de siempre, reciclado para la ocasión. No es mi propósito hoy defender o condenar a Rigoberta y Nineth, sólo quería expresar que ni siquiera han asegurado su participación, y ya están moviendo las aguas. De darse el sí por parte de ambas, y aun si no ganaran, sería un interesante ejercicio democrático y un buen termómetro para medir a la sociedad guatemalteca actual.

Fuente: www.prensalibre.com - 100207


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