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Aproximación a las elecciones de ayer
Por Walter Guillermo del Cid R. - Guatemala, 3 de noviembre de 2004
walterdelcid@lahora.com.gt

SI LAS ELECCIONES HUBIESEN SIDO EN GUATEMALA, el ganador también sería George W. Bush. Para variar somos una de las excepciones de América Latina. Ayer, con ocasión de las elecciones norteamericanas, en Europa y en otras partes, se emitieron votos ficticios del parecer de los ciudadanos del mundo sobre el devenir de aquellas que se realizaron en la primera potencia mundial. El resultado es abrumador. El mundo, el resto del mundo no cree ni quiere al casi recién reelecto presidente norteamericano.

DE LOS RECUENTOS CONOCIDOS AL MOMENTO DE ELABORAR el presente artículo, se da cuenta de la división norteamericana, pero también del amplio respaldo que hasta la fecha ha tenido presidente alguno. En el voto "popular", las verdaderas cifras, el apoyo a la administración de W. Bush superó a la que en su momento fue el histórico apoyo que recibiera otro republicano, el recientemente fallecido presidente Ronald Reagan. Más de cincuenta y cinco millones de norteamericanos respaldan la administración republicana que se ha basado en el incentivo al miedo y la persistencia del terrorismo como los elementos predominantes de esta ya casi concluida campaña electoral.

LA BASE DE ESTE ÉXITO DE GEORGE W. BUSH ES el haber recibido de su antecesor, el demócrata William Clinton, un superávit que la actual administración ha convertido en déficit. En efecto, los niveles de desempleo han aumentado de manera sostenida a lo largo de estos últimos cuatro años, pero el devenir de la economía nacional no ha sido la principal preocupación del pueblo norteamericano. Ha sido el hecho de haber caído en las mentiras tejidas por los Halcones de la Casa Blanca. Falsedades hábilmente montadas y hoy ese pueblo le dice al mundo que desean consolidar su nación como la hegemónica a expensas de lo que en el resto del planeta se piense de ellos.

EL AMPLIO RESPALDO OTORGADO AYER EN LAS URNAS, podría llegar a ser objeto de una amplia manipulación para aumentar el engreimiento de los funcionarios de la Casa Blanca. Si al hecho anterior agregamos la mayoría en las Cámaras Alta y Baja, el tema, a la usanza de la más baja politiquería, podría ser concebido como la recepción de un "cheque en blanco" para hacer lo que literalmente les dé la gana. Entonces lo que se puede producir es una agudización de las acciones guerreristas en prácticamente cualquier parte del planeta.

PARA ECONOMÍAS COMO LA DE NUESTRO PAÍS, LAS REPERCUSIONES podrían girar alrededor de un alza sostenida en los derivados del petróleo y su tremendo impacto negativo. El dólar cae en los mercados mundiales y las monedas como el euro se fortalecen, pero también el yen en Japón y la emergente economía de China, habrán de plantear nuevos retos al gobernante reelecto y con él a toda su administración. Para nosotros, podría ser una contracción aún mayor y con ello, un aumento en los procesos de empobrecimiento de nuestra población. El Tratado de Libre Comercio habrá de recibir un renovado impulso y francamente me parece que como país no estamos preparados para las repercusiones que se habrán de derivar de aquél. Las autoridades monetarias nacionales habrán de tener una razón más para centrar su atención en el curso de la economía norteamericana.

HACE FALTA, POR EL MOMENTO, PERCATARNOS DE CUÁL SERÁ la actitud de los políticos a nivel mundial sobre la prácticamente ya casi fenecida política multilateral en la resolución de conflictos globales. Es importante analizar cada una de las líneas en la redefinición de la política exterior norteamericana para poder interpretar todas las secuelas posibles. En todo caso, por hoy, el mundo en los albores del nuevo milenio, se apresta a contemplar cómo se consolida una hegemonía y de ésta se pasa a una modalidad de imperio contemporáneo. Dialécticamente podemos asumir que no es un fenómeno que se perpetuará, antes bien, podría ser que agudice otro tipo de características antípodas entre la expansión global, la xenofobia, los nacionalismos y los movimientos antiglobalización. Éste puede llegar a ser el inicio de unas nuevas formas de interrelacionamiento. Veremos qué es lo que pasa.

Fuente: www.lahora.com.gt


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