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Salida pacífica, ganamos todos
Por César Montes - Guatemala, 19 de noviembre de2004
cmontes1@yahoo.com.mx

"Nueva Linda" sigue siendo noticia. En los escenarios posibles hay en puerta un nuevo desalojo violento con más muertos de ambas partes que la vez anterior; mientras los finqueros, tranquilos en sus casas, en el extranjero algunos, celebrando en Navidad que sus propiedades ya están limpias de "invasores"; mientras en casa de los miembros de la PNC habría duelo, en la de campesinos, hambre y duelo, mientras Héctor Reyes... totalmente olvidado. El Gobierno pagando altos costos políticos por la medida violenta.

El otro escenario, deseable y muy posible, es: salida pacífica, voluntaria y negociada de los campesinos que ocupan la finca, el pago de apoyos humanitarios a familiares de los muertos en el desalojo anterior y las cosechas destruidas serían pagadas a quienes sembraron en tierra ajena.

La investigación sobre el desaparecimiento de Héctor Reyes garantizada con resultados, el autor material procesado y condenado, lo mismo que los instigadores intelectuales y la finca en producción plena en manos de los propietarios. La familia del desaparecido, apoyada para su sobrevivencia y seguridad personal. El Gobierno y sus instituciones, Contierra y Copredeh, cumpliendo con su papel asignado y el movimiento campesino retomando el curso de medidas legales, racionales, maduras y de nuevo tipo.

Con la salida pacífica, voluntaria y negociada, ganamos todos. El Gobierno, los familiares de Héctor Reyes, los campesinos, los propietarios de la finca, la Gobernación Departamental, el Ministerio Público, el Organismo Judicial, los agentes de la PNC, la Mesa Garante de la Solución Pacífica, la Fundación Turcios Lima que allí participó, a convocatoria de los campesinos y con la confianza de las autoridades locales y nacionales, pero, por sobre todo: ganó el proceso de cumplimiento de los Acuerdos de Paz.

Haber dejado a mi hermano Maco Quiroa en lecho de muerte, para asistir el domingo de su fallecimiento a dialogar con los ocupantes de Nueva Linda, fue una fractura en el corazón. Creo que por eso sentí cuando él fallecía. El minuto de silencio que los campesinos hicieron por respeto a mi dolor, permitió que el tono de discusión fuera relajado y sereno.

El jueves volví a la finca Nueva Linda, con los Acuerdos entre el Gobierno y la Mesa Garante de la Solución Pacífica del conflicto. Apenas 18 días de mi primer visita. El mismo tiempo de la muerte de mi hermano. Grande nostalgia enmarca mi pensamiento, mientras vuelo a Retalhuleu. Desde el aire puedo ver el verde jade del campo, se parece al color de los ojos de la muñeca de mi hija, mientras las nubes radiantes de blancura nívea con las redondeces de sus cúmulos anuncian el próximo verano ardiente y luminoso.

Solamente puedo desear que esta Navidad, en las casas de campesinos, familiares de Héctor, policías, funcionarios y dirigentes que participaron en esta pequeña batalla, a favor de las soluciones pacíficas, recordemos que juntos podemos buscar la Guatemala posible que todos quisiéramos. Donde todos quepamos en paz. Incluidos tu y yo. Sin recriminaciones, sin resentimientos por los errores pasados cometidos.

Confiando que de ahora en adelante pondremos lo mejor de nuestro empeño en lograr que este país sea viable y sin disparidades insultantes. Con solidaridad, fraternidad y que nadie muera de hambre o frío. Donde el calor humano sea la única divisa. Donde lo único sagrado es la vida. Donde los espacios de los que se van, se llenan con los recuerdos de quienes seguimos viviendo intensamente.

Espero, en el futuro cercano, sembrar en la Sierra de las Minas un árbol de caoba en la finca Santa Clara, con la familia Alonzo habiendo preparado el terreno; el señor Carlos Meany sosteniendo el pilón, y el presidente Berger poniendo la pala de tierra fértil. Eso permitiría que quien esto escribe, pueda regar y fertilizar durante años la madera preciosa que futuras generaciones gozarán de su sombra. Allí, en la Sierra de las Minas, espero sentarme algún día a escribir las memorias que tanto algunos me solicitan.

Fuente: www.sigloxxi.com


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