Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

El buen uso de la tierra
Por Helmer Velásquez - Guatemala, 3 de agosto de 2007

La agricultura y sus fines en el mundo actual.

No es para menos, la voz de alarma que empieza a generarse. La cuestión en debate, el orden de prioridades en el uso de la tierra cultivable: alimentos o combustibles. Al respecto, recientemente se desarrollaron en La Antigua Guatemala dos importantes eventos: La Cuarta Conferencia Ministerial de Agricultura de América y el Seminario Economía Campesina y Dinámicas Económicas Rurales Emergentes en América Latina. El primer evento fue de carácter intergubernamental y el otro fue impulsado por organizaciones sociales y académicas. En el centro de los dos eventos estuvo la agricultura y los fines que la misma debe perseguir en el mundo actual. En los respectivos documentos de declaración final ambos coinciden en la necesidad de revalorizar la agricultura, pero donde se bifurcan los caminos es en cómo hacerlo. La Ministerial insiste en la competitividad y las alianzas público privadas como instrumentos para impulsar la agricultura y el desarrollo, colocando (sin decirlo explícitamente) como único elemento viable de la agricultura “el agro negocio”, es decir la gran extensión de cultivo dedicado a la exportación, con capacidad de aprovechar la coyuntura para incorporarse a la producción de agroenergéticos y de aliarse con los oligopolios de los alimentos. De lo anterior deviene que la actividad del Estado, incluyendo subsidios, debe priorizar y favorecer a este sector. Las organizaciones sociales colocan en el centro de su actuación la pequeña economía rural y la seguridad y soberanía alimentaría. Y exigen del Estado políticas que posibiliten el acceso campesino a la tierra, crédito y otros recursos, e intervención en la regulación de precios.

Buscando como resultado el abastecimiento alimenticio del mercado nacional y regional, y sacar de la marginalidad a millones de productores transformado en rentable la que ahora es economía de subsistencia. La balanza de la historia agrega elementos a nuestra vieja dicotomía (latifundio-minifundio). Empresariado y Gobierno patrocinan la idea del mercado de exportación sin importar ni el costo ambiental ni el social. Organizaciones campesinas, sociales, ambientales y académicas optan por la soberanía alimentaria, una agricultura sana y amigable con el ambiente, con una equitativa distribución de la renta nacional. Es oportuno, ahora, que partidos políticos y candidatos expresen su posición sobre estos temas. La orientación de la futura Ley de Desarrollo Rural y el Código Agrario sellarán el destino de nuestra agricultura.

Fuente: www.elperiodico.com.gt - 020807


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.