Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Imagen corporativa
Por Carolina Vásquez Araya - Guatemala, 15 de noviembre de 2004

Hay publicidad que atenta contra el buen gusto, y también contra los valores de la sociedad

Ejemplos de mala publicidad abundan en nuestro medio. Para muestra, el anuncio de radio de una tienda de artículos para damas, cuyos publicistas no encontraron nada mejor que diseñar una cuña de mal gusto, machista y ridícula.

En ella, una joven obviamente estúpida, discute consigo misma sobre su deseo de ser vista por los hombres en una demostración de inseguridad patológica y vulgaridad rayan en la indecencia, para finalizar con una frase magistral como: “Burda: mujeres que entienden a las mujeres”. Dudo mucho que una mujer joven, estudiante o trabajadora de este país, se sienta identificada con esa exhibición masiva de ignorancia y mal gusto.

Como si eso no fuera suficiente para demostrar la falta de creatividad y la ramplonería de algunos representantes del medio publicitario, aparece ahora un anuncio de Venado cuya lectura refleja, primero, el concepto que los propios publicistas tienen de la marca: un producto de baja categoría.

Y el concepto que tienen del grupo objetivo al cual envían el mensaje: una sociedad machista sin valores establecidos.

La broma del venado galante no es más que un recurso pobre para ensayar un humorismo que no funciona.

Por si ese anuncio aún parece refinado, está la promoción del octavo millonario, mediante la cual inducen al consumidor a comprar cuantos octavos de Venado les aguante el bolsillo, con lo cual obtendrán miles de quetzales para gastar, qué duda cabe, en más alcohol.

Lo que aún no logran entender los creativos encargados de diseñar mensajes publicitarios, es su inmensa responsabilidad en la consolidación de hábitos como el alcoholismo, el tabaquismo y la discriminación, vicios que no sólo destruyen a las sociedades, sino tienen un inmenso impacto económico en ausentismo laboral, violencia intrafamiliar, delincuencia y costo estatal en servicios de salud.

Pero también son responsables de la difusión masiva de ideas preconcebidas en torno a la mujer, poniéndola al nivel de objeto al servicio del hombre, sin otro atributo como ser humano y, por lo tanto, sin otro valor.

Una demostración más de la ausencia de normas y valores en la actividad publicitaria es la permisividad en cuanto a los productos que se anuncian y las ocasiones en las cuales lo hacen.

En este caso específico, es importante referirse a la combinación de actividades deportivas o culturales con cigarrillos, licores o cerveza.

Si el deporte se presenta como un ejercicio sano, de enorme valor para la comunidad y un vehículo para la recuperación de valores individuales y sociales, ¿en dónde encaja entonces la machacona insistencia de consumir una cerveza fría o encender un mentolado al finalizar la competencia?

Fuente: www.prensalibre.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.