La vieja táctica del fascismo mediático
Por Carlos Maldonado - Guatemala, 21 de noviembre de 2008
Si algo realmente me asquea es un ataque artero que se deriva de una frustración. Y, a eso quiero dedicar mi crítica de hoy, específicamente hacia el editorial de Prensa Libre que simplemente en su título “Peligro electoral en Venezuela”, exuda esa frustración de niños mojigatos que creen que nuestra realidad es el equivalente general de las demás naciones. Que nuestro país y su sistema electoral es el centro del universo donde las otras realidades obligadamente deben gravitar. ¡Que desparpajo medieval!
Voy párrafo por párrafo. Dice el primero, “como ha ocurrido en los últimos diez años, Hugo Chávez tendrá un papel preponderante en las elecciones regionales de Venezuela….” Claro, por supuesto. ¿Y, no es Hugo Chávez el presidente de allá, pues? Eso le pasa a cualquier mandatario cuando lo es, la única diferencia es que algunos de esos mandatarios no han tenido la personalidad ni el alcance que ha tenido el venezolano. La historia es así. Sin embargo, ese desliz del editorialista es pasadero más no los que le siguen.
El segundo párrafo es realmente maquiavélico, al argumentar que Chávez imposibilitó a 300 destacados opositores para que participaran en la contienda electoral. Para mayor información de los lectores, es necesario aclarar que no fue el mandatario sino la Contraloría de Cuentas de esa nación la que los imposibilitó de su participación por tener abiertos procesos de cuentas con el fisco. Eso que aquí en Guatemala debería de hacerse y que trato de hacerse, sin embargo, el peso de los partidos políticos fue mayor para no hacerlo, se da hoy en Venezuela, bajo el mandato de Chávez. El editorialista debiera sacar una lección de eso para espetar sobre este tema y la importancia de vedarles la participación a puestos en el Estado a personajes que tengan juicios pendientes con el fisco. No obstante, en vez de usar ese ejemplo que considero muy bueno para ir saneando las elecciones y el mismo aparato estatal guatemalteco de estas sanguijuelas, no hace sino endilgar al mandatario venezolano, que no tiene nada que ver con las cuestiones de la entidad fiscal, una supuesta persecución política. Se me figura como si dentro de un marco cuadrado el editorialista quisiera meter a la fuerza un objeto de forma circular y de mayor tamaño. A puro chaleco, como dicen los muchachos, quieren decir que el gato es negro cuando es blanco. Ante esas mentes siniestras no hay argumento razonable que valga, pues la inquina contra Chávez es mayor que el razonamiento.
Dice también el editorialista que Chávez ha utilizado todo medio para desacreditar a sus adversarios. Hay que aclararle al editorialista que según las propios informes de ese país avalados por empresas serias tanto del sector público como privado, el 80% de los medios de comunicación están en manos privadas y no en el oficialismo. Y, que de ese 80% una gran parte están en manos de los que en el 2002 dieron un golpe de estado y en el 2003 apoyaron el golpe petrolero. Entonces, ¿en que quedamos señor editorialista? Eso no lo aclara usted. La información debe ser objetiva y proporcionar todos los elementos posibles para que la gente pueda hacer comparaciones y sacar sus propias conclusiones. Por lo menos eso es lo que se entiende por periodismo a nivel mundial pero creo que eso, usted, tampoco lo sabe.
Asimismo, el editorialista se atreve a adelantar en qué lugares ganará la oposición y sino es así, de seguro será por el fraude del oficialismo. Un argumento que la oposición ha utilizado para provocar disturbios y cuestionar la legitimidad cuando ésta respalda a sus enemigos, como consideran éstos a los que no comulgan con sus ideas. Por lo menos el editorialista debiera tomarse el tiempo para ver CNN; en ella hicieron una entrevista a un profesor de una Universidad prestigiosa de los Estados Unidos, él cual afirmó, en la entrevista que ayer precisamente le hizo Patricia Janiot, que el sistema electoral venezolano ha demostrado ser el más confiable y transparente de Latinoamérica. ¡Que tal, a poco no lo sabía, o no le conviene divulgar esto también! Es el mismo viejo y trillado esquema que el pueblo nicaragüense ha ido derrotando a fuerza de ganarse las calles ante la confabulación de los liberales, sus medios de comunicación, la CIA norteamericana y algunos incautos seguidores. Igual que sucedió en Bolivia bajo otros esquemas. De esos ejemplos se desprende que Chávez haya dicho que sacará los tanques para defender el triunfo, que varias encuestadoras serias alrededor del mundo dan al PSUV, el partido de Chávez, pues es indudable que la oposición, respaldada por los medios mayoritariamente en manos de los golpistas, trataran de poner en duda el resultado para movilizar gente adepta a su posición y mejor, si en ello salen algunos muertos para utilizarlos en contra del gobierno. Vieja táctica como dije, pero asquerosa. Afortunadamente, hay menos gente que se traga esa patraña, señor editorialista.
Por otro lado, dice que si los resultados son adversos a la oposición, éstos afianzarán al régimen de Chávez. ¡Que novedad! ¿No es sintomática esta amarga frustración ante la inminente derrota? Y, ¿porque debe estar en un editorial una quejumbrosa queja de esta magnitud? A no ser, que Prensa Libre esté en línea con la consigna ordenada por el norte que aún respalda el viejo régimen neoliberal que ya sucumbió ante la crisis mundial financiera, es entendible. De lo contrario, es inconcebible que un editorial de un diario de un país ajeno a Venezuela, se ocupe de algo tan interno de ese país, habiendo otros problemas más atingentes en nuestro país por los cuales sí hay que levantar debate. Hasta en eso demuestra colonialismo y sumisión del Norte, nuestro editorialista. ¡Que pena!
Asimismo, el editorialista dice que la economía venezolana ha bajado sus ingresos petroleros lo que vendrá automáticamente a afectar los planes del chavismo. Y, lo dice como si esos programas fueran lo peor cuando sino fuera por el uso del petróleo para financiar las misiones, la mayoría del pueblo venezolano estaría en las mismas condiciones o peores, por la crisis, que en los gobiernos anteriores a Chávez. Y, ¿saben cuales son esos planes? La misión Robinson I y II, la misión Milagro, la Rivas, para nombrar unas cuantas, que son para ampliar la cobertura de salud al pueblo y la alfabetización, habiendo declarado la UNESCO a la Venezuela de Chávez, libre de analfabetismo. Y, en el plano internacional Petrocaribe que no es más que un plan de vender petróleo con plazos más largos de crédito y a una tasa menor, lo que jamás harían las transnacionales, a los países menos desarrollados. ¿Qué hay de perverso en ello? Será que el editorialista gozaría con ver que a los pobres de Venezuela y de cualquier parte del mundo, le fueran arrebatadas estas grandes ayudas, estos logros que vienen a paliar su estado cotidiano de miseria. ¡Tan harta mezquindad no había visto junta! ¡Este personaje habrá sido tomado del canasto de los cangrejos para que escribiera el editorial de hoy y luego puesto de nuevo allí!
Sino gana la oposición, el editorialista vaticina (¿?) que la oposición saldrá a las calles. Hay que tener cuidado con esos vaticinios que más parecen responder a un plan orquestado por las oligarquías americanas y sus brazos mediáticos. Por lo menos hay que tenerle el ojo puesto a estos editoriales como el que hoy esgrime Prensa Libre, tan llenos de mentiras, mezquindades y frustraciones, las cuales son fácilmente canalizadas para encaminar y apoyar, aunque sea desde aquí, acciones fascistas.
¡Mucho cuidado que el fascismo se esconde tras la cara profesional de un editorial del medio que se abroga ser el más independiente, honrado y digno!
Guatemala, 20 de noviembre de 2008 - Llegado a la redacción por vía del correo electrónico. |