Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Ofertas superficiales
Por Iduvina Hernández - Guatemala, 10 de julio de 2007

La cabeza rapada y con una cachucha verde.

En esta campaña, aunque las y los candidatos digan de todo, en realidad hablan de nada. Y hablan de nada porque sus discursos, propuestas y ofertas se limitan a la superficie de las problemáticas y no van al fondo de las cosas.

Por ejemplo en materia de seguridad, donde abundan las ofertas de endurecimiento por medio de la salida del Ejército a las calles. Una salida fácil pero inútil, porque tras ocho años de usarla, el Ejército ha probado no ser la institución idónea para tareas de seguridad ciudadana. En este lapso, se ha incrementado el índice de asaltos y muertes violentas por arma de fuego sin que las modalidades utilizadas para meter al Ejército en tareas de seguridad ciudadana den resultado.

Aunque está dicho casi hasta el cansancio, los funcionarios responsables de la seguridad de las personas en Guatemala siguen teniendo la cabeza rapada cubierta con una cachucha verde. Son autoridades que vienen de un sistema de partidos políticos que entiende la seguridad como una sensación –método impuesto por la inteligencia militar– y no como una condición que se entiende en dos dimensiones: como función responsabilidad del Estado y como derecho inherente a la persona humana.

De allí que las medidas adoptadas en esa materia o las propuestas en la campaña estén revestidas de soluciones cortoplacistas, militaroides y sin contenido. Creen las y los candidatos que, con ofrecerle a la gente la presencia del Ejército en las calles –porque impone miedo–, las personas se sentirán seguras y con eso el problema quedará resuelto. Poco se preocupan de ahondar en la raíz de la crisis y evaluar, por ejemplo, quién o quiénes se benefician de las decenas de millones que recaudan (aunque no necesariamente se apropian) las pandillas que operan en barrios y aldeas urbanas y semi urbanas. Tampoco se preguntan por qué el Ministerio Público sigue siendo ineficiente para identificar y procesar las estructuras realmente beneficiadas con los millones recaudados.

¿Se habrán preguntado por qué un supuesto pandillero sigue viviendo en un barrio marginal, en condiciones marginales, tras recaudar hasta 29 millones en un año? ¿Será que estos grupos se quedan con esos fondos o hay otras estructuras de poder que reciben el dinero y mantienen la organización criminal en las alturas del Estado? De seguro que no, porque todas las ofertas electorales en la cabeza de las preferencias siguen viendo la costra sin entrar en las profundidades de la llaga.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.