Razón de Estado
Por
Frank La Rue - Guatemala, 21 de noviembre de 2008
Con la marcha de hace dos días, el enfoque de la Prensa ha sido demostrar si ésta fue organizada por el Gobierno o financiada con el erario. Este no debería ser el tema principal; no debemos perder de vista que el asunto es la aprobación del presupuesto que contiene un nuevo enfoque, para lo cual se necesitarán algunos ajustes fiscales que le permitan al Estado contar con los ingresos necesarios para cubrir el mismo o para disminuir el déficit.
Esta es la eterna discusión en Guatemala: si queremos un Estado fuerte que cumpla con sus funciones, para lo cual debemos estar dispuestos a financiarlo con nuestros impuestos como hacen todos los países desarrollados o, si por el contrario, seguimos la visión de los poderes económicos, que plantean mantener un Estado débil, que más bien se ha vuelto disfuncional, lo cual conviene a sus intereses, aunque eso implique dejar en el desamparo a las grandes mayorías y el país vaya a la deriva.
La verdad es que hoy, más que nunca, la crisis económica generada en el sistema financiero de Estados Unidos demuestra que los años de desregulación económica y liberalización del mercado los llevaron a esta crisis, pues resultó que el mercado nunca se regula a sí mismo, como era la premisa original.
Lo irónico es que fue el mismo gobierno conservador de Bush el que se vio obligado a proponer una intervención estatal en la economía, con un Plan de Rescate de US$700 mil millones, monto que se queda corto según algunos analistas; el rescate no solo se aplicará a empresas financieras, sino que también deberá abarcar a otros rubros como el de los automóviles.
Pero más irónico aún es que la oposición al plan de rescate viene de su mismo partido; a los congresistas republicanos les parece que esta propuesta desafía lo que han sido sus planteamientos ideológicos de siempre y, además, argumentan que no sabe cómo explicarles a sus electores que los impuestos que han pagado para obtener servicios públicos del Estado se deban utilizar para rescatar empresas que fueron dirigidas por personas ambiciosas e irresponsables. Obama heredará esta crisis, y necesariamente deberá mantener el Plan de Rescate, y no puede permitirse que la crisis se profundice.
La gran lección para todos es la necesidad de contar con un Estado sólido, que no solo sea capaz de cumplir con los servicios públicos esenciales, sino que además sea capaz de regular la economía y las relaciones sociales entre sus habitantes.
Por eso, es importante que en Guatemala reconozcamos la urgencia de un enfoque más social en el presupuesto y la necesidad de incrementar el mismo para que el Estado cumpla con un mínimo de sus funciones. Esto inevitablemente nos llevará a la necesidad de incrementar la tasa impositiva y la recaudación, recordando que Guatemala tiene la base tributaria más baja del continente, salvo Haití, y que se encuentra muy por debajo de la media del continente.
Claro que hablar de impuestos no es fácil cuando el Congreso inicia su período con un escándalo de corrupción por el ex presidente del mismo y ex secretario general de la UNE, Eduardo Meyer, pero aquí es donde debe privar la razón de Estado por encima de todo y, por supuesto, exigiendo de todos los funcionarios transparencia y una rendición de cuentas permanente como elementos esenciales para generar confianza y gobernabilidad, y por parte de la sociedad civil, fortalecer los procesos de auditoría social comunitaria, para verificar la transparencia de la ejecución desde lo local a lo nacional.
Fuente: www.prensalibre.com - 201108 |