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¿Hasta cuándo despertará este pueblo?
Por Carlos E. Wer - Guatemala, 22 de noviembre de 2005

¡Es increíble la paciencia que tiene este pueblo nuestro! Es increíble la forma en que uno detrás de otro, vienen los personajes que hablan de ética (como Carlos Slim en su reciente visita a nuestro país), cuando arrastran detrás de esa carretada de millones el signo de la estafa, de la trampa y del más descarado saqueo a los bolsillos de los guatemaltecos...Una tras otra las compañías, nacionales y extranjeras nos esquilman sin la menor vergüenza por su delincuencial proceder. Igual el teléfono, que el agua, que la luz eléctrica, que la gasolina, que prácticamente todo, en lo que entra en juego la mentalidad empresarial. Desde el Gobierno que ya se frota las manos con el negociazo de los megaproyectos.

¿Y a qué conclusión llegamos? A que la sociedad tiene ya un profundo olor a podrido. Que a donde voltees encuentras una sociedad con el rumbo totalmente perdido. Con hambre de riquezas materiales y de todo lo que ellas puedan dar. ¿Cómo obtenerlas? Eso nos es lo importante. Puede ser de cualquier manera, el asunto es obtenerlas para poder ser un personaje exitoso e importante. El camino puede ser de distintas formas pero lo que cuenta es el objetivo final: enriquecimiento.

Y claro, una sociedad podrida tendrá un ambiente podrido. Como dijera mi viejo y difunto amigo Maco Villamar... ¡como el camarón por la cabeza!

Ya en una oportunidad Guayo Villatoro comentó acerca del asalto en despoblado que significan los teléfonos celulares. ¿Cómo es posible que las autoridades permitan ese saqueo infame?... ¿Han sacado alguna vez la cuenta mental de las cantidades de llamadas que mandan a buzón teniendo usted el teléfono a la mano? ¿O la cantidad de llamadas que se cortan?... o aquellas que reciben como respuesta de una voz femenina que le dice que "el número al que está llamando no existe", siendo el número de su propia residencia?... ¿o de facturas en las que aparecen llamadas de larga distancia no efectuadas?... Claro, ¡la mente artificial de la computadora no se equivoca!... ¡quien no se equivoca es el programador, que escribe un programa como el escrito en las últimas elecciones fraudulentas de los Estados Unidos!

¡Quéjese usted!... Imposible, es la sacrosanta iniciativa privada. ¡La sacrosanta iniciativa privada con sus leyes no escritas que protegen el asalto!

Aun cuando no acostumbro escribir por problemas propios, tengo que reconocer que en este caso rebasó mi paciencia. Tengo 20 días de que mi teléfono es un auténtico desastre. Un espantoso ruido impide el escuchar correctamente o simple y sencillamente ¡se corta la llamada! Reportamos a TELGUA el problema. Llegó un técnico y explicó que se trataba de la "caja". El 17 volvimos a solicitar su reparación, ante la realidad de que el teléfono continuaba en mal estado. ¡Entonces contestan ¡que no se ha ido a arreglar porque no se había pagado el recibo al cumplirse la fecha! ¡Demostrando con ello, que la tecnología trabaja correctamente cuando se trata de sus propios intereses!

A veces pienso como se titula este artículo... ¿Hasta cuándo despertará este pueblo ante tanto abuso, tanta explotación, tanta estafa?... ¿Será que hemos perdido completamente el sentido de lo justo?... ¿Será que hemos perdido el valor de la protesta y el rechazo, amaestrados para recorrer las calles con cartelones y gritos, que se pierden en el regreso a casa, con la sola respuesta de la fatiga y ronquera producida por las expresiones que acompañan a los cartelones?... ¿O caerá como sorpresa el día que "reviente" la paciencia de este pueblo tan sufrido?

TELGUA es una de las varias compañías en las que el robo computarizado se expresa cada día. ¿Hasta cuando despertará este pueblo?

Fuente: www.lahora.com.gt


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