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Recuperar el sentido
Por Carolina Escobar Sarti - Guatemala, 30 de marzo de 2007

No se puede sostener la impunidad bajo el manto de la autonomía.

La Universidad de San Carlos está en buen momento para hacer un nuevo alto y recuperar el sentido profundo de su hacer y quehacer. El reto que enfrenta esa casa de estudios es repensarse en nuevos contextos que demandan una ética distinta, una gestión diferente, un reposicionamiento en la vida nacional.

Eso es palabra mayor, por ello hoy apenas hablaré de manera general acerca de ciertas prácticas que desvirtúan su sentido profundo de academia y espacio de cultura inmerso en una realidad social con la cual ha trazado históricamente un compromiso ético.

Estamos a horas de la tradicional Huelga de Dolores. Coyuntura más que propicia para hablar del proceso de Dignificación de la Huelga que un grupo de sancarlistas iniciara hace cuatro años.

Las pintas en la ciudad de Quetzaltenango y las escenas de violencia protagonizadas por algunos estudiantes en ese departamento contradicen las intenciones de quienes quieren devolverle a esta tradición su carácter de desfile bufo de gran raigambre y trascendencia en Guatemala.

Dice uno de los integrantes de este grupo de sancarlistas: “En el año 2003 iniciamos el proceso de Dignificación de la Huelga de Dolores, hoy, a casi cuatro años, la diferencia es notable. Con la eliminación de la talacha, el rescate de la cultura huelguera, la reafirmación de los principios e ideales de esta tradición estudiantil, así como un sinfín de esfuerzos para recuperar y lograr la reintegración de verdaderos huelgueros, que un día fueron desplazados por pseudolíderes que, autodenominándose honrados, dejaron que la dirección de nuestra Huelga quedara en manos de delincuentes y mareros.

Por tal motivo, (....) nos vimos obligados a enfrentarnos contra quienes se oponían a la eliminación de la talacha, vagos que habían encontrado su modus vivendi, compitiendo con los niños de la calle, (....) que no sólo desprestigiaban nuestra tradición, sino además, dichos recursos nunca eran destinados a las actividades bufas”.

Los huelgueros de Quetzaltenango han sido convidados por sus compañeros del Comité de la Huelga a no apoyar este tipo de medidas violentas y a no prostituir la Huelga de Dolores. “Hay que recordar que el estudiante vive para la Huelga y no vive de la Huelga (....). Por eso es digno que ustedes en Xela sometan a discusión este tema y lo censuren lo antes posible, por el bien de nuestra casa de estudios y de nuestra centenaria tradición. La Huelga es del Pueblo de Guatemala, no de aquellos que se apropian de su nombre para lucrar….”, concluyen.

Pero la pregunta es: ¿todos son estudiantes o hay también infiltrados en estas actividades?. En las noticias recientes, uno de los que hicieron pintas y pretendía extorsionar a los comerciantes tenía más de 30 años de edad.

Para el bautizo de Medicina de este año, específicamente en el ritual de prebautizo, las humillaciones hacia los estudiantes de nuevo ingreso fueron incontables e innombrables; cuentan quienes allí estuvieron que había hasta gente portando bates.

Los más agresivos estaban vestidos con camisa militar, y hombres que rebasaban las cuatro décadas estaban por allí, no haciendo nada, sólo viendo el brutal desempeño de sus mini instrumentalizados ejércitos de jóvenes, todos vestidos de la misma forma. Definitivamente no se puede sostener la impunidad bajo el manto de la autonomía.

Y esto va aún más lejos. Las autoridades universitarias y el cuerpo docente y administrativo están en todo su derecho de tener una preferencia y hasta una filiación político-partidaria, pero es totalmente aberrante que algunos quieran utilizar a los estudiantes y a la misma universidad con fines político-electoreros.

Los puestos son concedidos a cambio de votos, al igual que algunos títulos y notas de cursos.

No es lo mismo formar agentes políticos que forzar procesos politiqueros en la academia. La Universidad de San Carlos ha jugado y sigue jugando un papel trascendental en la historia del país, por ello no caería mal un honesto ejercicio de autocrítica y una acción decidida que de nuevo la situara como la entidad rectora de la educación superior en el país.

Fuente: www.prensalibre.com


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