Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

El Polochic
Por César Montes - Guatemala, 12 de noviembre de2004
cmontes1@yahoo.com.mx

El miércoles se reunieron 11 comunidades asentadas en la Sierra de las Minas. La nostalgia me invadió como velo de niebla al ver el cerro Raxón, donde acampaba cuando era comandante en jefe del movimiento guerrillero más desarrollado de América Latina. Por medio de traductor les comenté cuando bajamos a tomar la finca Tinajas de los Passarelli y luego combatir exitosamente contra el Ejército acuartelado en Panzós.

Les conté cuando en operación aerotransportada nos lanzaron a los paracaidistas en persecución. Fue cuando el ex general Jaime Rabanales, en esa época teniente, fue a perseguirnos y combatimos en el macizo de la sierra, sin saber que estábamos enfrentados a muerte dos amigos desde la infancia.

Les dije que ahora él es nuevamente mi amigo y que nos respetamos y apreciamos mucho. Que ya finalizó el enfrentamiento feroz, y ahora sólo debemos pensar en construir en paz la nueva Guatemala que todos soñamos. Que los Acuerdos de Paz crearon condiciones para encontrar solución a los problemas nacionales sin violencia. Que a pesar de que Conap y Defensores de la Naturaleza no habían llegado, yo sí estaba con ellos como antes, como siempre.

Hablamos del derecho de los campesinos q'eqchi'es a tener tierra. Muchos de ellos tienen más años de vivir en la sierra, que la ley de creación de áreas protegidas. Al resto le aclaramos que la ley del Conap no permitía que se les regularizara su tierra en las zonas protegidas. Pidieron que intercediera para que se les encuentre reubicación sin que les envíen antimotines para desalojos violentos. La situación en el Polochic es explosiva. En general, Alta Verapaz es un polvorín, bomba de tiempo, proceso en vías de eclosión.

Relataban la muerte de 22 campesinos de la zona a manos de las PAC, a los cuales ahora hay que pagarles por los crímenes cometidos, y que el Congreso de la República legisla para dar legalidad a un pago a todas luces ilegal e inmoral. Conversamos de la estrategia pacífica a seguir. Hablamos de las armas de la paz, del diálogo y negociación. Hicimos una oración en su idioma para que todo se solucione sin antimotines, y sin que sean sacados a las riberas del Polochic, donde no tienen perspectiva alguna para poder salir de la pobreza y la extrema pobreza que los aqueja.

Mientras hablaban algunos de ellos, meditaba sobre el triste destino que les espera, porque sembrando con el tradicional sistema de tala, quema y siembra, sólo seguirán reproduciendo su miseria. Recordé algunos dirigentes campesinos que sólo exigen tierras, sin pensar que ese recurso por sí mismo no soluciona nada, si no le acompaña la asistencia técnica, el crédito blando, el proyecto exitoso.

Me dijeron que les han prometido algunos, que obtendrán tierra para ellos sin que paguen un centavo. Que la invasión de fincas es otro de los métodos que les han planteado.

Traté de explicarles, con sencillez, que el problema es de la actual estructura agraria y que con los modelos actuales no tendremos a toda su fuerza laboral integrada a la economía nacional, solamente a la marginal. Hablamos de que el problema no es tan sencillo como el discurso populista irresponsable. O la demagogia electoral. Antes llegaron políticos a decirles textualmente: "Cuando llegue a diputado, voy a meter a la cárcel a los finqueros que les han quitado sus tierras".

Demagogia de alguien que sabía a ciencia cierta que un diputado no tiene atribuciones de meter preso a nadie, sino de legislar. Luego, al estar en el Congreso, nunca más los visitó ni legisló sobre el catastro o leyes de beneficio social para el agro. Solamente se preocuparon de salir fotografiados en los periódicos y en su reelección. Triste papel de los politiqueros que el 14 de enero, a las 14 horas, se olvidaron de ellos.

Al cruzar el vado del río Pueblo Viejo casi nos arrastra, a pesar de la doble tracción y altura del vehículo que manejaba. Se atascó en medio del vado y empezó a entrar el agua en oleadas. Fue un momento peligroso en el que supuse que nos volcaría y quizás moriríamos prensados, más que ahogados. Sólo pensé en la mujer que quiero, en su piel, en las partes más blancas de su piel, en sus ojos. De pronto la imagen de mis hijos me hizo reaccionar, y aprovechando la corriente del río puse reversa y logré salir para rectificar el paso.

Hay Guatemala rural y urbana. Y en la urbana otras dos divisiones: la intelectualidad, la burocracia, la que tiene empleo y los subempleados, de la economía informal los desempleados. Y en el campo, la disparidad es insultante. Parias y oligarcas latifundistas.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.