Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 9 - 2013

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Guatemala sin brújula (I)
Por Eduardo Antonio Velásquez Carrera - Guatemala, 18 de junio de 2013

No termina de salir de su viejo sistema de producción.

Me pregunto si el poder económico, social, político y cultural hegemónico que gobierna Guatemala tiene brújula para saber navegar en la mar de la globalización capitalista. Los grupos de interés económico y político, desde los grandes magnates hasta los vinculados al contrabando y al crimen organizado, los funcionarios de los tres poderes del Estado o de sus entidades descentralizadas y/o autónomas, son responsables de la situación del país, en la medida en que se ha constituido como clase social dirigente.

En el fondo, es preguntarse si tienen la ilustración para conocer estos recientes fenómenos históricos en el devenir del capitalismo. No creo que tengan claro qué significa la globalización capitalista de hoy. Existen colegas economistas y otros profesionales que saben el significado de dicha terminología y de los acontecimientos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Guatemala se quedó rezagada en incorporarse como economía y sociedad a las nuevas y recientes reglas del desarrollo capitalista global. En su reinserción al concierto económico internacional, ya no juega como lo hizo, en los primeros círculos de acumulación de capital dentro de las economías globalizadas y las grandes ligas en donde se reproduce. El 40 por ciento del comercio global ya sucede entre las matrices de las multinacionales y/o trasnacionales y sus subsidiarias, en países emergentes y en los subdesarrollados. Ese reciente sistema de funcionamiento trata también de dislocar al propio Estado-Nación en donde este ni siquiera se ha consolidado.

Guatemala no termina de salir de su viejo sistema de producción. Exportamos café, bananos, cardamomo, azúcar, algunos productos no tradicionales que se insertan como típicos. Cuando mucho exportamos productos industrializados a Centroamérica y quizás al Caribe. La novedad son los minerales, oro, plata, etcétera, que exportan las multinacionales mineras, en donde dejan miserables regalías obligatorias (1 por ciento) y hasta “voluntarias” permitidas por un gobierno corrupto, que comienza con el Legislativo. Por ello, es que seguimos produciendo como sociedad productos de “sobremesa”, dispensables a la hora de una crisis global. Ese obsoleto sistema productivo ya no se da abasto para darle empleo a una población creciente, especialmente joven, que no encuentra ocupación en el mercado interno y que busca en los mercados externos cómo reproducir su propia existencia.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.