Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Tres MUJERES
Por Evelyn Blanck - Guatemala, 22 de julio de 2005
eblanck@sigloxxi.com

Bellas, talentosas, creadoras, protagonistas de su tiempo; así son Ana María Rodas, Ana Carlos y María Mercedes Arce.

Ana María Rodas era una visión vestida de blanco, feliz y guapísima, durante la entrega de la segunda edición de sus Poemas de la izquierda erótica, el miércoles pasado, 32 años después de que se entregara la primera.

Si hoy hay mucha gente que parece tozuda y conservadora, imagínese en aquellos días de 1973, cuando el libro salió a luz. Pero Ana María marcó un antes y después en la literatura femenina guatemalteca, al escribir versos como estos: "Lavémonos el pelo y desnudemos el cuerpo./ Yo tengo y tú también/hermana/dos pechos/y dos piernas y una vulva./ No somos criaturas/que subsisten con suspiros./ Ya no sonriamos/ya no más falsas vírgenes./ Ni mártires que esperan en la cama/el salivazo ocasional del macho.

La querida amiga, la confidente forzada; ella misma, poesía plena, tan humana como sus palabras.

Ana Carlos, hermosa también, e inquieta y dinámica, que nos entrega este año la que a mi criterio es la mejor de sus producciones cinematográficas dentro de la serie Caminos del asombro, titulada Del azul al cielo, cuya retransmisión podrán ustedes observar este domingo, a la una de la tarde, en Canal 3.

Con Del azul al cielo se nos ofrece un inapreciable regalo: una escena que muestra la catarsis, real, de varias mujeres indígenas de San Juan Comalapa, quienes recuerdan los dolorosos momentos vividos durante el más cruento período de represión durante la guerra en Guatemala; que recuerdan el terror y la violencia con que fueron brutalmente desprendidas de sus seres queridos. La película es un regalo para todas las guatemaltecas y guatemaltecos, pero especialmente para un pueblo que no puede ignorar su memoria colectiva.

Ana, la dulce mamá de Anais, la pequeña que nunca crecerá en mi memoria, la mamá creadora, dadora para otras vidas.

María Mercedes Arce, hermosísima en su plenitud como mujer, tan talentosa que duele verla confinada a nuestros sencillos platós. Este año, nuestra Meches nos regala, tan

desprendida ella, como siempre, un personaje caracterizado como ningún otro: La dulce

Dalila (www.sweetdalila.com), una antihéroe femenina, una asesina neoliberal, un fino personaje de sátira de nuestros tiempos violentos, el personaje principal de una serie de videos y cómics.

Y allí está ella en el video, la Sweet Dalila, en la barra de bar, retozando durante minutos con la pistola y con la idea de pegarle un tiro a ese tipo molesto; gozando con la posibilidad. Cuando el disparo llega es porque no hay más placer en detenerlo. Y luego, la sangre fría: otro trago. Y allí está la Sweet Dalila, en otro de los videos, dejando vivir al último de sus amantes ocasionales, permitiéndole pensar, al pequeño, que ha sido grande.

La Meches, la querida compañera, ingeniosísima, leal, valiente. De una pieza en la vida real, como en el teatro.

Tres mujeres guatemaltecas, creadoras de vida, en el sentido más pleno, orgullos nuestros. A ellas, un humilde homenaje.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.