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Es mi linda Guatemala
Por Carlos E. Wer G. - Guatemala, 22 de agosto de 2007

Septiembre es un hermoso mes. Es un mes de fiesta. Es un mes en el que recordamos que nuestra independencia fue lograda sin sangre. Solamente por compromisos alcanzados entre quienes se verían favorecidos por ella. Y que, como siempre el "populacho" no contaba. Ellos seguirían igual, bueno, no igual, porque ahora ya serían "súbditos" independientes.

Pero en fin, septiembre sigue siendo un mes en el que el verdor de nuestro país verde, verde, aun cuando ahora ya no lo es tanto, pueda ser admirado por todos aquellos que lo vistan. Habrá oportunidad de conocer la belleza incomparable del lago de Atitlán, o quizá Chichicastenango. Talvez algunos habrán escogido al Petén y darse una vueltecita por Tikal, una de las más esplendorosas muestras del pasado glorioso de la mayoría aún incomprendida de nuestro pueblo. O talvez esos "azules altos montes" a los que cantara en su poesía Diéguez Olaverri.

Desde finales de agosto empezarán a llegar miles de turistas electorales, que vendrán a engrosar las estadísticas turísticas, ahora con un calificativo que les da importancia: son "observadores electorales", voluntarios o "invitados", que tratarán de "observar" la forma en la que nuestra "democracia", resuelve sus problemas electorales. Algunos llegarán con la aureola de ser representantes de una de las más grandes prostitutas que ha parido el imperio y que ostentosamente se hace llamar Organización de Estados Americanos. Organización que ha servido de pretexto para atropellar a nuestros pueblos.

Ellos llegarán a hoteles de cinco estrellas y acompañarán su trabajo con los "whiskys" que su categoría ordena. Otros llegarán como representaciones de distintos países y que con distinta categoría se ubicarán a todo lo "largo y ancho" de nuestro territorio, con el meritorio objetivo de ser testigos y por consiguiente dar testimonio de que la "fiesta cívica" que llevará a millones de guatemaltecos a las votaciones, y que representará "el triunfo de la democracia", ha sido conducido en forma transparente, pacífica y ordenadamente.

Ellos tendrán oportunidad de observar las colas de ciudadanos que se aprestan al juego democrático de mantener a la mayoría de la población en la miseria. Tendrán la oportunidad de observar que la votación se conduce en forma pacífica. Y tendrán la oportunidad de observar las firmas de las actas y el cierre de las urnas. Y circularán las cifras producto de esas invenciones que permiten la manipulación de la opinión pública: "conteo rápido", y "a boca de urna" que tienen como objetivo principal, precisamente, el acomodar mentalmente a la población.

También darán fe y con ello legitimizarán nacional e internacionalmente la "pureza de los comicios". Resultados que a pocas horas de cerradas las urnas son sancionadas por los torcido manejos del Tribunal Supremo Electoral, quienes darán por bueno el resultado que los grandes intereses económicos nacionales y extranjeros han diseñado para que en la "segunda vuelta", los punteros tengan que arrodillarse a ellos para lograr su total aceptación a la continuidad del modelo económico que promete los beneficios de una globalización económica que se está derrumbando en los propios Estados Unidos.

¿Qué observarán los observadores? ¿Alcanzarán a observar la pobreza y el atraso en que se encuentra sumida la mayor parte de nuestro pueblo? O solamente podrán en su visita a nuestro país observar el "triunfo de la democracia", sin alcanzar a darse cuenta que son utilizados para legitimizar la manipulación electoral?

Fuente: www.lahora.com.gt - 200807


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