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Un mundo mejor es posible
Por Dania M. Rodríguez Martínez - Guatemala, 31 de agosto de 2005

Los terribles estragos que en materia de salud, causara el huracán Mitch en Centroamérica en 1998, y la realidad del gran déficit médico y sanitario de los países, hacían titánica la labor de atención médica a la población de las áreas afectadas.

La solidaridad de varios gobiernos de países vecinos, se hizo presente no sólo con apoyos materiales sino especialmente con apoyo humano. Destacó entonces, la inmediata presencia de médicos cubanos en toda la región centroamericana. Desde entonces, muchos de estos médicos son el único contacto que las poblaciones más lejanas de nuestros países tienen con la atención en salud.

Las vidas salvadas y la atención en salud que los médicos cubanos, hombres y mujeres han llevado a miles de centroamericanos en sus alejadas comunidades, tiene sin duda un valor incalculable. Mañana esta tarea será asumida por quienes a partir de este año emprenden su regreso después de estudiar en Cuba.

Como debe ser la cooperación entre los pueblos hermanos, a partir de 1998 Cuba ofreció no sólo a países centroamericanos, la preparación como médicos, a hombres y mujeres jóvenes de escasos recursos, para de esta manera hacer real y concreta la cooperación en materia de salud hacia los países, e incidir de manera efectiva en los altos índices de desprotección en la materia, que sobre todo afectan a la población rural.

El 15 de noviembre de 1999, los edificios de la Escuela Naval de la Marina de Guerra, transformada a partir de entonces en la Escuela Latinoamericana de Medicina, ELAM, abrió sus puertas para albergar a miles de jóvenes del mundo, diferentes culturas, diferentes idiomas, pero que no fueron obstáculo para su preparación. Y este mes, seis años después, egresan los primeros 1610 médicos de 28 países. Del total de egresados el 45,9% son mujeres. De los nuevos médicos 187 son guatemaltecos.

En la ELAM estudian actualmente más de 12000 jóvenes de 83 países, de ellos 5500 jóvenes son de Sudamérica, 3244 de Centroamérica y de ellos 701 de Guatemala.

A su retorno a casa, los estudiantes guatemaltecos egresados de la ELAM, no solo se reencontrarán con sus familias y pueblos que los esperan con anhelo, se encontrarán también con los papeleos, peros y demás que tanto la universidad estatal como el ministerio de salud seguramente ya han previsto, por otro lado también el Colegio de Médicos.

Los 187 jóvenes médicos que regresan lo hacen también con el compromiso con el cual partieron en 1999: impartir salud a la población más olvidada, llegar a donde la mayoría de médicos no quieren ir olvidando el juramento de Hipócrates que hacen al graduarse.

Nuevamente la unidad de los pueblos esta dando frutos, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, presente en la graduación afirmó y consideró que "la unidad verdadera, la integración política, económica, social y energética es la única salvación para América Latina", anunció también la creación de otra ELAM en Venezuela.

La graduación de los 1610 médicos, tiene una enorme trascendencia y significado para los pueblos pobres del mundo ¿cuándo un país desarrollado ha puesto a disposición de otro oportunidades semejantes? Cuba es hoy nuevamente ejemplo de solidaridad, de lo mucho que se puede lograr cuando lo que priva es la humanidad y no los intereses económicos mezquinos.

La gran mayoría de jóvenes, mujeres y hombres guatemaltecos que en 1999 partieron a estudiar a la ELAM, sabían que aquí ni siquiera en la Universidad estatal hubieran podido estudiar esa carrera ni ninguna otra. La mayoría eran provenientes de familias de escasos recursos. Durante 6 años, Cuba un pequeño país, les dio todo, estudio, libros, alimentación...

Dijo en su discurso el comandante Fidel Castro Ruz: “Esta graduación era un sueño hace casi siete años. Hoy es una prueba de la capacidad de los seres humanos para alcanzar las más elevadas metas, y un premio realmente para los que creemos que un mundo mejor está a nuestro alcance.”

Y es sobre todo un premio para los pueblos, para los siempre olvidados, de las “supuestas políticas de desarrollo” que solo han maquillado las miseria de nuestros pueblos, que requieren sí de acciones concretas, para muestra, una pequeña gran acción, enorme acción de la solidaridad del gobierno y pueblo cubano.

Fuente: www.i-dem.org - Nueva Época número 805


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