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El león de Quetzaltenango
Por Jaime Barrios Carrillo - Estocolmo, 22 de agosto de 2005

Guatemala es como una enorme jaula de hambrientos. El hambre produce violencia, pero ante todo mata. Los símbolos entonces se rebelan. En una fábula memorable, fray Matías de Córdoba cuenta La tentativa del león. Fray Matías utiliza la figura del león para retratar la soberbia y el afán de poder que fracasan ante el triunfo final de la razón humana. Qué lejos estaba aquel fraile escritor y patriota de imaginar un país guatemalteco donde las autoridades pierden ahora fácilmente la razón.

La deshumanización de Guatemala afecta también a los animales. A las mal llamadas bestias (debería ser lo contrario) que nada han hecho al ser humano. La muerte de Kero, el león literalmente muerto de hambre en Quetzaltenango, es una abominable muestra de la desidia de las autoridades del zoológico y de la irresponsabilidad municipal. Pero también resulta una alegoría de todo el país.

Si los niños se mueren de hambre en Guatemala (47 mil al año, según Andrés Botrán, titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria), qué podía esperar un pobre león africano, condenado de antemano a la inanición en un zoológico quetzalteco. Tras las rejas guatemaltecas nadie está seguro.

El asesinado abogado laboralista Mario López Larrave solía señalar, como algo patético, que los animales habían tenido primero una ley protectora en Guatemala, antes de que los trabajadores. Mas ahora ni los animales están seguros en un país donde la inseguridad es un estado estructural.

Los chivos en este caso deben poner las barbas en remojo. Repensar el incidente dentro de la situación general del municipio y del país. Resulta además paradójico si se toma en cuenta el símbolo del "león de Quetzaltenango".

Recordemos que en 1910 fue levantado un monumento al león, por el arquitecto Carmen Rimola Rubini, en honor al tirano Manuel Estrada Cabrera. Curiosamente el león, además de punto de referencia, se convirtió después en un símbolo de la democracia, y de haber sido un monumento a un dictador pasó a ser un homenaje a las víctimas de la dictadura. El león se convirtió en símbolo de la fortaleza altense. El monumento fue cambiado de lugar varias veces. Originalmente levantado en la Quinta del Bosque, fue ubicado en 1950 en el barrio de La Democracia en la zona 3, en el parque Benito Juárez. Se dice que el monumento del león de La Democracia molestaba a la dictadura militar durante los años de conflicto armado y en los 80 fue trasladado al Cantón Las Rosas, a la entrada de la ciudad, en un lugar bastante discreto.

En todo caso el león chivo ya no es como lo pintan. La muerte final de Kero tras las rejas resulta una especie de "limpieza animal" por no decir "social". Un león muerto de hambre, como acabada fortaleza y ex símbolo de la democracia de Quetzaltenango y por añadidura del país.

Fuente: www.sigloxxi.com - Magazine 21


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