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Augusto Sac Recancoj
Por Irmalicia Velásquez Nimatuj - Guatemala, 16 de enero de 2007

“Un indio no puede gobernar la segunda ciudad del país”.

Al iniciar el siglo XX, los k’iche’s de Quetzaltenango continuaron luchando por igualdad política, aunque para hacerlo debieron refugiarse en cofradías, sociedades u organizaciones artesanales, desde donde montaron estrategias para retomar el poder municipal.

Los movimientos que erigieron la Revolución de Octubre de 1944 permitieron el surgimiento de liderazgos k’iche’, como los de Pablo Pastor, Alberto Cajas, Alejandro Cortés y Augusto Sac Recancoj, quienes junto a estudiantes, obreros y campesinos se opusieron a la dictadura de Jorge Ubico y posteriormente al régimen Ubico-Poncista.

Con el triunfo de la Revolución y la convocatoria a una Asamblea Constituyente fueron electos Pablo Pastor y Augusto Sac para elaborar una nueva Constitución. Este último se destacó por ser un regio orador, a pesar del acento que arrastraba su castellano, dado que su idioma era el k’iche’. Su paso por la Constituyente fue corto al ser obligado a renunciar por demandar que se investigara el motín entre indígenas y ladinos, ocurrido en Patzicía, Chimaltenango, en 1945.

En 1974, ya como abogado, se le arrebató la alcaldía quetzalteca, que ganó al ser postulado por el Comité Cívico Xel-Jú. De estatura media, moreno y delgado, fue uno de los primeros que apeló a la igualdad de derechos para “naturales” y ladinos. Durante la campaña electoral aglutinó a los sectores k’iche’s de barrios, colonias y áreas rurales que estaban hastiados de la exclusión política. El triunfo ocurrió cuando Guatemala era gobernada por militares.

Esa noche de domingo, mientras se contaban los votos en el Palacio Municipal y aumentaban a favor de Sac Recancoj, miembros del Ejército llamaron al jefe de la zona Militar 17-15 y le comunicaron los resultados. El comandante llegó al palacio de piedra e ingresó al Salón de Honor y dijo: “Un indio no puede gobernar la segunda ciudad del país”. Y ordenó que la alcaldía fuera adjudicada a Gerardo Muñoz Méndez.

Sac Recancoj continuó su trabajo docente y de abogado. En la década siguiente fue asesinado a balazos en la cuesta de Pirineos, a 45 minutos de Quetzaltenango, cuando retornaba de un litigio en la costa sur. Sus planteamientos se pueden analizar en su tesis: La autodeterminación de los pueblos y la Organización de los Estados Americanos (1965), así como en sus discursos políticos y académicos.

Con Sac Recancoj se inició otra etapa para los k’iche’s y para el comité Xel-Jú.

Fuente: www.elperiodico.com.gt - 150107


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