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Llegar al fondo
Por Iduvina Hernández - Guatemala,14 de mayo de 2008

Tengo la dicha de conocer familias que han adoptado a sus hijas e hijos y han construido hogares maravillosos mediante una institución cuyo espíritu no debe ser prostituido. Tengo también la tristeza de conocer a madres cuyos hijos e hijas han sido robados y arrancados brutalmente de su lado, para ser dados en adopción por las mafias que se dedican a la trata de personas.

Las primeras familias juegan un papel fundamental en la dotación de condiciones dignas para niñas y niños que están en la orfandad. Esas familias no son ni deben ser nunca consideradas un problema.
En cambio, los grupos criminales que lucran con el robo de infantes, sí son un gravísimo problema de seguridad nacional.

En estos grupos hay redes de abogados, quienes le dan cara “legal” al robo y al secuestro. Poseen vínculos en tribunales, servicios de cuidado, médicos y enfermeras en centros hospitalarios. Amén por supuesto de los grupos que se encargan de robar, en ocasiones violentamente, a niños y niñas para vender como mercancía.

De allí que, tal y como ha dicho el Movimiento Social por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud, aunque buena, es insuficiente la moratoria decretada por el Consejo Nacional de Adopciones. Recuérdese que había mujeres de más de sesenta años actuando una fingida maternidad. Recuérdese que la hermana del diputado Gudy Rivera, curiosamente presidente de la Comisión del Menor y la Niñez fue capturada in fraganti, en una casa que servía de depósito de menores en proceso de adopción, y salió libre mediante medida sustitutiva.

Así que, el Consejo no solo debe revisar en detalle los expedientes sospechosos sino, dado el nivel de criminalidad en torno al fenómeno, debe ser extremadamente acucioso en su evaluación e incluir exámenes de ADN. Y en esta tarea, el Consejo debe ser acompañado por la Procuraduría General de la Nación y, por supuesto, por el Ministerio Público, obligado de oficio a perseguir estos delitos.

De igual forma, sería positivo que las autoridades iniciaran una campaña en las mismas instalaciones del aeropuerto internacional para prevenir sobre las mafias que lucran con las adopciones. Dicha campaña debería señalar que el robo de niños es un delito de persecución nacional e internacional. Así, podría evitarse que familias bien intencionadas sean estafadas por las mafias del negocio.

Fuente: www.elperiodico.com.gt - 130508


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