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El calentamiento global: inédita amenaza mundial
Por Eduardo Villatoro - Guatemala, 2 de diciembre de 2007

Aunque en su edición del martes anterior, La Hora dio a conocer ampliamente el Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008, poniendo especial énfasis en que Guatemala sigue ocupando el último lugar en Latinoamérica en ese ámbito, conforme datos de una instancia de la ONU, voy a referirme a otro aspecto que ya abordé el jueves pasado, acerca de la lucha contra el cambio climático.

Advierte el análisis del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo que como punto de partida para la acción y el liderazgo político respecto al calentamiento de la Tierra, los gobiernos del mundo deberían reconocer que enfrentan la amenaza más grave que ha encarado la humanidad en toda su historia, y hacerle frente a este fenómeno pondrá a prueba la forma en que percibimos el progreso, porque el cambio climático ejemplifica de manera diáfana que la creación de riquezas económicas no es sinónimo de progreso humano.

Con las políticas energéticas vigentes, la creciente prosperidad económica caminará paralelamente con las mayores amenazas al desarrollo humano de hoy y el bienestar de las futuras generaciones, sobre todo porque el crecimiento económico con altas emisiones de dióxido de carbono es síntoma de un problema más profundo, porque, en términos ecológicos, no es sostenible el modelo económico que impulsa el crecimiento y el concomitante consumo desmedido en las naciones desarrolladas.

La lucha contra el cambio climático exige que los imperativos ecológicos sean una parte medular de la economía, porque se trata de un proceso que debe iniciarse en las naciones industrializadas y que no puede esperar; pero hay que aceptar la incertidumbre, porque si se aplican las reformas correctas, aún se está a tiempo de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero a niveles sostenibles, sin sacrificar el crecimiento, y desde esta perspectiva, la creciente prosperidad y la seguridad climática no son objetivos contrapuestos.

Sin embargo ?añade el informe?, el actual estado de la cooperación internacional y el multilateralismo en materia de cambio climático no se ajustan a ese propósito, porque se requiere de un acuerdo internacional que obligue a todos los países a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de un horizonte cronológico extendido, con metas estrictas en el corto y mediano plazos, prioritariamente. Las naciones más industrializadas deben formar parte de este acuerdo y comprometerse a reducir sus emisiones; pero sus compromisos deben reflejar sus circunstancias y capacidades, y la necesidad de mantener los avances en la reducción de la pobreza.

Subraya el análisis que la cooperación internacional también debe abordar el problema urgente de la adaptación al cambio climático, en el entendido de que aun con una mitigación rigurosa, el mundo ya no podrá revertir el calentamiento global sostenido durante la primera mitad del siglo XXI, porque después de haber creado el problema, las naciones más desarrolladas no pueden marginarse y mirar desde afuera cómo la creciente exposición a los riesgos y vulnerabilidades generados por el cambio climático mina las esperanzas y aspiraciones de los pobres del planeta.

La lucha contra el cambio climático es un ejercicio que trasciende las generaciones, y la actual enfrenta el desafío de mantener abiertas las oportunidades, cambiando la trayectoria de las emisiones de gases de efecto invernadero hacia una dirección descendente.

El informe trae a cuenta que en 2012 expira el actual período de compromisos del Protocolo de Kyoto, de suerte que se presenta la oportunidad que el acuerdo que lo reemplace podría marcar un nuevo rumbo si impone límites estrictos a las futuras emisiones, a la vez de crear un marco para la acción colectiva internacional, y, en tal sentido, se podrían adelantar las negociaciones a fin de que las metas ya estén establecidas en 2010, para que fijen a los gobiernos límites en sus presupuestos nacionales de carbono.

(El atinado locutor Romualdo Quiensabe informa en la cabina de la radio comunal ubicada en una de las cumbres del Altiplano Occidental: -En lo que respecta al pronóstico del tiempo de hoy, sentimos no poder ayudarlos, porque la tupida neblina no nos permite ver cómo está el día allá afuera).

Fuente: www.lahora.com.gt - 011207


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