Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 2 - 2005

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Se resbaló el toro de Europa
Por Jaime Barrios Carrillo - Estocolmo, 7 de junio de 2005

El triunfo del Non en Francia ha conmovido a la opinión europea. El país galo ha sido emblemático en la formación de la Unión Europea. El resultado conlleva una crisis política. Ante todo debilita la expectativa de la Unión Europea como un actor poderoso en la escena mundial y su posible contrapeso a la potencia norteamericana.

La derrota del Sí puede verse también como un voto de castigo contra el presidente Jaques Chirac. El gobierno burgués ha quedado bastante debilitado. Los ciudadanos franceses han reaccionado de una manera defensiva a causa del miedo al desempleo y a la inestabilidad social que se vive con problemas económicos no resueltos.

El gran perdedor, desde el punto de vista político, resulta siendo, sin embargo, el Partido Socialista, que en la práctica muestra una división que puede convertirse en algo irreversible, hasta el posible fraccionamiento. La parte que votó por el No ha sido mayoritaria, pese a la insistencia de la dirigencia encabezada por Francois Hollande. Los electores socialistas se cansaron ya del colaboracionismo con fuerzas que sólo ponderan el mercado. Este No significa en el fondo un Sí para una Europa diferente.

Ha habido una mezcla abigarrada de opiniones en torno a solamente dos alternativas excluyentes: Sí o No. De ahí que puedan coincidir los votos de la derecha extrema de Jean Marie Le Pen con los del socialismo, e incluso con sectores más radicales de la izquierda francesa, como la fracción del líder troskista Olivier Besancenot. Todas estas fuerzas votando por el No, pero por razones diferentes. Por ejemplo, Le Pen considera el triunfo del No como un momento histórico de la llamada Patria Francesa. Mientras que los sectores de la izquierda votan en contra de Chirac y en contra de las fuertes tendencias neoliberales imperantes en la política europea.

Uno de los más preocupados es el portugués José Manuel Barroso y su debilitada Comisión Europea, que sin el respaldo de una Constitución no podrá tornarse en una instancia realmente ejecutiva. El voto del No constituye un rechazo a sus ambiciones de implementar una política neoliberal de liberación del mercado y de reducción de las instancias encargadas de la seguridad social.

El gran aliciente ha sido en todo caso la alta participación en el referéndum. Más de un 70% de ciudadanos depositaron su voto. Una muestra de la importancia de la democracia directa y también participativa, en un mundo especializado, donde la clase política europea parece haber olvidado que un proceso político necesita de lo popular y de diálogos basados en lenguajes entendibles.

El No era esperado como una muerte anunciada de la Constitución. Lo que no se sabía era cuán grande iba a ser el resbalón para el toro de Europa.

Fuente: www.sigloxxi.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.