Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 1 - 2004

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

El mundo es ancho y ajeno
Por Jaime Barrios Carrillo - Estocolmo, 14 de noviembre de 2004

Resulta duro para millones de marginados y reprimidos. Como en una desgarradora novela del peruano Ciro Alegría, donde los indígenas de la comunidad de Rumi son engañados por una empresa minera transnacional, en nombre de la ley y del orden imperante.

No matarás es el derecho humano fundamental. Respeto irrestricto a la vida. Vale entonces exigir: no lanzarás bombas contra la poblacion civil. Ni te impondrás con la fuerza de los tanques y los misiles de precisión. Por otro lado, Estados Unidos está previniendo a sus ciudadanos sobre la peligrosidad de las carreteras de Guatemala. Me pregunto si harán prevenciones similares sobre los peligros en las carreteras iraquíes.

El "mundo civilizado y sus aliados" parece sordo. La terrible bomba de la doble moral habrá dañado los tímpanos de la conciencia. La indiferencia comienza acaso en el sofá desde donde miramos las imágenes de la televisión. La niña Fátima de 5 años corre entre las ruinas de lo que fue su casa, en la ciudad iraquí de Falluja. Una mujer musulmana, presumiblemente la madre, la alza en brazos y desaparece con ella de la escena. Un adolescente es después filmado gritando: "No hemos hecho nada y nos están matando como perros".

Con un reportaje sobre los refugiados africanos cierra el programa diario de noticias internacionales. Muchos se ahogan tratando de alcanzar las costas europeas. Otros son devueltos de inmediato. Nueva y triste especie de mojados.

Más allá de la TV sigue tronando la doble moral. Con la globalización se había creído que el traslado de capitales y la liberación del comercio crearía un mundo sin límites territoriales. Pero los hechos demuestran que la movilidad es exclusiva del capital, no de la fuerza de trabajo. Y que hay ciudadanos del primer mundo y otros de segunda y hasta de tercera categorías.

El poder político europeo podrá ser más sutil que el norteamericano, pero no por ello está comprometido con la globalización al servicio de la humanidad. Más bien lo contrario: la humanidad al servicio de la globalización. Un muro invisible pero efectivo comienza a rodear las fronteras europeas, negándose la entrada en el paraíso a los ciudadanos oscuros: africanos, asiáticos, latinos. Los europeos cierran sus puertas a los refugiados, mientras aplican la receta de la construcción de la democracia en el Tercer Mundo. En el fondo: nosotros y ellos aparte.

Debería bastar con las noticias diarias para reaccionar. Para repetir siempre: "No matarás de hambre a tu prójimo". Porque la codicia produce injusticia, miedo y desconfianza. Es la codicia la que daña los recursos escasos de la naturaleza. Por ser escasos, su uso debe ser solidario y demanda mucha responsanbilidad social. Es asunto de valores, de visión moral del mundo. El comercio libre sólo será posible cuando sean libres todos los seres humanos.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.