Los Gorilas al ataque
Por César Montes - Guatemala, 3 de julio de 2009
El pensamiento del Ejército Hondureño no pasó por la modernización del resto de ejércitos de la región.
Los gorilas salieron de sus cuarteles y dieron el zarpazo al proceso de transiciones pacíficas de todos los gobiernos de América Latina. Retroceso de 50 años. Nada justifica el golpe de Estado. Ni siquiera el quererlo maquillar con un títere que desde la presidencia del Congreso de la República se prestó a la salvajada cometida en Honduras.
Es indudable que el retraso político en esa hermana República es proverbial. En toda la región centroamericana, la división entre liberales y conservadores fue superada desde fines de los años 30 e inicios de los 40, pero aún pervive en territorio hondureño. Los militares de ese país se prestaron siempre en el pasado a usar su territorio para invadir Guatemala en 1954, El Salvador, Nicaragua y Cuba, para sólo mencionar unos casos. Algunos militares de ese país hacen honor al calificativo de gorilas. El pensamiento del Alto Mando del Ejército hondureño no sufrió la modificación y modernización del resto de ejércitos del área centroamericana. Siguen viendo comunistas en cualquier cooperativista, religioso con vocación por los pobres, defensor de los Derechos Humanos, socialdemócrata o socialista. Para su ignorancia ningún matiz pueden ver en los que no piensan como ellos.
Estuvieron felices con Reagan, eyacularon con Bush en el poder. Ahora ponen a prueba a Obama. La partidocracia es también una rémora en cuanto a criterios políticos. Siguen viendo en cualquier demanda social la mano comunista. Es impresionante que en el mismo partido del presidente Manuel Zelaya convivieran dinosaurios políticos. Es también sorprendente que les importe un comino la OEA, la ONU y la re-pulsa internacional.
Son los políticos y militares hondureños coaligados los únicos en el mundo que han concitado la repudia unificada de todos los países del planeta. Y así desafían las resoluciones de los organismos internacionales. Tamaño descaro no se ve más que en la alianza oligárquica-militar ultraderechista. Ahora sí estamos ante la reedición de etapas superadas ampliamente en todos los países vecinos. En El Salvador el partido Arena ha demostrado madurez al aceptar la alternancia en el poder. Es un partido de derecha que está más de 50 años delante de la ultraderecha catracha. En Nicaragua los sandinistas han modificado su discurso y la alternabilidad les permitió retornar al poder.
Pero en Guatemala lo que significa el golpe militar hondureño es más vergonzoso aún. Se trata en nuestro país de justificar a como dé lugar el secuestro y expulsión del Presidente legítimamente electo. Se le acusa de cualquier cantidad de violaciones a la Constitución, pero sobre todo, medios de prensa, columnistas, y periodistas radiales basan su simpatía hacia los gorilas en la paranoia an-tichavista. Chávez tiene la culpa de cualquier cosa que ocurra en Latinoamérica y el mundo. Sueñan con Hugo Chávez Frías, tienen pesadillas con él. Si algún ventoso se les atraviesa en los intestinos seguramente acusarán al chavismo de sus dolencias.
Hoy podemos medir la sobrevivencia de los ultraderechistas con base en su apoyo a los gorilas hondureños, pero la rueda de la historia sólo puede girar hacia un mundo mejor. No será fácil, pero el escenario es que se generalice la repulsa nacional e internacional contra Goreletti.
Fuente: www.sigloxxi.com |