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Por Carlos E. Wer G. - Guatemala, 22 de septiembre de 2007

No es una canción mexicana, es la desgraciada realidad. A pesar de que era sabido. A pesar de que, desde hace casi un año escribo y hablo sobre la decisión de la política estadounidense de imponernos el Plan Colombia, aunque le pongan otro nombre; extremo que fuera anunciado por el presidente colombiano en su visita a Guatemala. A pesar de mis escritos sobre la inclusión de México en el extensivo plan de contraataque a las políticas bolivarianas del gobierno chavista de la República Bolivariana de Venezuela. A pesar de todo ello, mi pobre hígado sufrió un fuerte cólico ayer en la mañana al iniciar el día. Y lo sufrí, al leer "elPeriódico" y leer las declaraciones del candidato patriota (que por sus actos no muestra serlo), al salir del desayuno con el procónsul representante del imperio. "Estamos dispuestos a combatir frontalmente el narcotráfico" dijo Pérez Molina y con sus palabras reafirmó su decisión de hacerle el juego a la genocida administración yanqui, quien nos vende la idea de que sus "amenazas y sus riesgos", lo son para nosotros también.

Y obviando toda nuestra ingrata realidad, en la que la población se debate en una progresiva pobreza debido a las políticas democráticas emanadas, también para variar, de quien administra al imperio, nos endilgan la certeza de que será el PLAN GUATEMALA, quien lance a un reforzado Ejército Nacional al combate al narcotráfico que ellos mismos promueven. Porque he escrito, amparado en documentos de su propio país, la responsabilidad de la familia Bus en el manejo político del narcotráfico.

El contrincante del General, el "civilista" candidato de la UNE enemigo de las Fuerzas Armadas, quien se ha encargado de "untarlas" durante su campaña, se apresura a colocarse en la misma posición de alfombra y "propone revisar la cobertura" de esa institución, lo que lo pone en la misma posición de descansar sobre ella para combatir el negocio de los nuevos jerarcas de la "Guerra del Opio".

Y es tan ingrata nuestra realidad, que para no quedarse atrás, la señora Ministra de Gobernación, quien posee un apellido que la identifica con el reducidísimo número de familias que han mantenido a esta tierra empobrecida, se apresura a declarar que "solicitarán ayuda a Estados Unidos para combatir narcotráfico". Pareciera que sus palabras fueran la repetición de las dichas por el presidente mexicano Calderón luego del "acuerdo" con el genocida Bush. Es casi como si encargaran al lobo a que cuidara a Caperucita Roja.

Pronto tendremos en nuestra tierra más soldados gringos, abiertamente o disfrazados por compañías que se encargan de alquilar mercenarios disfrazados de técnicos, expertos, etc. etc. etc. Y este pueblo nuestro, encabezado por su juventud, cae en la trampa en la que un jovencito artista guatemalteco, es utilizado como carnaza. No porque no tenga méritos suficientes, sino porque subliminalmente nos venden la idea de que la fama o la gloria, se obtiene, no por aquellos, sino en la medida en que la pagan a las voraces empresas que juegan con los sentimientos de un nacionalismo mal interpretado.

Ese mismo sentimiento de identidad y de orgullo de pertenecer a esta Guatemala nuestra, que nos debería de llevar a una actitud como la que ha adoptado el pueblo tico que pelea hasta con los dientes en contra de otra servilleta, que les quiere imponer el TLC que los empobrecería más, quien olvidara, a pesar del galardón que ostenta, que la Biblia cita sabiamente que "Donde no hay JUSTICIA, no hay PAZ".

¿Quieren combatir el narcotráfico con dignidad y eficiencia? ¡Pidan solamente a los Estados Unidos información satelital!....El proyecto GUATUSA demostró que es posible.

Fuente: www.lahora.com.gt


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