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Encuentro internacional contra el terrorismo
Por Carlos E. Wer - Guatemala, 9 de junio de 2005

Cuatro días fueron suficientes en un gigantesco esfuerzo de organización y poder de convocatoria, para hacer posible que cerca de seiscientos personajes de sesenta y siete países fueran representados en el evento desarrollado en la capital cubana. El resto de los participantes, hasta llegar a mil doscientos, correspondían a miembros de organizaciones cubanas. Cuatro o cinco organizaciones tales como la ANEC (Asociación Nacional de Economistas de Cuba), la UPEC (Unión de Periodistas Cubanos), se convirtieron en pivotes de la convocatoria. Cientos de llamadas recorrieron el mundo en busca de las personalidades a quienes se les informaba del evento. Así daba inicio la primera etapa del "Encuentro Internacional contra el Terrorismo, por la verdad y la justicia".

Ante la expectativa de la respuesta que se diera a la convocatoria, el domingo empezaron a llegar las diferentes delegaciones. Esta columna se hacía presente el lunes en la tarde, cuando ya la primera etapa de las actividades previas al encuentro se había cumplido.

La cita del martes se iniciaba con un acto en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, encabezado por Giustino di Celmo, padre del joven italiano asesinado en la acción terrorista en el Hotel Copacabana. Cabe recordar que por estos actos llevados a cabo en diferentes hoteles citadinos, se vieron encartados jóvenes guatemaltecos y salvadoreños contratados por Posada Carriles, el terrorista que desatara una tormenta al ser amnistiado por la, en ese momento, presidenta de Panamá, Mireya Moscoso y que, después de un recorrido por diferentes países, entre los que se señala a Guatemala, por cuyo territorio alcanzara Belice para poder llegar a Cancún.

Ya en ese centro turístico se mueve hacia la cercana Isla Mujeres en la que le es proporcionada una embarcación, la "Santrina" (cuya historia será producto de un artículo aparte) hasta alcanzar tierra "libre" en los Estados Unidos.

Giulamo pues relata la tragedia que envolviera a la familia. Un joven, con ansias, como muchos otros miles en el mundo, de conocer "de cerca", la realidad de todo aquello que se ha hablado de Cuba, sin presentir que se atravesaría en el camino de aquellos que, dispuestos a todo y movido por los hilos aparentemente invisibles de quienes siempre tras la sombra, controlan el poder económico del mundo.

La bomba que estallara en el hotel, le alcanzaría fatalmente. Todas las ilusiones, todo el entusiasmo de un joven en busca de experiencias que le motivaran en su búsqueda de una vida diferente, de una vida en la que pudiese construir con las esperanzas acumuladas un mundo mejor.

Sus ojos no volverán a ver el cielo de su tierra natal, ni podrá recrear lo poco que pudo aprender de la tierra a la que había querido investigar en su proceso revolucionario. Una esquirla con la etiqueta de quienes emplean a sicarios para combatir las ideas lo hizo imposible.

En agitadas jornadas el programa debía de cumplirse y el destino ahora era la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento "Cerro Pelado", en el que se preparan aquellos atletas con nivel olímpico que representarán a Cuba. Allí habría otra escena que abriría nuevamente heridas. El recuerdo de las vidas truncadas de jóvenes promesas deportivas, que volvían a su tierra orgullosos de la carga de oro que habían logrado en las justas centroamericanas y del Caribe. Toda la algarabía propia del cubano, que con alegría habían abandonado la isla de Barbados en su viaje de retorno, quedaría acallada por el estallido de una bomba en el aparato de Cubana de Aviación. 73 vidas habían sido cortadas de cuajo por la misma mano. 73 familias, algunas de las que estaban presentes, saben que el delito por el que fue castigada Cuba en las personas de sus seres queridos, es su afán por construir una sociedad socialista, misma que la ha puesto a la vanguardia de los países de Latinoamérica y de otros del mundo.

La mano de quien trabajador a sueldo de la CIA, había ejecutado esa obra criminal, es la misma persona, Posada Carriles, que arribara a bordo del Santrina a la tierra de hombres de talla universal que crearan la primera república soberana del mundo. De hombres que al lograrlo fueran ejemplo para que otras naciones lucharan y alcanzaran su independencia. Hoy, ese mismo gran país protege a través de la CIA y otros organismos secretos como la NED (Fundación para la Democracia) y su "Proyecto Democracia" (que La Hora denunciara ha más de dos años), el terrorismo de Estado que enciende al mundo en una absurda concepción de "guerra perpetua"

En la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento Cerro Pelado, con su subdirector Juantorena.

Fuente: Diario La Hora - www.lahora.com.gt


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