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¿Feliz día de las madres?
Por Ileana Alamilla - Guatemala, 11 de mayo de 2005

Esta irracional violencia contra las mujeres presenta patrones recurrentes que buscan la humillación de la víctima.

Un nuevo caso contra el Estado de Guatemala será presentado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), ahora por violencia en contra de una guatemalteca debido a la ineficiencia en las investigaciones, que es una de las causas que no permiten frenar este drama, y que, aunado a la ausencia de mecanismos para determinar las causas y los autores de estos casos, posibilita que se mantenga la impunidad.

Múltiples son las formas en que la dignidad de las mujeres es mancillada. Van desde la falta de atención en los distintos niveles de salud que determina que cientos de mujeres pierdan la existencia, hasta los asesinatos, pasando por las agresiones, los maltratos físicos, los abusos sexuales y la violencia intrafamiliar.

Muchos argumentan que la violencia no afecta solamente a las mujeres, que es un mal social, que incluso los asesinatos de hombres superan las cifras de las muertes violentas de las mujeres, y que también los niños y jóvenes resultan víctimas de estos crímenes, todo esto es verdad, pero no justifica la desatención al fenómeno en análisis.

Y es que la violencia criminal contra las mujeres tiene particularidades que llaman a la reflexión y la sensibilización social. En Guatemala, entre 1999 y 2004, fueron asesinadas mil 680, dejando en orfandad a sus hijos e hijas.

Esta irracional violencia contra las mujeres presenta patrones recurrentes que buscan la humillación de la víctima: golpes, torturas, violación y mutilación, lo que muestra una sociedad en descomposición que expresa conductas enfermas, mezcladas con elementos machistas y autoritarios, descargados en mujeres que generalmente pertenecen a estratos bajos o de clase media.

Ante el femicidio, los familiares de las víctimas y la población en general, apuntan con su dedo acusador a las autoridades responsables de la seguridad, muchas de ellas eficaces en reprimir las manifestaciones populares, pero incapaces de garantizar la vida de las mujeres.

Así que el Estado de Guatemala, uno de los países que más casos tiene en su contra en el sistema interamericano, con nueve sentencias condenatorias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y varias pendientes, se enfrentará a una nueva acción internacional.

Las mujeres y la sociedad exigimos respuestas efectivas para celebrar dignamente el Día de la Madre.

Fuentes: www.prensalibre.com


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