Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 13 - 2016

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Un apoyo irracional
Por Carlos Maldonado* - Guatemala, 10 de junio de 2016

Nuevamente, a través del Editorial de elPeriódico de hoy 10 de junio del corriente año, se vuelve a la carga contra la bolivariana Venezuela al expresar que la Carta Democrática de la desprestigiada OEA debe ser activada, aduciendo la "grave crisis" que sufre su sociedad. Sin embargo, se ha desenmascarado con suficientes pruebas que dicha crisis es inducida por la oligarquía y el gobierno yanqui a través de una guerra económica que provoca desabastecimiento planificado para crear zozobra y malestar en la ciudadanía. No obstante, el pueblo mayoritariamente apoya a su gobierno y ha comprendido que dicha guerra la hacen contra él para derrocar a su legítimo presidente para volver al control del país y sus instituciones.

Además, hemos sido testigos de como dicha propuesta de activar la Carta Democrática por parte de su Secretario General, Luis Almagro, quien abrogándose poderes que no tiene y decantándose desfachatadamente por la mal llamada oposición, empujando dicho proyecto, sufrió un revés en el seno mismo de esa organización. Por tanto, recalcar mediáticamente a través de un editorial ese instrumento es una clara injerencia en los asuntos de otra nación sin respetar los mismos acuerdos logrados en la misma OEA. Acuerdos que la misma oposición, ante la incapacidad de lograr sus objetivos por medio de su interlocutor Luis Almagro, tuvo que tragarse para rechazarlos categóricamente después irrespetando lo acordado por las demás naciones, optando nuevamente por la violencia callejera para forzar una intervención extranjera.

El solicitar incendiar Venezuela a través de la guerra no solo es estúpidamente aventurado e irracional sino contraproducente para el continente todo, cuyas ondas nos alcanzarían a todos los países del hemisferio. máxime a aquellas naciones con mayores vulnerabilidades estructurales como la nuestra.

No es necesario

Leí el editorial de hoy 09 de junio del corriente en elPeriódico y creo que es innecesaria semejante publicación pues ya noticias a nivel mundial sobre muchos aspectos salen en medios alternativos que desmienten la plantilla mediática de la CNN y sus adláteres, cuyas notas sobre Venezuela, por ejemplo, están basadas en mentiras, la mayor parte de veces, y tergiversadas y exageradas las otras.

Hemos visto como el Secretario General de la OEA, abrogándose facultades que no le competen, salió derrotado con su iniciativa de aplicarle la Carta Democrática al país bolivariano lo cual no solo lo dejó en ridículo sino hasta su promotor, los EEUU, tuvieron que hacer mutis ante la desfachatada maniobra. Y, así como eso, por eso los reportes fantasiosos y nebulosos que tratan de verter engaños sobre la situación real que vive el país sudamericano, resultan contradichos por medios alternativos que están en lugar de los hechos demostrando con ello que Venezuela trata de transitar por un camino de paz y tranquilidad al contrario de lo que algunos de sus oligarcas y Washington quisieran que en realidad pasara: una guerra fratricida donde ellos salieran ganando al recuperar el control del petróleo y otras riquezas que yacen en su subsuelo.

Es penoso, por ello, este editorial que va contracorriente de lo que la tendencia mundial marca ya: una sociedad global mayormente informada y, por ende, más crítica y más analítica. Por eso, lo veo innecesario.

* Economista y Profesor en Historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Colectivo de Acción y Reflexión Política “La Gotera”

www.albedrio.org.


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.