Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Votos y dinero
Por Édgar Balsells - Guatemala, 15 de septiembre de 2007

Alza de impuestos a las grandes empresas en México.

Una breve estadía en el vibrante Distrito Federal, en la capital mexicana, permite reflexionar sobre diversos acontecimientos de nuestra coyuntura propia, y por supuesto latinoamericana. Me refiero específicamente a las propuestas fiscales, diseñadas desde el Ministerio de Hacienda por el ministro Carstens, un fondomonetarista de pura cepa, y la reforma electoral, consumada en el Senado el pasado miércoles.

Ambas medidas reflejan, sin lugar a dudas, la fuerza del poder político frente a las presiones de los grandes conglomerados representativos empresariales, y es por ello que en los medios mexicanos abundan las quejas en contra del alza a los impuestos de las grandes empresas y las limitaciones que se le impuso principalmente al duopolio compuesto por Televisa y TV Azteca, a propósito de las reformas a la ley electoral.

En este último caso, resulta ser que la esfera pública mexicana está colmada de preocupaciones alrededor de los grandes vicios que se suscitaron en la última campaña electoral, y el poder abusivo de algunos medios de comunicación, principalmente los más grandes en materia de manipulación del voto. Con ello en mente, el pleno del Senado mexicano aprobó la reforma que fortalece las facultades de fiscalización del Instituto Federal Electoral, elimina el candado constitucional a las candidaturas independientes, cesa a los consejeros electorales y prohíbe, óigase bien, “contratar publicidad en radio y televisión”. ¡Qué tal!....“como para poner las barbas en remojo”.

Los senadores de los principales partidos, léase PAN, PRI y PRD, hicieron causa común en estas limitaciones, y como representantes de los intereses del Estado, representaron un bloque granítico frente a la poderosa Cámara de medios de comunicación, controlada por Televisa y TV Azteca, la cual ha publicado amplios desplegados de opinión y ha movido a sus comentaristas mediáticos de peso, como es el caso del afamado Javier Alatorre, para protestar en contra del Leviatán estatal, apelando a la “libertad” y a la “libre expresión del pensamiento”.

Por el contrario, los medios intelectuales, como es el caso del influyente periódico independiente La Jornada, han defendido la medida y criticado la manipulación y el abuso de los grandes medios de comunicación, tema este que es una de las grandes preocupaciones del momento en todo el orbe globalizado, en virtud de que en la era de la información pareciera ser que la democracia se encuentra subordinada al poder del dinero, coaligado de forma certera con el control de los grandes medios de comunicación, y es que no sin razón los magnates corporativos intentan de todas formas agenciarse del poder de la televisión y los periódicos.

Interesante entonces resulta reflexionar sobre nuestro escenario futuro en estos temas, en virtud de que en la era de la información y la propaganda política, estas no siempre ayudan a consolidar los ansiados ideales de la democracia.

 

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.