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¿Compensadores sociales o demagogia barata?
Por Claudia Virginia Samayoa - Guatemala, 14 de marzo de 2005
cvsjrh@intelnet.net.gt

Finalmente aprobaron, de urgencia nacional, el famoso Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos de América, alias el TLC RD CAUSA. Polémico tema. Definitivamente. Ideológico. No. Las consecuencias del Tratado de Libre Comercio para la pequeña empresa y para el campesino son innegables. Incluso, personeros del Gobierno de Estados Unidos reconocen las mismas, reduciendo el mal a un problema de nuestro Gobierno.

La respuesta gubernamental es que el problema pasará pronto, porque finalmente habrá más comercio y se crearán más empleos. Esto implicaría que en Guatemala, durante los últimos años en que se ha ido "liberando" el mercado y tercerizando los servicios sociales, esto ya ha ocurrido. La última década estuvo marcada por medidas llamadas neoliberales, y los resultados están a la vista: el ingreso libre de harina mexicana provocó la quiebra de comunidades enteras en Los Cuchumatanes; las privatizaciones y la reducción del Estado tienen como consecuencia directa el hambre y la pobreza.

Esto es porque el mercado "libre" no resuelve todos los problemas. Los empleos y los servicios sociales no aparecen por generación espontánea ni gracias a las bondades del mercado. En una sociedad como la guatemalteca, mientras no se resuelvan los terribles rezagos en las relaciones económicas y laborales, los beneficios de tratados como el aprobado de urgencia nacional, irán a parar a las bolsas de siempre.

Es esta certeza la que ha hecho que el Presidente de Costa Rica informara que no aprobaría el TLC RD CAUSA, hasta que el Congreso no pasara una reforma fiscal. En otras palabras, el mandatario tico está previendo la necesidad de establecer mejores condiciones fiscales, para generar compensadores sociales que le permitan atender a los cientos de miles de campesinos y pequeños empresarios que entren en la quiebra, como consecuencia calculada del TLC RD CAUSA. Recuerden, estimados lectores y lectoras, que Costa Rica está a años luz de nuestra recaudación fiscal.

Los llamados compensadores sociales no son más que medidas de fortalecimiento del Estado para atender las necesidades de sus ciudadanos. En Guatemala, estos compensadores deberían estar orientados a las identificadas en el Pacto Fiscal, en cuanto a la mejora de la recaudación tributaria a los grandes contribuyentes, y al aumento del gasto social en educación, salud e infraestructura.

Quedé sorprendida al ver que el listado de compensadores presentados por los diputados al Congreso, tienen muy poco que ver con medidas económicas y estatales para atender las emergencias sectoriales en la medida que se lleguen los plazos para cada producto. La mayor parte de iniciativas son leyes marco sobre temas que han estado en la agenda desde hace años, sin una atención seria.

Ingenuamente, creí que dichos compensadores serían discutidos y aprobados por el Congreso ANTES de la aprobación del TLC RD CAUSA. Algo así como lo planteara el Presidente de Costa Rica. Pero no, ha quedado para después. ¿Qué garantía tenemos de que el Congreso hará lo prometido? ¿cuántas veces nos han ofrecido la Ley de Catastro, y otras de esas leyes?

Si la semana entrante el Congreso no empieza la aprobación por urgencia nacional de los compensadores sociales ofrecidos, nos mostrarán que todo fue un asunto de demagogia barata. Si el Gobierno no empieza a trabajar con los sectores que serán afectados, con transparencia e intención de tomar las medidas necesarias, nos confirmarán que todo se trató de cerrar sus negocios personales.

Tomado de www.sigloxxi.com


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