Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

50 años de la batalla heroica
Por César Montes - 16 de abríl2004
cmontes@yahoo.com.mx

El 30 de abril de 1954 se cubrió de gloria el pueblo vietnamita al derrotar en la batalla de Dien Bien Phu a las tropas colonialistas francesas.

Hace 50 años, en julio de 1954, se llenó de ignominia un grupo de lacayos al participar en la operación encubierta que la CIA ya reconoció como suya, al invadir Guatemala con un grupo de mercenarios que recibieron armas, entrenamiento, aviones y muchísimo dinero para derrotar el gobierno democráticamente electo del coronel Jacobo Arbenz Guzmán.

Tenía solamente 12 años de edad cuando se supo la noticia del triunfo de un pueblo de campesinos amantes de la libertad, dirigidos por Ho Chi Minh en todo el país y sus fuerzas armadas populares por el general Vo Nguyen Giap, a quien conocí personalmente a finales de la década del 60.

Hoy, a pesar que lo niega Bush, en una actitud imperialista ocupan por la fuerza de las armas y carentes de razón a Iraq en lo que es ya un nuevo Vietnam. Quizás la lucha dure una o dos décadas, pero ciertamente que la resistencia vencerá, porque los asiste el patriotismo y la razón.

No existieron nunca las armas nucleares, ni de guerra bacteriológica. Sólo fue la obsesión de Bush padre heredada por su hijo lo que lleva a la muerte tantos soldados latinos, negros, españoles y norteamericanos. Los contratistas civiles son ex oficiales que participaron de una forma u otra en guerras anteriores.

Algunos son mercenarios, simple y llanamente, que se enriquecen contratados para servicios de apoyo logístico al plan norteamericano de quedarse con una de las más grandes reservas de petróleo del mundo.

Las diferencias con Vietnam existen y las similitudes son muchas. La heroica resistencia actual no obedece ni es producto de Sadan Husein. Son sunitas y chiítas que defienden su tierra santa, sus tradiciones, religiones, riquezas del subsuelo, el agua del Tigris y Eufrates, su derecho a la autodeterminación.

Los iraquíes no fueron los que derribaron las Torres Gemelas en Nueva York. Es la lucha de David contra Goliat. Advertí en esta columna que los actuales sucesos ocurrirían. No se necesitaba ser gran analista político para preverlo. No hay selva más inexpugnable que el corazón del pueblo, nos enseñaron los vietnamitas. Podrán capturar y matar al clérigo Al Sadar. Otros surgirán. Capturaron a Sadan y otros líderes lo sustituyeron. Algunos de ellos enfrentaron a Husein.

No se les puede acusar de ser terroristas, ni miembros de Al Qaeda. Son patriotas, nacionalistas, religiosos, valientes al enfrentarse en tan desventajosa situación al país más poderoso del orbe en la actualidad.

La ocupación de Iraq es adversada por pacifistas japoneses, españoles, italianos, latinos y norteamericanos, incluso. Grandes imperios invadieron esas tierras y el León de Babilonia es su símbolo de orgullo nacional milenario. Derrotaron a otomanos, romanos y otros imperios, como derrotarán finalmente a las tropas imperiales de Bushito.

Hace 50 años un pueblo menos armado, con limitaciones culturales, en medio de grandes sacrificios, pagando un alto costo en vidas, derrotó a los franceses que venían de obtener victoria contra los nazis y fascistas.

'Nada es más precioso que la libertad y la independencia', era una de las consignas de Ho Chi Minh, materializadas por los patriotas vietnamitas. Parece ser vigente ahora, 50 años después.

Aún vive el general Giap, heroico gran vencedor de Dien Bien Phu. Sus lecciones de patriotismo y estrategia militar popular deben ser estudiadas para no equivocarse con los pueblos. Después de medio siglo de aquella victoria, los que se opusieron al progreso han quedado aplastados por la rueda de la historia. Así fue en Vietnam. Podemos vaticinar que toda potencia que, como Roma, Alemania nazi, Italia fascista, Japón, se levante contra el designio de la libertad de los pueblos, está condenada al fracaso y desaparición como imperio.

Después de la larga resistencia vietnamita que obtuvo la gran victoria contra los franceses, ya sólo tuvieron que luchar una década más contra los norteamericanos para ganarse el respeto de las naciones y ser un país que gozará de paz, independencia y libertad por los siglos de los siglos.

Vietnam es un solo país, bajo un mismo cielo, con una misma identidad, una misma lengua y un mismo anhelo: Construirse y desarrollarse en paz con todas las naciones del mundo. Así es Vietnam, así será en Iraq.

Tomado de www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.