Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

De k’iche’ y ladinos
Por Irmalicia Velásquez Nimatuj - Guatemala, 6 de agosto de 2007

Ha implicado romper y superar sus esquemas.

Desde Xel-Jú se ha aprendido que para los pocos ladinos que se han identificado con las luchas indígenas ha sido un proceso difícil por dos razones. Primero, porque ha implicado romper y superar sus esquemas ideológicos y materiales. Han tenido que revisitar su vida críticamente y asumir una postura ante la historia oficial de la nación. Y segundo, enfrentar la censura de su propio pueblo que les cuestiona severamente su decisión de caminar a la par de los pueblos mayas.

Dentro de Xel-Jú las relaciones étnicas han sido tortuosas, pero aleccionadoras. Desde que se fundó hubo hombres y mujeres ladinos, que contra corriente los acompañaron. Yo identifico tres sectores.

El primero, los que decidieron participar como precandidatos o miembros de planillas como Everardo Jiménez Cajas, Luis Samayoa, Luis González Soto y Lucila Rodas en la época del conflicto armado. Así como los candidatos que participaron en la época postconflicto cuando llegaron por amistad con el candidato Rigoberto Quemé y no por identificación con el proceso, como el caso de Mynor Hernández, Marta Aldana, posteriormente Mario Yarzebski y Marco Zelada por eso, al retirarse Quemé, también se retiraron ellos.

En el segundo sector están los activistas que no aspiraron a puestos, su unión la marcó la identificación con la lucha sustantiva maya, esa fue la historia de Carlos García Madrid, Julio López Castillo, Rony Alvarado, Mario Arreaga por mencionar algunos que se entregaron activamente.

Y en el tercero, incluye un número mayor de hombres y mujeres que han tenido un paso coyuntural, marcado por los procesos eleccionarios que acabó al concluir cada elección. Dentro del proceso de construir relaciones étnicas justas, dos casos han marcado al comité, la llegada de Jordán Rodas, cuando era dirigente universitario y fue postulado como síndico municipal en 1996. Y la incorporación de Sonia López, ambos invitados por Quemé, pero ambos lograron trascender la amistad que los unía a él.

Sonia López se ha convertido en un ejemplo porque ha aportado al área operativa, pero principalmente porque ha sido capaz de comprender que se trata de una lucha nacional y ha evitado reducir el movimiento a simples demandas de un grupo étnicamente diferente. En este proceso ella ha mostrado que la lucha por la equidad política y racial no es solo un trabajo de los k’iche’, sino también del pueblo ladino y mestizo. Por eso, a todos los que ella representa dedico este artículo.

Fuente: www.elperiodico.com.gt


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.