Viajes presidenciables
Por José Barnoya - Guatemala, 16 de junio de 2008
Revisando “Los Viajes Presidenciales” del periodista, transitamos con Don Jorge por caminos de piedra, cascajo y lodo.
Por asociación de ideas, la noticia que apareció en uno de nuestros diarios me trajo a la flaca memoria a un renombrado periodista que respondía al nombre de Federico Hernández de León, maestro que fuera de notables periodistas que sobresalieron en esta aldea, en el siglo pasado.
Don Federico, a quien sus amigos llamaban Chibolón, no sólo fue fundador y editorialista de Nuestro Diario, sino también escribió libros hermosos como: De las gentes que conocí, A lo largo del camino y los ocho tomos del Libro de las Efemérides, en los que aprendimos a conocer la historia trágica no sólo de Guatemala, sino que de las demás repúblicas de Centroamérica. Y como la noticia de elPeriódico rezaba: “Álvaro Colom y Rafael Espada, trotamundos en tres meses de gestión”, recordé los dos libros publicados allá por 1941, acerca de los Viajes Presidenciales del general Jorge Ubico.
Con asombro, nos enteramos que en tan sólo 5 meses los jefes de gobierno, don Álvaro Colom ha efectuado 12 viajes y recorrido 22 mil millas, superándolo don Rafael Espada, con más de 28 mil, habiendo visitado, entre ambos: El Salvador, México, Panamá, Cancún, Santo Domingo, Brasilia, Washington, Lima, La Habana, Honduras, Chile, Taiwán y Corea del Sur.
Hace ver el diario que el recorrido completado por los funcionarios trashumantes suma más de 50 mil millas, casi una cuarta parte de la distancia entre la Tierra y la Luna, y superando las millas náuticas que el almirante Colón realizó en todos sus viajes de ida y vuelta.
Releí entonces las páginas en las que el maestro Federico Hernández de León retrata, con su pluma ágil, salpicada de una crítica sutil, las giras que desde 1934 inició el general Jorge Ubico durante su dictadura de más de 13 años. Revisando “Los Viajes Presidenciales” del periodista, transitamos con Don Jorge por caminos de piedra, cascajo y lodo.
En 1934, el dictador junto con su comitiva –que no incluía a su esposa– recorrió 1,980 kilómetros, desplazándose por las principales poblaciones del occidente, centro y oriente del país. Iniciando por las poblaciones de la Costa Sur (Mazatenango y Retalhuleu) enfiló hacia Coatepeque, para luego trasladarse a San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapán, Huehuetenango, Quiché, Sacapulas y Chichicastenango, para retornar a la capital por Sololá y Chimaltenango. Los casi 1,000 kilómetros de la gira se hicieron en 5 días, recorriendo 200 kilómetros diarios en automóvil, a veces en motocicleta; pero nunca en aviones supersónicos privados. Los viajes tenían como objetivo escuchar las quejas y necesidades de los pobladores, así como comprobar la eficiencia y honradez de los funcionarios.
Durante las giras siempre se hospedó en un cuarto de la Comandancia de Armas, acondicionado con cama de latón, armario de pino y bacinica de peltre; nunca en una suite de hotel de cinco estrellas.
Fuente: www.sigloxxi.com - 150608 |