Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

A propósito del conservadurismo
Por Claudia Virginia Samayoa - Guatemala, 11 de julio de 2005
cvsjrh@intelnet.net.gt

El miércoles circuló por internet una proclama "anti gay" firmada por una organización indígena.

"No es mi propósito, como se pudiera creer, poner cortapisas al matrimonio, no. Pero yo creo que es preferible para una nación tener pocos individuos capaces org*nicamente que tener muchos degenerados. (...) Nuestro ideal debe ser mantener una raza viril y fuerte porque la latinoamericana, querramos o no, y aunque duele confesarlo, está degenerada, lo que en muchas ocasiones nos hace aparecer como postergados por ese hibridismo que nos trajo España en cruce con nuestras razas autóctonas..." exposición ante la Asamblea Nacional Legislativa del 21 de marzo de 1924 de Fernando Juárez Muñoz.

Esta cita, tomada del ensayo "Esas sangres no están limpias" del antropólogo guatemalteco, Ramón González-Ponciano, tiene una terrible actualidad. En aquella ocasión las voces de la intolerancia criolla se alzaban en contra del mestizaje. En contra de ese ladino sucio y taimado. En contra de mi cultura. Poco después, la intolerancia y la discriminación se desplazaron en contra de los indígenas o los indios, como se les llamaba en aquella época. En La Hora, un artículo publicado en febrero de 1945, citado por González-Ponciano, decía "Pretender que en Guatemala se vigorice la cultura indígena, es condenar a nuestra patria a una eterna debilidad, a un perpetuo dualismo de la cultura, a ser siempre una nación de indios irredimible...Por eso a nuestros indios o se les occidentaliza o se les destruye..."

El tiempo todo lo borra, dice mi mamá. En Guatemala, el tiempo ha borrado de la memoria del ladino aquella época en donde los congresistas discutían sobre la eliminación de nuestra cultura. Hoy, el ladino es discriminador en contra de aquellos que considera su no-yo: el indígena. Sin embargo, ese terrible ciclo del discriminado buscando a quién discrimina, no para allí.

El día miércoles pasado circuló por internet una proclama "antigay" firmada por una organización indígena, Wajxaqib' No'j, donde se afirma: "Los gay, surgen a raíz de la descomposición social en pleno siglo XX. No podemos concebir dicho tema ya que no encaja dentro de nuestra cultura como pueblos indígenas, como también, está contra el desarrollo de la humanidad según los principios de la naturalez".

Es terrible cómo el discriminado de hoy, influenciado por un debate conservador en torno al matrimonio entre homosexuales, reproduce las mentalidades y concepciones que otrora sirvieron para oprimirlo a él y a sus opresores.Ojalá que la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo haga una muestra pública de tolerancia y tome distancia de la campaña antigay convocada por una organización indígena.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.