Elites indígenas
Por Irmalicia Velásquez Nimatuj - Guatemala,
18 de diciembre de 2006
Se trata de un pequeño sector comercial, conformado por familias, en su mayoría extensas.
La memoria de los pueblos indígenas de Guatemala muestra cómo ellos han sido capaces de construir sus propias elites –el caso de Quetzaltenango no es la excepción–. Y los acontecimientos trascendentales enseñan que esas elites no siempre establecen alianzas con un mismo sector. Esto se debe, en parte, a las fragmentaciones de clase y a las relaciones de poder inherentes a estos núcleos sociales. Por eso, es un error asumir que los grupos indígenas o sus elites actúan homogéneamente. Esto no implica que en momentos coyunturales la historia les demande actuar estratégicamente unidos, y así lo han hecho, en aras de transformar su condición de subalternidad.
La ciudad de Quetzaltenango posee una de las elites indígenas más antiguas, con larga memoria social de resistencia, que ha enfrentado contradicciones e incisiones internas, que en momentos han fortalecido las demandas y en otros las han debilitado. Innegablemente, el que se enterraran apuestas políticas, desde los indígenas, para que surgieran propuestas alternas, dadas las condiciones en las que se realizaron, ha implicado conflictos, que deben analizarse en el contexto económico y social en el que ocurrieron. Sin olvidar que esos conflictos han tenido diferentes niveles de intensidad.
Una de las características de la elite k’iche’ quetzalteca es que en los procesos por desafiar al poder y al Estado lo ha hecho con condiciones económicas de relativa ventaja. Y construyeron esa ventaja económica en espacios que ha dejado abierto el Estado, pero también lo hicieron al margen del Estado. Se trata de un pequeño sector comercial, conformado por familias, en su mayoría extensas. Y es pequeño no por la cantidad numérica de sus integrantes, sino porque su rol económico es en pequeña y mediana escala. Se caracteriza porque sus integrantes poseen roles diversos, en momentos son trabajadores de sus negocios o empresas y en otros se ubican como propietarios.
Dentro de este sector el rol de las mujeres k’iche’ ha sido clave para formar esos capitales familiares y regionales. El trabajo de ellas en el control del comercio, ahorro, préstamo e inversión muy poco se ha estudiado y valorizado. Pero, a pesar de sus contradicciones, es un sector complejo por sus apuestas económicas y políticas, los cuales han impactado en la vida nacional.
Fuente: www.elperiodico.com.gt |