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Cimarronaje venezolano y colombiano: Entre la dignidad de los pobres y la recurrente práctica de las nuevas derechas de matar a civiles, con un énfasis especial en jóvenes negros
Por Cindy Forster - Guatemala, 22 de agosto de 2018

Pensar en Venezuela y Colombia en este año de elecciones históricas es una manera de aproximarnos a las ideas creadoras de los pueblos latinoamericanos. Los venezolanos dieron un voto de confianza a un proyecto político asediado por los imperios; y, en Colombia, hubo un empate técnico en las semanas antes del voto entre una derecha despiadada que gobierna por medio del terror, contra un centro izquierda que cree en la soberanía y una vida digna para los pobres. Pensar en eso en Colombia nos acerca a la población negra en el mundo rural y a las ciudades con un gran número de gente afro, que eligieron la opción de la izquierda tal como lo hizo la capital.(1) Me gustaría explorar la coyuntura actual con una mirada histórica, mediante el concepto de cimarronaje. Tal concepto, referente al acto de emanciparse por sus propios medios de la esclavitud, expresa la necesidad de romper las cadenas de imperios u oligarcas que creen ser todopoderosos, para lograr el cimarronaje político y económico. Un ejemplo de ello, pudiera decir, es la re elección del presidente Nicolás Maduro el 20 de mayo que se dio en un sistema electoral que merece nuestra admiración, incluso según expertos que no favorecen el socialismo. Obtuvo una participación más amplia a la que caracteriza varios países gobernados por presidentes derechistas que en este momento están exigiendo que termine la democracia venezolana por las buenas o por las malas.(2) En tanto, la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Colombia fue un proceso que sufrió un sinfín de fraude siempre favoreciendo a la derecha, y siempre plagado por amenazas a candidatos de la izquierda. En las vísperas de la elección, fueron 385 los dirigentes comunitarios en Colombia que dieron la vida en el transcurso de dos años, además de los miles que la dieron desde el fallido proceso de paz de los años ochenta.(3) A pesar de ello, el candidato Gustavo Petro, guerrillero en su juventud que sigue creyendo en la justicia social, cambió de una vez para siempre el terreno político. Su contienda fue reñida contra el títere del padrino de la extrema derecha, Álvaro Uribe, el notorio genocida sin cartera militar. Los uribistas ganaron la presidencia con el acérrimo neoliberal Iván Duque, sin embargo, a diferencia de antes, ellos no poseen la misma certeza que pueden eliminar cualquier contrincante cuando quieran y seguir avasallando el país como si fuera su feudo personal.

Colombia y Venezuela están estrechamente imbricadas. Para empezar, despierta la curiosidad, por qué la décima parte de la población colombiana ha migrado a Venezuela en este siglo.(4) Lo que viene surgiendo en Venezuela es una idea que se llama la comuna, que se trata del nacimiento de un mundo creado por y para los pobres. Es un proceso ferozmente censurado en parte porque los forjadores son las mayorías negras, que son 60% de la población venezolana.(5) Las bases revolucionarias han insistido que las 1,700 comunas organizadas hasta mediados del año 2017, representan el crecimiento natural de los principios de poder compartido.(6) Son producto de sueños construidos en forma colectiva, en lugar del mando vertical que prefieren muchos burócratas. Para gente que cree en soluciones generadas desde la colectividad del pueblo, la comuna es la fruta más bella de la revolución. Si miramos las historias censuradas del campesinado afro en Colombia, es evidente que comparten el mismo ideario y los mismos enemigos, con la diferencia que la agresión contra los afrocolombianos es mucho más letal porque el Estado sigue siendo colonialista, mientras el socialismo estatal en Venezuela está comprometido con la dignidad de los desposeídos. Eso es lo obvio.

Un llamado por una nueva constitución, que sea más fiel a las necesidades del pueblo venezolano, fue lanzado el primero de mayo del año pasado por el presidente Nicolás Maduro. Invitó a la ciudadanía a que se pusiera a prueba la idea en una elección especial. Desde entonces la concepción de la comuna fue sometida a 4 contiendas electorales, cada vez de cara a amenazas de violencia hechas por paramilitares. El voto del 30 de julio obtuvo gran respaldo por una nueva Asamblea Nacional Constituyente, seguido por arrasadores triunfos de la idea de fraguar una democracia más cercana a las bases. El voto del 15 de octubre, para gobernadores, y del 10 de diciembre, para alcaldes, profundizó aquel compromiso. Sus ganadores se han declarado a favor de la Constituyente que ahora es el supremo poder político de la república. Estas oleadas de electores confirmaron la voluntad de las mayorías.(7)

Para hacer justicia al contexto venezolano, debería mencionar que empecé a escribir estas palabras hace un año, en medio de más de cien días del despliegue violento de la derecha que profesa ser democrática y pacífica, pero se dedica a las siguientes tácticas: La quema de seres humanos ? 29 de ellos en 2017, “con apariencia chavista”, que es una forma de decir, con piel morena. La lanza de bombas molotov contra autoridades. Arrojar granadas de mano contra el tribunal más alto del país o el Tribunal Supremo de Justicia que tiene una escuela de niños a la par, y también arrojar explosivos al Ministerio del Interior, de un helicóptero oficial que fue robado por un policía.(8) El asalto a un fuerte militar con la participación de dos desertores del ejército que lideraban un grupo de paramilitares. Y, sin pretender ser exhaustiva, es importante mencionar el incendio de más de 40 millones de toneladas de alimentos destinados por la gente más pobre, quienes son las más afectadas por el acaparamiento que practica la derecha empresarial, la vieja estrategia para destruir el apoyo popular de un gobierno cuya lealtad está con los pobres.(9) En medio de todo esto, un Exfiscal del Ministerio Público de Venezuela, Gilberto Landaeta, comentó que el pueblo pobre es sabio y entiende la necesidad de combatir imperios. “Fuimos los primeros en rebelarnos e independizarnos del dominio del imperio español … y hoy ... estamos enfrentando todavía las intenciones del imperio norteamericano con toda su arremetida, su influencia en Venezuela … Soy orgulloso de ser venezolano, dando la lucha, orgulloso del pueblo que somos desde la resistencia indígena hasta nuestros días. Es propio de la sangre venezolana y el compromiso histórico ... [desde] cuando todas las colonias [sudamericanas] permanecieron inertes, indisciplinadas, sumisas”.(10) Expuso estas reflexiones el 5 de julio del año pasado, el día de la independencia, durante el cuarto año de la violencia callejera instigada por las élites neoliberales.

Las definiciones de lo que es cimarrón, cimarrona, se pueden entender mediante las palabras de Romel Parra, venezolano, locutor de Radio Chuspa, historiador orgánico que vive en el corazón de poder afro. En el lugar exacto donde él vive, al principio de los años mil quinientos, las autoridades indígenas dieron la bienvenida a los españoles en la playa donde desemboca el río. Poco tiempo transcurrió cuando empezaron a diezmar los pueblos indígenas. Romel lo cuenta como si fuera ayer. Indígenas y africanos cimarrones construyeron comunidades rebeldes, llamadas cumbes, en los meros límites de las plantaciones donde sus parientes estaban esclavizados y, por supuesto, construyeron estos refugios de resistencia a lo largo de toda la costa y hacia el interior. Siglos después, en las laderas suaves frente al mar y flanqueadas por la cordillera del interior, se cosechaba el mejor cacao del mundo bajo el látigo de los grandes esclavistas, entre ellos Simón Bolívar, tanto como bajo la siempre viva economía de los cimarrones contrabandistas.

Del pueblo negro e indígena surgió la fuerza de las luchas por la independencia y, de hecho, de todas las luchas por la libertad. Surgía, como lo expresa el venezolano Ociel Alí López, en las mentes de esta “franja popular”, un territorio siempre más inmenso que cualquier territorio nacional. Florecía en la rebeldía “zamba y caribeña”, a decir de López. Sabemos que las madres africanas e indígenas criaban a sus hijos a amar la libertad y derrotar a los imperios. Ociel Alí López nos recuerda, que solamente “el caribe” – es decir, el pueblo negro y arahuaco que es mayoría en las ciudades y el campo – ha protegido a chavismo hasta el final. Ellos y ellas rescataron a Chávez de la muerte en 2002, gritando “No ha renunciado, lo tienen secuestrado”. En este siglo crearon “este gran cumbe que se llama Venezuela.”(11)

Los barrios urbanos de las clases populares votan a favor del proyecto chavista, en un porcentaje de 70%. De igual forma, Barlovento vota 70% chavista. Es una región, que como lo expresa Héctor José Delgado Bracho, uno de sus dirigentes que se identifica como cimarrón, está compuesta por “tierras históricamente negras, tierras mágicas del tambor, de la ternura, del bosque tropical húmedo, y tenía niveles de pobreza entre los más altos del país, pero bajo el socialismo, ahora no están condenados a la exclusión”. Tienen vivienda, comida subvencionada, sus habitantes están en las universidades y dirigiendo la producción en las fábricas. Romel Parra de Radio Chuspa en el litoral de cacao y cumbes nos contó de la imparable resistencia de los africanos en las entrañas del poder esclavista, cuando viajábamos en su carro en la noche por el denso bosque, regresando de un simulacro previo a las elecciones de 2012 en el cual este lugar costero, 90% negro, obtuvo el mayor porcentaje de votos chavistas entre las demás regiones del país, alrededor de 95%.(12) Pensar la revolución venezolana nos exige pensarla en clave zamba y caribeña.

En Colombia, el contexto de las luchas actuales data desde hace 40 años. Gracias al trabajo de las organizaciones de afrodescendientes, en 1993 fue aprobada la base legal que avala los derechos ancestrales y colectivos a la tierra de comunidades afro e indígenas, la Ley 70. Consiguió rango constitucional en la magna carta de 1991 (la constitución es producto de las negociaciones de paz del grupo guerrillero al que pertenecía Gustavo Petro). La Ley 70 es un nuevo florecimiento del cimarronaje. Desde el siglo dieciséis, a lo largo de la costa caribeña y por toda la tierra fuera del alcance de los amos de esclavos, o sea, más allá del poderío de los ancestros de gente como el presidente saliente Juan Santos y la oligarquía de 54 familias que gobiernan con garrote hasta hoy, más allá en las inmensas selvas y las ciénagas de las regiones donde se encontraron depósitos de oro, incluyendo lo que hoy es Chocó, los rebeldes construyeron férreas comunidades en resistencia.

Vale recordar que los africanos conformaron el principal sostén de la economía colonial en Colombia en las minas y haciendas, así que la oligarquía conservó la esclavitud hasta 1851. Como sus pares en Venezuela, los afrocolombianos se lanzaron a las luchas anticoloniales. La emancipación les fue denegada pero a través de la primera mitad del siglo diecinueve, incontables personas esclavizadas y sometidas a otras formas de servidumbre lograron huir de los centros de poder blanco. Se asentaron en tierras de difícil acceso, en donde construyeron una versión del paraíso auto sostenible.(13) Primero fueron palenques (es decir, cumbes) de cimarrones que según el poder esclavista, se poblaba de su propiedad fugitiva y sediciosa. A diferencia de la mayoría zamba y caribeña durante las batallas de independencia en Caracas, en Colombia los pobres no podían expulsar temporalmente a la clase alta y sus allegados. En Venezuela las mayorías tuvieron una mayor ventaja porque, bajo el mando del general realista Tomás Boves, los españoles prometieron la plena libertad a la gente de color. Más adelante, el líder blanco de los llaneros zambos, José Antonio Páez, repitió la formula en su vasta rebelión de 1826 y aventajó al propio Simón Bolívar.

Novecientos kilómetros hacia el oeste, los negros de Nueva Granada encontraron en la persona de José Padilla un comandante afro e indígena de altura. Defendía a una de las ciudades negras más antiguas del Caribe, Cartagena, la puerta de la trata negrera de donde salieron cientos de miles de africanos vendidos a todo el sur del continente.(14) Padilla fue hijo de una madre Wayuú de La Guajira y un padre negro de Haití. Representó todo lo que las élites detestaban. Las raíces de su rebeldía entrecruzan océanos y entrelazan continentes. De adolescente, Padilla se alistó en las armadas navales de los españoles. Las historias élites subrayan, con razón, sus triunfos en las decisivas batallas navales contra los españoles. De ojos populares surgen otras explicaciones de su audacia, razones ligadas al hecho de haber crecido en el hogar de una madre indígena y un padre afro y, a la vez, su enorme admiración para los revolucionarios haitianos y su ideario de la liberación negra. En aquella isla durante las guerras de independencia, Padilla buscó refugio para escapar el regreso de los ejércitos monárquicos a Colombia. Ya fue un heroico comandante cuando salieron las fuerzas de Simón Bolívar de Los Cayos, Haití. Padilla dirigió las fuerzas navales en la liberación de Cartagena, enseguida de Santa Marta, y en la victoria final en la batalla de Maracaibo.(15)

Fue a gente como Padilla que Bolívar se dirijo, cuando comentó que Venezuela lo parió pero Cartagena le dio la gloria. La ciudad de Cartagena perdió la tercera parte de su población en aquellas guerras. En todo caso, José Padilla no alentó la furia de la población negra contra la esclavitud, aunque tal proceder hubiera sido fiel a los anhelos más profundos de las clases de color en la era de la independencia. Se convirtió en un senador carismático y extremadamente popular, elegido dos veces, situación que indignó a los criollos. Llegó aquel momento del desmoronamiento de la visión de Gran Colombia y los comandantes que permanecieron leales a Bolívar eran, en su mayoría, oficiales de las clases populares y no blancas. En cambio, la oficialidad oligárquica y blanca de Bogotá empleó la táctica que en su clase siempre parece sobresalir, la intriga. Conspiraron para asesinar al Libertador, pero el intento fracasó. Enseguida recurrieron a la mentira que Padilla fue el responsable. Muy fácilmente, las clases más pudientes convencieron a Bolívar de ejecutar a Padilla. Es una historia sórdida que el gobierno bolivariano de Venezuela no cansa en recordar para arrojar luz sobre la traición de Colombia a la unidad latinoamericana. Hasta cierto punto, su análisis se queda corto, porque no menciona la firme lealtad de José Padilla y las masas de color a un ideario de la Patria Grande que tenía como premisa el fin del dominio oligárquico. En otras palabras, muchas versiones carecen del eje de Colombia profunda, o la historia que surge desde la raíz de África en las Américas y el clamor por tierra y justicia que rememora las realidades del cimarronaje, entendidas que bien son propuesta para el presente.

Transitamos desde el siglo XIX al mes de junio de 2018 en el Caribe colombiano y el Pacífico, donde Gustavo Petro dominó las elecciones. Según dirigentes comunitarios, “Oficialmente somos 4.500.000 habitantes afro pero sabemos que somos mucho más, alrededor de 26% de la población”.(16) El país es el cuarto más grande de Latinoamérica con una población de casi cincuenta millones, así que la población negra representa 12.500.000 según el recuento de las comunidades. Un número desproporcionado ha sido desplazado debido a la violencia política. Se niega su existencia oficialmente. “Entre la población desplazada a nivel nacional” en el año 2013, “la 36%, hasta la 38% selecciona la categoría de afrocolombiano, de afrocolombiano negro, o de afrocolombiano moreno” en las encuestas de las organizaciones comunitarias. Pero los encuestadores oficiales, “a propósito, cuando hacen los censos, y ven por ejemplo una muchacha de piel clara, entonces dicen que ya no es negra, es mestiza”. Hay que agregar, una mayoría de colombianos vienen de raíces indígenas ya sea por su ascendencia singular o compartida con antepasados de otros continentes, no obstante que el Estado insiste que a los pueblos originarios se hayan eliminados y hoy se constituyan sólo 3.4% de la población.(17) Se pueden comparar estos datos demográficos, con el hecho de que 86% de la tierra apta para la siembra está en manos de 10% de los colombianos.(18) En tal contexto, la embajada estadounidense tilda de terroristas a los campesinos que optan por organizarse. Huelga decir que para los individuos que han sido estigmatizados de esta manera, la acusación invita a cualquiera a asesinar con impunidad la persona nombrada. Siguiendo la misma lógica que la embajada, el Estado colombiano ha evadido la responsabilidad del mando cuando sus elementos han matado a civiles para luego reportar estas muertes como subversivos abatidos, o bajas de guerra, los llamados falsos positivos cuya cifra rodea en 6 mil personas.(19) En el registro de los actos criminales de Álvaro Uribe habría que sumar estas ejecuciones.

Álvaro Uribe se encuentra en la cúspide de una vasta red de paramilitares cuyo alcance es hemisférico, y está al servicio de las transnacionales. Estos paramilitares han penetrado a la política en Colombia, década tras década. Entre sus aliados está Marco Rubio, el ultra derechista senador en Washington, y trabajan en estrecha colaboración con las altas esferas de la derecha latinoamericana en Miami que en toda América del Sur están íntimamente ligados a los estrategas de la derecha dura. Quizás sería oportuno dirigir nuestra atención a un político que es un adepto de Uribe e ilustra la renovación de la imagen y, además, la masificación del fenómeno uribista. Es un fulano que tuvo ciudadanía norteamericana y títulos académicos falsos, Enrique Peñalosa, y fue reelegido alcalde de la enorme urbe de Bogotá en 2016. Ganó votos en base a una campaña sucia que había difamado e inhabilitado a Gustavo Petro, en ese entonces un alcalde popular de izquierda. La campaña fue posible gracias al procurador general Alejandro Ordóñez que se hizo famoso, o notorio, por sus decretos que desvincularon a políticos de sus cargos con argumentos poco creíbles, evidentemente para servir los fines políticos de uribismo.(20) Probablemente su víctima más famosa fue la senadora progresista Piedad Córdoba, una destacada dirigenta de la comunidad afro. Ella fue deshabilitada por dieciocho años. Córdoba fue la persona que posibilitó el rescate de los presos de guerra de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tanto gente conocida por todo el mundo como soldados rasos del gobierno. Cabe mencionar que según los pobres, el ejército del Estado consigue la mayoría de su tropa por el reclutamiento forzoso. Presidente Hugo Chávez fue clave en el largo proceso de rescate de prisioneros, precedente necesario para iniciar las negociaciones de paz con las FARC.

La destitución del alcalde Petro se debe a que quiso arreglar el sistema público de recoger la basura en una ciudad de nueve millones, sin perjudicar la subsistencia de los trabajadores de carreta y caballo. Empresarios con nexos a la familia de Álvaro Uribe atacaron a Petro como enemigo de clase, pero más concretamente en esta coyuntura, porque él fue un obstáculo para sus planes de privatizar la recolección de los desechos. Años después, el alcalde bogotano Enrique Peñalosa y su equipo neoliberal trataron de despedir la mayor parte de los 3.700 trabajadores de aseo en la empresa pública.(21) En 2013, la maniobra política de los uribistas contra Petro tuvo éxito inmediato, bajo la presidencia de Juan Santos. No lo olvidemos, Santos fue ministro de defensa de Álvaro Uribe. Pero las decisiones de los tribunales superiores (incluso al nivel interamericano) fue de derogar la inhabilitación que Ordóñez decretó contra Petro por quince años. Petro regresó a la alcaldía dentro de treinta y cinco días. A fin de cuentas, la derecha uribista intentó expulsar el partido de Petro con su lema “Bogotá Humana”, pero lo que consiguió fue abonar los suelos que han nutrido la idea de “Colombia Humana” a nivel nacional.

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en junio, la campaña de Petro con la consigna “Colombia Humana” ganó en Bogotá, en las franjas negras de todo el país y, además, en las grandes metrópolis de tendencia progresista. Es indignante, pero previsible, que sus partidarios se cuentan entre los mártires políticos de 2018.(22) Los que votaron a favor de Petro representan el país silenciado que no cree en la supremacía blanca de los uribistas, ni en el libre comercio como el camino a la felicidad, ni en la máquina bélica del imperio como garante de la libertad, ni finalmente en la criminalidad congénita de los pobres.

En la franja negra colombiana, Chocó es un departamento donde tres de cada cuatro personas se identifican como afrocolombianos. Allí dicen que todo mundo tiene familiares en “la batea”, o sea que buscan oro en el arena de los arroyos y ríos, un despiadado trabajo que es el sostén de miles de familias pobres. Por siglos, esta minería artesanal estaba muy ligada al cimarronaje y se encaran ahora al gran capital minero que sin remordimiento alguno destruye montañas, valles, acuíferos y seres humanos, con el fin de extraer unos pocos gramos de polvo de oro para almacenar en las bóvedas de sus bancos.

Las huelgas mineras en años recientes ha sido una constante. La magnitud del auge minero en Latinoamérica no tiene precedente, aun cuando la élite colombiana siempre ha acogido el capitalismo salvaje con un fervor especial. En el ámbito internacional, numerosos acuerdos de comercio libre fueron firmados por Colombia y el más rapaz, con los Estados Unidos, entró en vigencia en 2012.(23) En la esfera nacional se enfrentan desgracias de similar índole. El gobierno (la misma gente que fue acusado de haber construido un régimen parapolítica) aprobó una ley en esos años que definía la minería artesanal como un crimen.(24)

Marchas de protesta de los mineros artesanales convergieron hacia la ciudad de Quibdó en 2013, en los días en que una comunidad de gente desplazada estaba de luto por el asesinato de un joven negro. El joven murió el mismo día que un tribunal estadounidense declaró inocente al policía que mató a Trayvon Martin, adolescente afro cuya muerte encendió protestas masivas y la formación del movimiento “Las Vidas Negras Importan”. En el departamento afro de Chocó, uno de los más desamparados del país, cantidades de campesinos se sumaron a la huelga. Todos sufren en común la embestida del comercio libre. Como una enorme y sinuosa serpiente, la marcha llenaba las calles de la ciudad con miles de personas. La pequeña parte que yo vi procedío con la máxima disciplina. Otros miles acamparon por la noche en la plaza central, frente de la catedral situada al borde del río y también adentro de la iglesia que sirvió, literalmente, de santuario. Estaban esperando la llegada de Piedad Córdoba que iba a ofrecer palabras de solidaridad ante la multitud.

Llegaron a la marcha campesinos afrodescendientes que pocos años atrás regresaron a sus tierras de donde se les había expulsados con balas, y allí, en medio de un mar de paramilitares, están construyendo pequeñas islas de paz que se llaman Zonas Humanitarias donde prohíben la presencia de personas armadas. Su valentía es épica, en esas tierras suyas, que han reclamado contra la voluntad del gobierno y la gama de actores armados de la derecha. Elijen asistir a las marchas contra la minería empresarial, sabiendo que el Estado suele abrir fuego sobre manifestantes pacíficos. Marchan con la convicción de que no existe solución fuera de lo colectivo. La acción concertada es el último baluarte frente vastas concesiones a las empresas multimillonarias. La gente enfrenta una especie de guerra de extinción que apunta expresamente a los pobres.

Dado el peligro que se corre al denunciar, todas las citas de las siguientes entrevistas son anónimas. “Los altos funcionarios empresarios decían que no les interesaba nuestro territorio, después de que decían que en los cocos habían monos, de que el mar solo era para los pescados. Y ahora se están guiando, se están queriendo, todo quieren tener. Ya acabaron con la riqueza. Fue una etapa donde nos desplazamos en los años cincuenta y luego en los ochenta, y ahora en el noventa y cinco”. Las tierras fueron vaciadas en los años noventa, la población despojada en olas de masacres.

Cabe destacar que los paramilitares asesinaron en estrecha coordinación con las fuerzas armadas. Es el mismo ejército siempre bajo la tutela de los Estados Unidos y, sin duda, el imperio cuenta Colombia como su mejor aliado militar en Latinoamérica. Otro hecho indiscutible es que el ejército estadounidense ejerce control final sobre las Fuerzas Armadas de Colombia. Por encima de los poderes militares de los Estados Unidos, el Estado en sí perdona, si no avala, los excesos de lesa humanidad cometidos por sus aliados colombianos. Un mundo unipolar y las guerras necesarias para garantizarlo, son constitutivos de los objetivos de la política exterior norteamericana que a fin de cuentas no es más que la dominación económica. Resulta evidente que las embajadas imperiales del norte están al servicio exclusivo de las empresas de la lista Fortune 500.

“La política que este gobierno está implementando es locomotora minera y de desarrollo. Creemos que si nosotros no logramos una articulación, tendemos a desaparecer como pueblo. Quieren acabar con nuestra cultura, con nuestra etnia, con todo, con nuestros saberes, con nuestras costumbres”. Cientos de miles de personas afro han abandonado el campo, donde vivían en la plenitud de su cultura. Se les trata como parias en ciudades que son mayormente negras, y se les da un trato mucho peor en donde la mayoría se identifica como blanca o mestiza.

“La gente le toca desplazarse quiera o no quiera. En Urabá inició, pues, el proceso de guerra. En el Bajo Atrato fueron más de 18 mil personas que salieron desplazadas, en 1997. Entraron los grupos paramilitares bombardeando conjuntamente con el ejército, con el pretexto de combatear, a su versión”. El contexto fue “eso, se dan los primeros títulos del marco de la Ley 70 en el año 1996 y al inicio de 1997 en la zona del Bajo Atrato. Entonces ven la arremetida bombardeando”. A nivel nacional, 7 millones de hectáreas fueron despojadas a campesinos entre 1995 y 2005.(25) Dicen las víctimas, “Llegaron los paramilitares conjuntamente con el gobierno, fueron ya masacrando a la población”. Según las informaciones que salieron durante los ciclos de las negociaciones de paz, nunca se desmovilizaron a los paramilitares en Chocó y Urabá. Es más, la transnacional bananera “Chiquita”–con sede en los Estados Unidos–pagó a paramilitares para silenciar dirigentes laborales, o sea contrató a los mismos paramilitares “que mataron, violaron, y desaparecieron a cerca de 10 mil personas en Urabá y Córdoba”.(26)

Obviamente, entre los desplazados se encuentran ex sindicalistas de las transnacionales bananeras. Escaparon la muerte a manos de sus jefes, propiciada la amenaza, por el pecado de exigir derechos laborales, y luego perdieron a sus familiares y vecinos en las masacres cometidas por las fuerzas de seguridad. La derecha colombiana, así como la embajada norteamericana, de manera deliberada confunde las luchas civiles con las luchas armadas. “La guerrilla llegó al Valle, Cauca y finalmente llegó a Nariño. Todas estas son las zonas que es pura población afro. Los intereses económicos están en esas regiones del país: la minería, la madera, el oro, el petróleo. Y lo de la palma de aceite. También los grandes cultivos y el narcotráfico. A la comunidad le queda únicamente la miseria, la destrucción de los recursos naturales y de todo el medio ambiente. La única arma que tenemos es la organización. Con el proceso organizativo ahí hemos venido luchando”.

Es inexorable el éxodo del campo en todas las Américas, pero no se puede comparar la migración durante tiempos de paz con la expulsión de gente no dispuesta a abandonar sus tierras. “Nosotros como comunidades negras, sabemos que la vida nuestra está ligada al territorio. Siempre hemos vivido relacionados con la naturaleza, a la orilla de los ríos, a orilla del mar. Sacarnos de nuestro territorio y vivir en las grandes ciudades es cuando nuestros hijos e hijas, y nosotros, empezamos a perder un proceso de identidad cultural. Ya no se identifica en pueblos, donde vos comes de pronto pescado, papas chinas. Entonces el plátano que yo podía coger de mi mata ahora yo no lo puedo coger. Nosotros cuando alguien se muere hacemos una novena. La última noche hacen un duelo entre nosotros, pero eso, en la ciudad se pierde, porque es que en las ciudades terminamos ridiculizándonos”.

Cito a una compañera: “Nuestros compañeros, hermanos, padres, cuando mueren, cuando los matan pues porque aquí en nuestro pueblo ya no muere nadie natural, a las mujeres nos toca como que asumir toda la responsabilidad. Como mujeres, el desplazamiento nos ha afectado de manera diferente. Las afrocolombianas desplazadas han sido violadas sexualmente. Muchas son viudas. Cuando llegamos a vivir en las zonas denominadas zonas rojas e asentamientos subnormales, donde están las bandas, las pandillas, la drogadicción, prostitución, y nosotros tenemos que asumir largas horas en jornadas de trabajo. Nuestros hijos están expuestos. Y marcan las líneas invisibles, que es al muchacho no puede pasar aquí porque se va a morir, y se muere de una vez, en enfrentamiento con la policía, con el ejército o con quien sea. Y las hijas cuando no violadas se tienen que prostituir. Tienen que dormir con el primer pandillerito que se les aparezca ¿no?, porque si no, las matan. Cuando asumimos un rol de denuncias ahí se nos viene una arremetida, las amenazas”.

Cito a un hombre desplazado: “Los paramilitares simplemente cambiaron de nombre. Supuestamente los paramilitares se reinsertaron, según Álvaro Uribe se entregaron, pero es pura farsa. Siguen delinquiendo todavía, eso no ha cesado”. El terror impuesto por los terratenientes, los oligarcas, los imperios, es reinventado en el paramilitarismo. Pero aun así, no han conseguido doblegar al pueblo organizado. En Chocó, como otros cientos de focos de resistencia, el pueblo sin armas se está defendiendo nada más y nada menos que con la comuna colombiana.

Teorizar sobre la comuna

El concepto de la comuna en estas tierras es tenaz. Viene de hace cuarenta mil años cuando sociedades nómadas caminaron por el mundo entero. Mario Sanoja Obediente, un antropólogo venezolano, hila una teoría política que reflexiona sobre la mayor madurez democrática de las culturas seminómadas al oriente de los Andes, en los llanos y las costas y también en las riberas del Orinoco y la Amazonia.(27) En esencia, la democracia es una práctica social tanto diaria como milenaria. No se podrán entender las batallas de hoy sin tomar en cuenta el corazón indígena de la Venezuela profunda. Lo africano y lo femenino son aspectos medulares por igual.(28) Salen de las sombras los que trabajaron con las manos y sufrieron el hambre, igualmente los que descubrieron cómo destruir las cadenas de los amos. Para desentrañar las mentiras de los pocos que acapararon todo, hay que reconocer la continua resistencia del pueblo.

La primera afirmación oficial de la palabra ‘socialismo’ en Venezuela ante masas de gente fue en 2005, proferida por el presidente Hugo Chávez cuando los presidentes antiimperialistas Hugo Chávez, Lula de Brasil y Néstor Kirchner de Argentina, arruinaron el gran proyecto transnacional del Área del Libre Comercio de las Américas (ALCA). La idea de la comuna surgió de nuevo en el escenario de la conciencia colectiva en Venezuela en 2006, por medio de Consejos Comunales.(29) El año siguiente, el campesinado aceptó el reto de organizarse y desató una marea de recuperaciones de tierras. Hubo muchas ocasiones en que el pueblo venezolano retomó las riendas de la revolución por su propia mano y esta fue una de ellas. Con el ascenso de Chávez, los grandes terratenientes comenzaron a entablar relaciones con los jefes de los ejércitos paramilitares colombianos, que podemos afirmar son algunos de los asesinos más experimentados del hemisferio aparte de los estadounidenses. Los latifundistas cobijaron a varios miles de mercenarios del país vecino que venían con diversos proyectos, entre ellos, el magnicidio de Hugo Chávez. En este entorno, trescientos dirigentes campesinos han caído ante las balas de los asesinos de los terratenientes.(30)

No fue hasta 2010 que el Poder Popular cobró forma legislativa, con el fin, en las palabras de Hugo Chávez, de alcanzar “El vivo, efectivo y pleno ejercicio del poder popular protagónico”. En 2012, fue un punto de inflexión cuando declaró, “Es comuna o nada”. Sostuvo que solamente comunas serían capaces de transformar la economía y las relaciones sociales de capitalismo: Que la revolución tenía que salir desde abajo, ‘metro por metro’.(31) Gente común y corriente viene dando cuerpo a la comuna en miles de asambleas, pequeñas reuniones, movilizaciones en masiva.

El parentesco del paramilitarismo

La derecha anti-chavista, comenzando en la segunda década del siglo, se muestra cada vez más violenta. Con los Estados Unidos en el ápice, extensas redes paramilitares están perfeccionando un perverso internacionalismo. En Venezuela, estas bandas paramilitares persiguen objetivos golpistas tras la violencia callejera, o guarimbas, con la misma saña que se dedican a reclutar ejércitos privados en Colombia, país donde han desterrado a 7.2 millones de campesinos de sus tierras.(32) Al hacerlo, se convirtieron en los héroes de los empresarios del agro, entre los cuales se encuentran muchos líderes paramilitares. Donde llegan las empresas transnacionales en Colombia, el fenómeno paramilitar las acompaña. Paramilitares desmovilizados de forma oficial, reaparecen en los mismos lugares, y también por toda Venezuela.

Las muertes de venezolanos en las guarimbas en 2014 fueron 43, muchos de ellos motociclistas decapitados por alambres de púas montadas en las avenidas. En 2004 cuando empezó esta clase de terror, asesinaron a nueve personas e hirieron a 193; en 2013 las guarimbas mataron a siete y dejaron heridos a 61 civiles. Las graves alteraciones a la paz continuaron en 2015 y 2016. Mataron a dos policías en 2016. El saldo del año 2017 fue mucho más grave. Más de cien personas fueron asesinadas y mil dos cientos sufrieron heridas.(33) Los gobiernos contrarrevolucionarios del mundo occidental – Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Colombia, México por el momento, Brasil, Argentina, Perú, Honduras, Guatemala – siguen alentando los actos de la derecha, y financiándolos. Son actos de saña tan obviamente criminal, que la derecha internacional hace décadas ha mentido sistemáticamente sobre Venezuela. Su estratagema principal está en echarle la culpa a las víctimas. A todas luces, los detalles cuentan otra historia.(34) Es de poca sorpresa que la oposición y sus aliados extranjeros hacen todo a su alcance para no entrar en detalles a fin de que su tejido de mentiras no quede al descubierto.

El año pasado presenciamos eventos horripilantes que representan los esfuerzos de la derecha de imponer la “colombianización” de Venezuela. Fuimos testigos de una derecha que quema a gente pobre, jóvenes negros para ser preciso. De modo que todos recuerdan, el joven negro Orlando Figuera fue torturado por una turba guarimbera y después le echaron gasolina. Murió por las quemaduras, el día 20 de mayo de 2017. En su agonía contó a su padre que sus victimarios gritaban insultos racistas. Le dijeron que iban a mostrarle como se les trata a los chavistas. Le pegaron, le apuñalaron, y le incendiaron. Orlando Figuera corrió en llamas, perseguido por todos. Tenía 21 años. Las guarimbas son imprevistas y él estaba saliendo de su trabajo, en un supermercado ubicado en una vecindad de la oposición. Es decir, derechista y de lujo. Murió dos semanas después. Su madre denunció a los autores intelectuales. Preguntó por qué los dirigentes de la oposición permiten tales acciones: “Ellos fueron los que le echaron gasolina a mi hijo, lo quemaron como un animal”.(35)

Eso, entonces, es el trabajo de la derecha venezolana que recibe millones de dólares del gobierno estadounidense, un sinfín de capacitaciones pagadas por la misma fuente, miles de mercenarios de Colombia, y prensa favorable a nivel mundial. Son ráfagas de mentiras. Las capas adineradas han sido alentadas con las amenazas de parte del imperio que va a derrumbar, hambrear e invadir al cualquier Estado izquierdista. Actuando juntos, están librando una brutal guerra económica en Venezuela, y una masacre a cámara lenta en Colombia contra cualquiera que se atreve a forjar la paz.

Hace días, en un enorme evento público, paramilitares intentaron asesinar al presidente Nicolás Maduro y los ministros y altos oficiales que le acompañaron. El ataque fue por medio de explosivos. Las investigaciones han revelado que la planificación del magnicidio tiene su origen en la ultraderecha en Colombia y Miami. Estos individuos terroristas actúan como patrocinadores de sus homólogos en Venezuela. Extrañamente, el ex presidente Juan Manuel Santos pronosticó varias veces la desaparición inminente de Maduro. Podría decirse que es conducta impropia de un estadista, aunque hay que reconocer, es conducta habitual en el discurso de los estadistas estadounidenses. Es lógico ver a Santos como el principal sospechoso detrás del complot de asesinato. Capturaron a paramilitares en Venezuela que están acusados de perpetrar el crimen, y ellos indican que los autores intelectuales son Uribe, Santos, y políticos de la oposición venezolano. Los medios conservadores han minimizado el atentado terrorista, igual que ridiculizaron cada noticia de los cientos de atentados contra la vida de Fidel Castro.  Nos corresponde recordar otra historia reciente, cuando Juan Santos fue ministro de defensa de Álvaro Uribe y dirigió el bombardeo sobre territorio ecuatoriano que asesinó al comandante Raúl Reyes de las FARC, y también acabó con la vida de 20 ó 21 personas más, entre ellas, cuatro estudiantes mexicanos. Los Estados Unidos proporcionó el necesario apoyo logístico. Los responsables no respetan la Patria Grande, más bien están tratando de destruirla, y no respetan la soberanía  de sus vecinos que han elegido presidentes de izquierda.(36)

Con todo y eso, los augurios para la derecha no son buenos. El 24 de julio, el mismo Álvaro Uribe decidió renunciar su cargo en el senado como jefe de la bancada más poderosa del país, y la más peligrosa. La Corte Suprema de Colombia decidió investigar evidencias que Uribe obligó a testigos a mentir con el fin de arruinar sus enemigos políticos de la izquierda y, en particular, el audaz senador Iván Cepeda. No queda claro si el congreso acepta a su renuncia, que decidirá cómo va a proseguir. Poco después Uribe “pidió que retenga sin considerar mi carta de renuncia” porque él quiso defender su “honor” ante el tribunal; además, presentó cargos contra los magistrados que están investigando a él. Aunque la corte no aborda acusaciones de asesinato contra Uribe, u otras relativas a su responsabilidad muy personal de haber montado estructuras paramilitares, los senadores Cepeda y Gustavo Petro hicieron exactamente eso en el recinto del senado, hace años.(37) Se puede agregar que ocho millones de votantes unieron sus voces a los reclamos de justicia, entre ellos campesinos y los pobres de las ciudades, gente de ascendencia afro, embera, zamba, wayuú, caribeña, y arahuaca, gente que lleva en sus corazones un sinfín de historias y un pensamiento que va mucho más allá de un simple proyecto político, o sea es una visión cimarrona.
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Este ensayo se ha tomado de un manuscrito de libro de la autora, que está elaborado a base de voces de gente campesina, afro e indígena que lucha por la dignidad en 7 países en el Caribe y Latinoamérica.

 

(1) Mis profundos agradecimientos a Alba TV (Canal en movimiento) y al Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños, que publicaron una versión anterior de las secciones sobre Venezuela que aparecen en este trabajo (http://www.saberesafricanos.net/noticias/
opinion/3040-venezuela-entre-la-comuna-y-la-derecha-
quemando-gente-pobre-jovenes-negros-para-ser-precisos.html y http://www.albatv.org/Venezuela-en-2017-Entre-la-comuna.html. Referente a las elecciones en Colombia, véase http://www.eltiempo.com/elecciones-colombia-2018, https://www.elespectador.com/elecciones-2018/noticias
/politica/la-abstencion-fue-igual-en-la-primera-y-segunda-vuelta-presidencial-articulo-794986 y, sobre la región del pacífico y el narcotráfico mexicano https://www.elespectador.com/elecciones-2018/
noticias/politica/gustavo-petro-le-gano-ivan-duque-en-el-pacifico-
articulo-794960.

(2) Véase https://www.jornada.com.mx/2018/05/21/mundo/025n1mun, https://www.jornada.com.mx/2018/05/21/mundo/025a1mun y, desde una perspectiva empresarial y pro estadounidense, https://www.as-coa.org/articles/chart-deep-dive-voter-turnout-latin-america. De la gente que acudió a las urnas, 42% escogió al candidato de la izquierda.

(3) “Persiste asesinatos de líderes sociales en Colombia: Suman 385”, teleSUR, 18 mayo 2018, reportando sobre un informe del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, https://www.telesurtv.net/news/asesinato-lideres-colombia-indepaz-20180518-0029.html. Desde entonces, cada par de días se anuncia otro asesinato, y muchas de las víctimas son negras, como el maestro rural de Chocó que fue abatido el 18 de julio 2018 y “‘todo parece indicar que se hizo delante de niños’, indicó Abraham Medina, vicepresidente de la Asociación de Educadores del Caquetá” donde la víctima trabajaba, http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/07/18/colombia-
asesinan-a-profesor-que-habia-sido-amenazado-en-caqueta/. La Unión Patriótica fue un partido de la izquierda que se fundó en la década de los ochenta del siglo pasado, cuando la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dejó las armas. Su decisión fue el fruto de negociaciones en las cuales el gobierno garantizó que pudiera participar electoralmente. No obstante, sufrió más de 5 mil asesinatos, https://www.elespectador.com/noticias/judicial/exterminio-
de-up-crimen-de-lesa-humanidad-articulo-523247. Esta historia ensombrece el presente.

(4) La cifra de 5 millones corresponde a los últimos 16 años, según un reportaje del 9 de abril del 2018 que anuncia la naturalización de 10 millones de colombianos quienes viven en Venezuela. Aquellos años en Colombia fueron caracterizados por presidencias de la ultra derecha, comprometidas con la guerra y el neoliberalismo, https://www.telesurtv.net/news/venezuela-residentes-colombianos-nacionalizados-20180409-0063.html.

(5) Favor de ver https://www.telesurtv.net/opinion/
Existen-las-comunas-en-Venezuela-20170215-0027.html.

(6) Favor de ver https://www.telesurtv.net/opinion/
Existen-las-comunas-en-Venezuela-20170215-0027.html.

(7) Véase la información del Consejo Electoral en http://albaciudad.org/2017/07/resultados-
elecciones-constituyente-8089320-votantes/. El voto sobre el constituyente en Venezuela transcurrió en medio de amenazas, ataques y asesinatos cometidos por la derecha contra los electores, pero no obstante, el porcentaje del padrón que concurrieron a las urnas en estas circunstancias (41.53%) fue superior al 37% que votó en el último referendo en Colombia, sobre los acuerdos de paz firmados por el gobierno y el grupo más grande de la guerrilla, que fueron rechazados por 50.2%, http://jornada.unam.mx/2016/10/03/politica/002n1pol. En otras palabras, el uso de atemorizantes tácticas electorales de parte de los uribistas fue exitoso, pero tácticas similares que aplicaron la derecha venezolana no funcionaron.

(8) Los linchamientos se describen más adelante. http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/06/27/
gobierno-de-venezuela-denuncia-ataque-aereo-contra-sedes-del-tsj-y-ministerio-de-interior/ y “Un policía venezolano roba helicóptero y abre fuego contra el Tribunal Supremo”, La Jornada, 28 junio 2017, p. 23, http://www.jornada.com.mx/2017/06/28/mundo/023n1mun. Murió él en un tiroteo en enero de 2018, que también cobró las vidas de unas de las autoridades que estaban intentando de capturarlo antes de su próximo ataque planificado. Para consultar las noticias diarias de la arremetida contrarrevolucionaria durante estos meses desde la perspectiva de los pobres, véase la cubertura de teleSUR, Venezuelanalysis, Alba TV, Resumen Diarios de Urgencia, y La Jornada.

(9) Véase los programas noticieros de teleSUR, los días 5 y 6 de julio de 2017, archivados en https://videos.telesurtv.net/busqueda/?tipo=programa o por medio de YouTube. Los pobres de Venezuela, con una disciplina notable, no han desatado su furia sobre la derecha.

(10) teleSUR, Agenda Abierta, 5 julio 2017, la entrevista con Gilberto Landaeta empiece en 1:02:30, https://videos.telesurtv.net/video/666872/
agenda-abierta-666872/. Véase también las entrevistas de teleSUR en el programa “Es Noticia”, 29 y 30 de junio, y 4 y 5 de julio de 2017.

(11) Ociel Alí López, ¡Dale más gasolina! Chavismo, Sifrinismo y Burocracia, Caracas, Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, 2015, pp.26-28, 31, 33-34, 47, 64, 68.

(12) Ibid. Héctor Delgado recibió la delegación auspiciada por Venezuelanalysis en la región de Barlovento el 25 de agosto de 2017. Las palabras de Romel Parra corresponden a los primeros días de septiembre y el simulacro fue el 2 de septiembre, 2012.

(13) La obra de Jason McGraw, The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for Citizenship, Chapel Hill: University of North Carolina Press, 2014, investiga las economías populares de mujeres y hombres afro, y narra las luchas que hicieron para conseguir la dignidad laboral.

(14) Veáse: Ildefonso Gutiérrez Azopardo, “El comercio y mercado de negros esclavos en Cartagena de Indias (1533-1850)”, Universidad de los Andes-Bogotá, que aborda el detalle en toda su monstruosidad, https://revistas.ucm.es/index.php/QUCE/article/
download/QUCE8787120187A/1778. A base de los datos estadísticos reunidos por Emory University et al, The Trans-Atlantic Slave Trade Database, 2013, http://www.slavevoyages.org/ se registra cientos de miles de africanos que llegaron a las colonias españoles. Bajo el sistema mercantilista de la trata negrera, Cartagena y “Vera Cruz”, México, fueron los puertos legales de tierra firme, y más tarde, Portobelo, igualmente parte de Nueva Granada en ese entonces. Según la investigación de António de Almeida Mendes, en los primeros siglos coloniales hasta 1685, Cartagena fue el puerto de desembarcación para 55% de los africanos declarados a las autoridades españoles, mientras el porcentaje de africanos secuestrados que no fueron declarados pudiera haber sido la décima parte o hasta la mitad del total; “The Foundations of the System: A Reassessment of the Slave Trade to the Spanish Americas in the Sixteenth and Seventeenth Centuries”, en Extending the Frontiers: Essays on the New Transatlantic Slave Trade Database, editores David Eltis y David Richardson, New Haven and London, Yale University Press, 2008, pp. 86-87.

(15) La información acerca de José Padilla proviene del libro premiado de Aline Helg, Liberty and Equality in Caribbean Colombia, 1770-1835, Chapel Hill, University of North Carolina Press, 2004, pp. 195-236.

(16) Las entrevistas que siguen son anónimas por razones de seguridad, como se explica más adelante en este párrafo.

(17) Para cifras sobre la población indígena y las recientes alegaciones de “exterminio estadístico”, véase, de parte de la red ONIC, la Organización Nacional Indígena de Colombia, http://www.onic.org.co/comunicados-onic/2261-la-onic-ratifica-posible-exterminio-estadistico
-en-el-censo-2018-por-incumplimiento-de-acuerdos. De parte de los medios comerciales, véase por ejemplo, http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/dane-respondio-
a-los-indigenas-frente-a-sus-denuncias-sobre-censo-2018/20180124/nota/3698710.aspx (un filial de Caracol Radio), y http://caracol.com.co/radio/2006/10/31/economia/
1162312680_351359.html.

(18) Entrevista con Imelda Daza, ex candidata vicepresidencial del FARC, “¿Hay garantías electorales en Colombia?”, 24 mayo 2018, teleSUR, https://www.telesurtv.net/news/colombia-elecciones-garantias-electorales-farc-imelda-daza-20180523-0043.html.

(19)  Véase, https://www.telesurtv.net/news/Colombia-
Aplazan-juicio-contra-coronel-por-falso-positivo--20150625-0074.html, y http://ojosparalapaz-colombia.blogspot.com/2015/07/colombia-mas-de-5700-asesinatos-
falsos-positivos-y-los-altos-mandos-siguen-impunes-informa-hrw.html tomado de http://noticiasunolaredindependiente.com/2015/06/28/noticias
/vivanco-y-falsos-positivos/.

(20) Véase, https://www.telesurtv.net/news/Quien-es-
Alejandro-Ordonez-Maldonado-20160907-0044.html. Sobre la trayectoria de Petro en la alcaldía de Bogotá, véase http://caracol.com.co/radio/2013/12/09/bogota/
1386587280_033686.html. Antes de ser alcalde, Petro fue senador, y en el senado él acusó a Álvaro Uribe de tener vínculos de confianza y financiamiento con los paramilitares. Petro ayudó a destapar el escándalo de “parapolítica” que condujo a investigaciones contra más de quinientos funcionarios. Decenas de representantes y senadores fueron hallados culpables, https://www.semana.com/nacion/articulo/procuraduria-adelanta-519-investicaciones-por-parapolitica-y-bacrimpolitica/470010. En un artículo biográfico sobre Petro, en ese entonces senador, el periódico El Espectador informa que Petro votó a favor de la confirmación de Ordóñez como procurador general, https://www.elespectador.com/impreso/politica/articuloimpreso-202588-luchas-del-companero-aureliano.

(21) Se puede leer testimonios de las y los trabajadores en
https://www.publimetro.co/co/bogota/2018/02/15/
el-agua-turbia-que-rodea-al-distrito-con-los-empleados-de-aguas-de-bogota.html.

(22) Por ejemplo, un paramilitar y narcotraficante hizo reiterados llamamientos en las redes sociales: “A nosotros la ultraderecha [nos tocará] combatirlos con fiereza y decisión” a los partidarios de la izquierda electoral, que según él, “Son asesinos brutales, estamos ante una nueva guerrilla por los colectivos petristas pero acá no nos vamos a dejar asesinar. Ni por el putas”. Como sus pares en Venezuela, el autor del mensaje, “Popeye”, es un defensor del credo neoliberal que tanto ha enriquecido a los oligarcas y sus sicarios. https://www.telesurtv.net/news/fiscalia-investiga-
exsicario-amenazas-petro-20180523-0030.html.

(23) Véase https://policy-practice.oxfamamerica.org/
static/media/files/Efectos_
TLC_Colombia_EE.UU._sobre_el_agro._Cifras_y_Rostros.pdf, pp. 113-115, un resumen de los efectos sobre el campesinado.
https://ecoosfera.com/2013/08/protestas-en-colombia
-por-tratado-de-libre-comercio-que-obliga-a-campesinos-a-comprar-semillas-transgenicas/.

(24) Para más información, https://nacla.org/news/2015/
11/09/survival-profit-and-war-many-faces-gold-mining-colombia.

(25) El dato proviene de Ariel Ávila, un experto sobre el paramilitarismo, entrevistado en el programa “Paz por Lozano” de 26 junio 2017. Ávila planteó la hipótesis que los autores intelectuales del despojo y los crímenes paramilitares son ganaderos, la policía local, y alcaldes o autoridades municipales, teleSUR, https://videos.telesurtv.net/video/665594/paz-por-lozano-665594/.

(26) Caracol Radio Medellín, http://caracol.com.co/emisora
/2017/06/07/medellin/
1496862287_386452.html.

(27) Mario Sanoja Obediente, Memorias para la integración, Ensayo sobre la diversidad, la unidad histórica y el futuro político de Sudamérica y el Caribe, Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2006, p. 14. Para una exposición más detallada, Iraida Vargas Arenas y Mario Sanoja Obediente, La larga marcha hacia la sociedad comunal, Tesis sobre el socialismo bolivariano, Caracas, Fundación Editorial El perro y la rana, 2015. La idea recogida por Guillermo Bonfil Batalla, que las culturas de hoy están hondamente arraigadas en tiempos remotos, ha encontrado eco en toda Latinoamérica. Véase su obra emblemática, México Profundo. 

(28) En Caracas, el Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños está haciendo una enorme labor para desafiar las historias elitistas, véase http://www.saberesafricanos.net/.

(29) Para más información, https://www.telesurtv.net/bloggers/Chavez-nombrar-y-hacer-la-democracia-del-siglo-XXI-20160304-0005.html, el blog de Fernando Vicente Prieto de 5 de marzo de 2016.

(30) La Asamblea Constituyente anunció su decisión de enjuiciar a los responsables, véase http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=
rn&id=113837&SEO=reabriran-300-casos-de-asesinatos-a-
lideres-campesinos-en-venezuela.

(31) Véase también, http://www.resumenlatinoamericano.org/
2017/02/17/existen-las-comunas-en-venezuela/ y George Ciccariello-Maher, Building the Commune, Radical Democracy in Venezuela, London y New York, Verso Books, 2016.

(32) Véase http://www.telesurtv.net/english/news/Colombia-Has-Worlds-Largest-Internally-Displaced-Population-20170523-0027.html, 23 de mayo de 2017.

(33) Véase http://www.telesurtv.net/news/Conozca-que-son-las-guarimbas-en-Venezuela-y-quienes-estan-detras-20140312-
0050.html, 12 de febrero de 2017. También, http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/
general/222576/guarimbas-y-su-campana-de-terror-en-venezuela, http://www.resumenlatinoamericano.org/2016
/03/29/venezuela-sangrienta-guarimba-en-tachira-donde-manifestantes-opositores-secuestraron-un-bus-atropellaron-y-mataron-a-dos-policias-hiriendo-a-otros/ y http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/08/19/
guarimbas-sicariato-y-oposicion-venezolana/.

(34) Véase https://videosenglish.telesurtv.net/player/662459
/the-black-youth-set-on-fire-in-venezuela-has-died/?aspectratio=auto. Y también, http://www.laiguana.tv/articulos/59004-madre-
joven-quemaron-vivo-en-altamira-botada-trabajo-por-salir-en-tv-video.

(35) Véase https://videosenglish.telesurtv.net/player/
662459/the-black-youth-set-on-fire-in-venezuela-has-
died/?aspectratio=auto. Y también, http://www.laiguana.tv/articulos/59004-
madre-joven-quemaron-vivo-en-altamira-botada-trabajo-por-salir-en-tv-video.

(36) La Jornada, “Piden que cese persecución a Lucía Morett; 4 estudiantes mexicanos murieron allí, A cinco años de la matanza de Sucumbíos, familiares de las víctimas visitan el sitio”
http://www.jornada.com.mx/2013/03/02/politica/017n1pol,
teleSUR, “9 años del ataque ordenado por Álvaro Uribe Vélez a Ecuador” https://www.telesurtv.net/news/7-anos-del-
ataque-uribista-a-Ecuador-20150301-0047.html, “Revelan nexos
de la ultraderecha y paramilitarismo en Colombia”
https://www.telesurtv.net/news/Revelan-nexos-de-la-ultraderecha-y-el-paramilitarismo-en-Colombia-20170227-0057.html,
“When Colombia Bombed Ecuador: The Killing of Raul Reyes”
https://www.telesurtv.net/english/news/When-Colombia-
Bombed-Ecuador-The-Killing-of-Raul-Reyes-20160228-0009.html.

(37) Diana Durán Núñez, “Álvaro Uribe y el fantasma del paramilitarismo…”, en El Espectador, 7 febrero 2018, https://www.elespectador.com/articulo-373, y https://www.telesurtv.net/news/claves-investigacion-
caso-uribe-velez-colombia-20180730-0001.html. Entre innumerables fuentes, algunas de gran interés son https://www.nytimes.com/2018/05/25/world/americas/colombia-uribe-drugs.html, https://www.telesurtv.net/news/Alvaro-Uribe-no-niega-su-vinculacion-con-el-paramilitarismo-20160624-0032.html, https://elpais.com/internacional/2018/06/12/colombia/
1528778541_006928.html, https://www.theguardian.com/world/2011/sep/08/alvaro-
uribe-accused-paramilitary-ties. En la actualidad reciente, véase la declaración de un periodista en Miami que está orgulloso de apoyar a los terroristas que quieren matar al presidente Maduro, teleSUR, “Confirma Jaime Bayly: Atentado contra Maduro fue planificado en Miami” https://www.telesurtv.net/news/jaime-bayly
-miami-eeuu-atentado-nicolas-maduro--20180807-0042.html.

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