Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

20 de Octubre de 1980 - A la memoria de Julio César Cortés Mejía
Por Walter Guillermo del Cid R. - Guatemala, 22 de octubre de 2004
walterdelcid@lahora.com.gt

PARA EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL QUE SE DESENVOLVÍA hace 24 años, el año 1980 tenía particulares connotaciones. En mayo de ese año se habían conmemorado los 60 años de la constitución de la Asociación de Estudiantes Universitarios, AEU, que recién el año anterior y con ocasión del asesinato en contra del Secretario General de la AEU, había adoptado el nombre de aquél, agregado que conserva hasta la fecha: Asociación de Estudiantes Universitarios "Oliverio Castañeda de León". Como consecuencia de ese asesinato y la posterior desaparición forzada de otros dirigentes de aquel cuerpo de dirigentes pertenecientes a la dirección de AEU 1978-1979, quienes sucedimos en la dirección de la Asociación, lo hicimos mediante la convocatoria a la elección de una Coordinadora, con la primordial e ingenua pretensión de "hacer invisible" a la "cabeza" principal.

REUNIDOS EN LA "CASA DEL ESTUDIANTE", LOCALIZADA en la 10a avenida "A" y 5a calle de la zona 1, el martes 7 de octubre de 1980, los integrantes de la Coordinadora de AEU nos reunimos a deliberar sobre dos eventos importantes que habrían de desenvolverse en pocos días. Recién el 19 de octubre se iniciaría un Encuentro Estudiantil en la ciudad de Panamá, que aglutinaría a jóvenes dirigentes de América Latina. El otro evento, la obvia participación en el desfile que con ocasión del 20 de Octubre se celebraría y que para la AEU significaba el primer aniversario del execrable crimen cometido en contra de Oliverio Castañeda de León.

LUEGO DE EVALUAR VARIAS CONSIDERACIONES DOS PERSONAS quedábamos para representar a la AEU en los eventos mencionados. Julio César Cortés Mejía, no recuerdo bien si era estudiante de Ingeniería, Derecho o Psicología; Élfego, un inseparable amigo de Julio César era estudiante de Ingeniería y eso entre otras situaciones abruma mis recuerdos, era uno de los candidatos, el otro era yo. Inicialmente Julio César habría resultado nombrado para asistir a Panamá. A mí me tocaría representar a la AEU ese 20 de Octubre de 1980. Compañeros y compañeras de otras directivas se me acercaron para hacerme algunas sugerencias de las ideas que habría que resaltar. Con Héctor Interiano y Hugo Morán, éste último luego se descubriría como un infiltrado, trabajamos las líneas básicas. Antonieta Hernández nuestra diligente secretaria se encargaba de transcribir aquellas notas que a veces eran auténticos garabatos.

PARA EL MIÉRCOLES 15 DE OCTUBRE DE 1980 POR RAZONES que desconozco, Julio César no había tramitado su pasaporte, el sábado 18 había que salir del país. En aquellos días el trámite de obtención del pasaporte duraba tres días. Yo tenía ese documento, así que en una sesión de emergencia, el viernes 17 a media mañana se tomó la decisión de efectuar el cambio. Yo partiría a Panamá y Julio César Cortés Mejía representaría a la AEU en la intervención del 20 de Octubre. Se hicieron los arreglos y partí hacia el Encuentro. Antes, ese mismo viernes, le trasladé las líneas generales que se habían venido trabajando. A Julio César como orador virtuoso se le haría fácil adaptar esas ideas a su particular estilo, no sería problema.

AÚN EN LAS ÚLTIMAS HORAS DE ESE VIERNES INTERCAMBIAMOS criterios sobre lo que habría que destacar en el evento, que ahora cruzado, nos tocaría participar a cada uno en representación de la AEU. Un compañero ajeno a la Coordinadora pero cercano colaborador de ésta, Luis Colindres, se nos acercó a ambos y nos dictó una suerte de "medidas de seguridad" a ser cumplidas por cada quien. Al día siguiente tomé el avión y me fui a Panamá. Pero la mañana de ese lunes 20 de Octubre de 1980, por razones que nunca llegué a enterarme con certeza, Julio César Cortés Mejía no siguió las indicaciones que alrededor de su seguridad personal se habían preparado. Salió antes de la hora convenida de su casa. Había caminado unas cuantas cuadras y de pronto los esbirros hicieron lo suyo.

EL FUE DETENIDO-DESAPARECIDO DESDE AQUEL TRÁGICO DÍA PARA SU familia y la comunidad estudiantil. En medio de la vorágine de sangre, dolor, desaparición y asesinatos de aquellos días, así como la triste coincidencia de un 20 de Octubre, el caso de su desaparición quedó relegado. Pensar que por un simple documento de identidad internacional el anónimo desaparecido ahora pudiera ser yo, me hace recordar con particular respeto a Julio César. "Mientras haya quien recuerde a nuestros muertos, ellos no morirán jamás". Julio César: ¡PRESENTE!

Fuente: www.lahora.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.