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El Big Brother
Por César Montes - 17 de junio de2004
cmontes@yahoo.com.mx

Está de moda el reality show, así denominado. En la realidad nacional existen varios Big Brothers cuyo nombre no sabemos. Su presencia omnímoda se siente porque es quien en última instancia decide. Algo así como la mano peluda que el diputado Maco Quiroa menciona en su columna dominical. Sin alusión o indirecta para Dionisio Campero Gutiérrez por sus peludas extremidades superiores, o su influencia no solamente mediática con ciertos sectores políticos.

El ciudadano Presidente envió un paquetazo tributario que fue inmediatamente desobedecido por los diputados. Pero en cuanto Big Brother llamó por teléfono a algunos congresistas, éstos, trémulos de emoción unos y de temor otros, le bajaron el impuesto a los licores, tal como dijo que era lo máximo aceptable para él y sus otros brothers. El Presidente tiene iniciativa de ley, pero es el Big Brother el que dice la última palabra.

En el desfalco millonario a los beneficiarios del IGSS aparecen algunos implicados, presos incluso, pero en el proceso de devolución del efectivo que las Off Shore ofrecen queda claro que hay algunos Big Brothers que no aparecen más que para hacer notar su presencia manteniendo su ausencia de todo el proceso.

Por otro lado, algunos analistas especulan que existe el peligro que detrás de las actuales autoridades del IGSS, a pesar de su autonomía recién recobrada, se siente en el ambiente que algún Big Brother sigue influyendo en sus decisiones para acelerar o desacelerar el mecanismo de recuperación de los fondos de los jubilados. Espero que estén equivocados.

Otras alcanzativas fuentes generalmente bien informadas dicen que detrás del reciente paro nacional existía un Big Brother que se beneficiaba con la movilización que se esperaba de 48 horas y que duró menos que canasto de dulces frente a escuela primaria oficial.

Es decir que, aunque existen razones y causas originales y genuinas, siempre hay detrás, en alguna medida, la mano peluda o el hermanote que decide desde la sombra.

Como consecuencia de poderes de hecho y no de derecho, que siempre abrigados a la sombra del anonimato se convirtieron en estructuras paralelas de poder con fuerte incidencia en las decisiones de políticas públicas, nos hemos acostumbrado a su existencia y, por ello, querer descubrirlas es impugnado por columnistas, analistas, políticos y similares, que se oponen a cualquier forma de CICIACS, aunque se reformule el planteamiento original para ponerlo acorde con los lineamientos constitucionales. Todo porque los Big Brothers se oponen a ser controlados y descubiertos sus tentáculos.

En este país no prosperan la fiscalización social, la vigilancia ciudadana, la transparencia, el gobierno de todo el pueblo sobre sus representantes electos. Sólo florecen los Big Brothers. Aquí todos tenemos claro que está oscuro el presente y peor el futuro.

Hasta en la izquierda existen littles Big Brothers, presentes en su ausencia, tejiendo hilos que no son los de Ariadna o de Penélope (la griega, no la lindísima Penélope Cruz, la ex del mazateco Tomás Cruz, a quien le apodan Cruise en Hollywood).

El Gran Hermano Mayor de la institución castrense evade aparecer en la millonaria estafa al IPM, y solamente algunos militares subordinados, cumpliendo con la cadena de mando, obedecieron las órdenes que desfalcaron a sus propios colegas. Ahí sí es Extra Big el Brother, porque según el sapo...

No cabe duda que la sobredeterminación de esa voz del personaje que nunca aparece en la escena ni en la pantalla chica es tan grande, sonora y ronca, que llegó hasta el Congreso de la República, donde se propuso el miércoles pasado una moción privilegiada solicitando apoyo al pago a las ex PAC. Solamente 12 padres de la patria se opusieron votando en contra. De la izquierda, cinco legisladores razonaron su voto en contra. Otros tres, sin razonar su voto, se opusieron.

No hay nivel ciudadano; no hay altura política, ni se entiende lo que es políticamente correcto. Se vota en cascada, acríticamente, algunos como borregos, otros porque lo ordena un General de tierra arrasada, especie de Big Brother jurásico.

Tomado de www.sigloxxi.com


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