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La galopante corrupción
Por Diego S. García - Guatemala, 27 de febrero de 2013

En su primer año de gestión de Gobierno, el Presidente, su partido y su gabinete han evidenciado que, más allá de algunas iniciativas puntuales, no contaban con un programa serio y bien articulado, mucho menos un proyecto o plan de desarrollo nacional, situación que ha provocado que la improvisación campee a lo largo y ancho de toda su administración.

Las pocas obras de inversión social, con escasos resultados, se han convertido en temas de campañas mediáticas demagógicas, en las que figuras como la Vicepresidente Roxana Baldetti acapara las primeras planas de los medios; o el uso de la imagen del mandatario con un populismo barato, montado en motocicletas, caballos o tractores, o vestido de indígena, pretende ganar la aprobación de la sociedad.

El gobierno llegó a los últimos meses del año 2012 con una enorme presión por no haber tenido la capacidad de ejecutar su presupuesto. Hubo ministerios que sólo habían ejecutado el 45%. Por ello, entre noviembre-diciembre se ejecutaron gastos desordenados, muchos sobrevalorados, como se ha demostrado en la interpelación del ministro de Cultura y Deportes, además que a marchas forzadas se impulsaron muchos proyectos de última hora, en casi todos los ministerios.

En su informe del 14 de enero de 2013, el Presidente Otto Pérez Molina, indicaba que el presupuesto se había ejecutado en un 94%, el más alto nivel de los últimos gobiernos. Pero lo que no dijo es que a todas luces se evidenció la improvisación y el manejo poco transparente de los dineros del Estado. A estas alturas es válido preguntarse, ¿es ineficiencia por la no ejecución o simplemente no existen planes en las instituciones y los ministerios?

En la corta vida del Ministerio de Desarrollo, se ha evidenciado que las críticas en contra del programa Mi Familia Progresa no tenían fundamento, además que al momento de crear el Ministerio no contaban con nuevas ideas para ejecutar los Fondos Sociales o aplicar una concepción diferente a la utilizada por el gobierno anterior.

Las políticas impulsadas por la actual Ministra de Desarrollo, consisten en ejecutar los fondos sociales, sin la autoridad necesaria para coordinar a los ministerios y satisfacer las necesidades más ingentes de la población más necesitada. Lo que se ha visto es una copia de los planes y proyectos del anterior gobierno, cambiándoles nombre. El Ministerio no ha logrado ser efectivo, la cobertura lograda es relativa y los favorecidos han sido los correligionarios del Partido Patriota.

En el Ministerio de salud se han evidenciado malos manejos administrativos lo que obstaculiza el buen funcionamiento de los hospitales, los que no cuentan con insumos, y aunque a los médicos que protestan por eso, con ligereza el Presidente los calificó como “haraganes”, la verdad es que no se puede curar a un enfermo si no se tienen los medicamentos necesarios o tan siquiera mínimos. En esa dirección, los médicos han tenido que improvisar para cumplir con su misión. La demanda de los hospitales es sencilla pero preocupante: “se necesitan medicinas para curar a los pacientes”, pero con el tono que los funcionarios usan para criticar esa demanda legítima, se tiende a criminalizarla, al pretender adjudicar a los médicos responsabilidades que no tienen.

Respecto de la construcción de viviendas, después del terremoto de Occidente; la demolición de casas dañadas fue un gran show publicitario, los ofrecimientos de reconstrucción tuvieron gran cobertura mediática y el mal gusto salió a luz al nombrar a la casa modelo como Baldetti. Pero ya finalizando febrero, el plan de reconstrucción no llega ni al 25 por ciento de la cobertura ofrecida. Tampoco el ministerio respectivo cuenta con planes ni proyectos para el impulso de la construcción de viviendas en el país, tomando en cuenta el alto déficit habitacional.

En contraste, la reparación y construcción de la infraestructura que posibilita la agro-exportación, de la que se benefician la oligarquía y empresarios está en su mejor momento. El gobierno plantea megaproyectos como el del Canal Seco, que fue promocionado por el presidente Otto Pérez en su reciente gira por Europa, en busca de financistas; pero la problemática más urgente no se aborda con seriedad.

A pesar de la costosa propaganda oficial, la seguridad es uno de las principales debilidades del actual gobierno y la inefectividad del Ministerio de Gobernación, es notoria. Los vicios de corrupción y el mal manejo administrativo, constituyen los principales obstáculos para el buen funcionamiento de las fuerzas de seguridad. La tan promovida Reforma Policial no termina de dar resultados concretos, más allá de pintar comisarias. A la población le preocupan los altos niveles de corrupción que hay en la PNC, con la existencia de pandillas de extorsionistas dentro, roba carros, violadores, entre otros delitos, que contribuyen a elevar los índices de violencia.

Pero uno de los mayores problemas de corrupción se observa en el Sistema Penitenciario. Aunque permanentemente se realizan requisas en los centros carcelarios, los males no se corrigen, siempre se encuentran celulares, cargadores, chips, drogas, armas y electrodomésticos, los cuales indudablemente son introducidos por la puerta principal. Tampoco los bloqueadores de señales han dado resultados.

La relación prisionero-guardia, constituye la principal debilidad del sistema y es el inicio de la cadena de corrupción, que involucra hasta los altos mandos y las principales autoridades. Demos preguntarnos: ¿a que dejaban salir permanentemente a Lima Oliva? No basta que rueden cabezas para echar una cortina de humo y anunciar la solución del problema. Es necesario considerar dentro de la actual escalada de violencia y asesinatos, la relación que puede tener Byron Lima y otros que no se han mencionado.

Los negocios llevados a cabo por Industria Militar, son cuantiosos y tienen en el propio Gobierno y sus Ministerios a sus mejores clientes. La inspectoría General del Ejército, no tiene injerencia en los asuntos administrativos de la Institución Castrense, por lo que una verdadera auditoría es casi imposible llevarla a cabo.

Fue en el Ejecutivo en donde la corrupción tuvo su mayor repunte. No se puede minimizar el problema en las administraciones pasadas, pero los funcionarios del Partido Patriota se han distinguido por su voraz apetito de hacerse de ese botín económico-político. La prensa ha revelado muchos datos sobre la corrupción que campea en la administración pública. También en las instituciones descentralizadas y con autonomía, se puede evidenciar la marcada tendencia de este gobierno.

Para muestra un botón; el 13 de febrero, después de la juramentación de los atletas que viajarán a los juegos Centroamericanos, a celebrase en Costa Rica del 3 al 17 de marzo, una atleta enfrentó al general Sergio Camargo Muralles, presidente del Comité Olímpico, por anomalías en el karate guatemalteco y el favoritismo evidenciado. Las justificaciones salen sobrando.

Aunque sea cierto, cuando la Vicepresidenta refería que la corrupción también se encuentra en el sector privado, trataba de justificar las dimensiones de lo que se produce en su propia administración. Se refería a negocios que realizan empresarios con los recursos del Estado, pero sus funcionarios son cómplices en el tráfico de influencias, el pago de deudas de campaña, lo que se convierte en corrupción mixta: empresarios-Estado. Se conoce que hay estructuras que usan el sistema financiero para bancos lavar dinero, pero las leyes son permisivas y el lavado de dinero a gran escala no es tema de debate, nadie lo cuestiona públicamente.

Se puede seguir señalando muchos aspectos de la corrupción y sería la de no acabar, pero a un año de Gobierno caracterizado por la prueba y error, luego de seguir las actividades y contradicciones, se puede aseverar que esta administración se ha destacado por su ineficiencia, incapacidad, improvisación y corrupción; nada que ver con sus ofrecimientos de campaña. El grave problema es que se deben esperar tres años para que el nuevo proceso electoral traiga nuevos desencantos, ¿seguiremos permitiéndolo?


Fuente: www.i-dem.org


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