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No fue estéril
Por Félix Loarca Guzmán - Guatemala, 3 de agosto de 2005

El sábado pasado el diario Prensa Libre publicó declaraciones de un analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, ASIES, quien calificó de "estéril" la marcha que más de cinco mil sindicalistas, maestros y trabajadores en general, realizaron en las calles de la capital de Guatemala el viernes 29 de julio protestando contra el alto costo de la vida, a la vez que exigieron un incremento salarial para aliviar la situación.

Los participantes en la manifestación gritaban: ¡Queremos un aumento porque la vida está muy cara y los sueldos ya no alcanzan!

También hubo enérgicas demostraciones de rechazo en contra de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) de Estados Unidos y los países centroamericanos, puesto que sus efectos serán altamente perjudiciales para los sectores más pobres.

Al respecto, existe el convencimiento que con ese Tratado probablemente habrá un mejoramiento de la economía guatemalteca, lo cual no necesariamente significará un mejoramiento para la población, tal como acertadamente lo expuso en su columna de un diario local el licenciado Luis Morales Chúa.

Resulta una ligereza calificar de "estéril" el ejercicio pacífico de la libertad de expresión del pensamiento, como lo hicieron los miembros de los sectores populares, quienes salieron a las calles para que sus puntos de vista fueran escuchados por los diferentes sectores de la sociedad, particularmente los empresarios que actualmente tienen en sus manos la conducción del gobierno de la República.

Además, aunque todavía incipiente, la marcha fue un esfuerzo por crear estructuras de organización para representar y sumar intereses sociales más allá de lo coyuntural, local o estrictamente sectorial.

Las organizaciones de la sociedad civil que tomaron parte en la manifestación, pusieron en evidencia que no sólo tienen capacidad de convocatoria sino de movilización de amplios sectores de la población.

La gobernabilidad requiere que el Estado abra espacios de participación, pues ésta es la única forma de darle algún sentido a la imitación de democracia que actualmente existe en Guatemala.

También son muy frágiles las opiniones mediante las cuales ese mismo analista dio un espaldarazo a la propuesta de los dirigentes de la cúpula económica del país formulada hace poco tiempo de calcular el sueldo de los trabajadores basándose en la productividad. El representante de ASIES dijo que ello permitiría que las personas rindan más. Señaló que la otra propuesta es un salario base y calcular el resto a destajo.

Desdichadamente las dos propuestas, constituirían de ponerse en práctica, un vergonzoso retroceso para Guatemala en materia de conquistas sociales, muchas de ellas que son un legado hermoso de la Revolución del 20 de Octubre de 1944. Además, al referido analista se le olvida que uno de los principios para dar seguridad jurídica en cualquier sociedad es que los derechos adquiridos deben ser respetados.

La afirmación de que el salario por productividad permitiría que las personas rindan más suena muy bonito, pero en el fondo lo que ese lenguaje elegante esconde es que en la práctica tal sistema se prestaría a que los trabajadores fueran explotados todavía más con miserables remuneraciones que apenas podrían alcanzar a los trabajadores para medio vivir.

Casi en forma simultánea, uno de los más beligerantes exponentes del sector empresarial, el señor Ricardo Sagastume, actual dirigente de la Cámara de Industria en forma tajante declaró que en el país no existen las condiciones adecuadas para un aumento de salarios, calificando de "retrógrados" a los representantes del sector sindical que han estado planteando esas peticiones.

La postura del señor Sagastume confirma la tradicional renuencia de los dueños del gran capital a hacer concesiones, lo que no resulta compatible con un funcionamiento saludable de la democracia, la que requiere de flexibilidad.

En el desarrollo de la humanidad los opresores y los oprimidos siempre se han enfrentado. Mantuvieron y mantienen una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta.

Lo que está sucediendo en Guatemala con las protestas de los sectores populares, debe analizarse en el marco de la desesperación por el empobrecimiento generalizado que tiene su origen en la concentración de la propiedad y de los recursos de la nación en un pequeño número de manos.

La propuesta de salario por rendimiento de trabajo es una forma encubierta de acrecentar la jornada laboral, reduciéndose lo que obtienen los trabajadores más o menos a los medios indispensables para poder subsistir en condiciones muy difíciles. Nunca se paga al obrero lo que realmente vale su fuerza de trabajo. Por eso es que los capitalistas obtienen grandes ganancias y se autocalifican como el sector productivo del país. Una vez que los trabajadores sufren la explotación y han recibido su miserable salario, se convierten en víctimas de otros representantes de los sectores dominantes como los casatenientes, los comerciantes de alimentos, los ejecutivos de las empresas telefónicas y del servicio de energía eléctrica quienes con sus precios altos sin control del Estado les arrebatan los pocos centavos que les queda de su salario. Debe quedar claro que la pobreza, la exclusión y las desigualdades son condiciones favorables al desencadenamiento de conflictos sociales.

Durante el tiempo que estuvo en el país la Misión de Naciones Unidas para Guatemala, MINUGUA, realizó amplios estudios exponiendo que desde la conquista hasta nuestros días, los acontecimientos históricos, a menudo trágicos, han dejado secuelas profundas en las relaciones étnicas, sociales y económicas alrededor de la propiedad y la explotación del recurso tierra. Esto ha llevado a una situación de concentración de recursos que contrasta con la pobreza de la mayoría, lo que obstaculiza el desarrollo del país en su conjunto.

Atender las demandas por mejores salarios y un aumento para los jubilados, es un reto para la sociedad y el Estado y jamás debe verse como una lucha estéril.

Fuente: www.lahora.com.gt


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