Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 18 - 2020

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Contravía
El histórico problema agrario
Por Factor Méndez Doninelli - Guatemala, 21 de agosto de 2020

Entre la indiferencia histórica del Estado y sus autoridades, la ausencia de legislación agraria, la venalidad de estamentos dentro del sistema de administración de justicia y el dominio de las élites neoliberales, la conflictividad agraria se agrava en Guatemala, un país centroamericano que según datos del último censo de población 2018, supera los 16 millones de habitantes con una sociedad multiétnica, pluricultural y multilingüe en la que se hablan 22 idiomas Mayas, más el Garífuna, el Xinca y el castellano, este último reconocido como idioma oficial.

La presencia mayoritaria de las etnias Mayas herederas de sus ancestros milenarios, son testimonio vivo de los pueblos originarios, de los habitantes que durante siglos vivieron en el territorio de Mesoamérica y que en el Siglo XV los invasores españoles usurparon por la fuerza mediante la ocupación de las tierras, el dominio, sometimiento y colonización de la población. Desde entonces, los territorios ancestrales de los pueblos originarios les han sido arrebatados con violencia extrema. Desde entonces, los indígenas y campesinos vienen reclamando el acceso a la tierra para producir alimentos. Desde hace más de quinientos años debido al despojo, injusticias e inequidades, los indígenas y campesinos guatemaltecos en medio de las adversidades, la criminalización de sus luchas y la represión del sistema, continúan la lucha por la defensa del territorio y la vida.

En Guatemala, la tierra con vocación agrícola está concentrada en pocas manos, el 5% de la población la posee para explotar en su beneficio personal y está dedicada al monocultivo de la caña de azúcar y de palma africana con fines industriales. La extensión de la frontera agrícola dedicada a este tipo de monocultivos pone en riesgo la seguridad alimentaria de la población vulnerable.

Este país centroamericano tiene altas tasas de desnutrición crónica infantil, el 50% de los niños de 0 a 5 años la padecen, millones de personas viven en condiciones de pobreza y extrema pobreza, en el último quinquenio 2015-2020 la pobreza aumentó, hoy hay más gente pobre que hace 5 años. Esa situación se agrava aún más, por los daños colaterales provocados por la pandemia de la covid-19, un ejemplo, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) estima que por el confinamiento de casi cinco meses ordenado por las autoridades ante la emergencia sanitaria, se han perdido más de 630 mil empleos, agravando las condiciones económicas precarias en las que sobreviven millones de habitantes, en particular en el área rural dónde es escaso el empleo, los servicios básicos como agua potable, energía eléctrica o centros de salud.

El desalojo violento y extrajudicial sucedido el fin de semana anterior en Cubilgüitz, una comunidad indígena de la etnia Q’eqchí en Cobán, Alta Verapaz, es otro drama humano que retrata de cuerpo entero el calvario de las familias indígenas campesinas que como dije, es histórico sin que el Estado haya sido capaz de resolver a pesar que tiene el deber constitucional de velar y garantizar el bien común, así como proteger la vida, integridad y seguridad de todas las personas.

Es una historia que se repite en todos los Gobiernos, que tiene su origen en la invasión mercenaria de los españoles en 1492 y que se prolonga con Justo Rufino Barrios, quien en el Siglo XIX arrebató tierras a los pueblos originarios para concederla a familias de alemanes que vinieron a asentarse en los territorios que hoy constituyen inmensas extensiones agrícolas de café y palma africana.

Es la misma historia que viven las comunidades indígenas del Valle del Polochic, que también fueron expulsadas y despojadas de sus tierras para favorecer el monocultivo de caña de azúcar. Es la razón de la conflictividad por el acceso a la tierra. No es casual que ahora los focos se enciendan en Alta Verapaz, uno de los departamentos del país que concentra alta incidencia de conflictividad agraria, que se mantendrá mientras el Estado le siga dando la espalda.

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.
Estado socialista en el mundo, es una forma de hacer homenaje a todas las mujeres, sin excepción, que a lo largo del desarrollo de la Humanidad, acompañando a los hombres, se han distinguido por su empeño y coraje impulsando luchas sociales que como en la Revolución rusa de 1917, lograron cambiar las condiciones estructurales de la sociedad.

La celebración mundial del Día Internacional de la Mujer, es un reconocimiento al esfuerzo, aportes y logros que a través de las luchas sociales las mujeres han empujado en todas las épocas y países. Saludo a las esforzadas mujeres guatemaltecas.