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Otro punto G en el mundo
Por Jaime Barrios Carrillo - Estocolmo, 11 de junio de 2007
aladinomas@hotmail.com

El G-8 aplica el inexorable silogismo: “Quien tiene el dinero manda”.

Un hecho importante es la Cumbre Alternativa Otro Mundo es Posible.

Los índices más altos de riqueza, se concentran en el grupo de países llamado G-8, que representan tan sólo el 13 % de la población del mundo. Comenzaron siendo 6 naciones: Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Japón. Canadá vino a sumarse y el grupo se re-bautizó como G-7. Con el fin de la Guerra Fría, se incorporó Rusia, formándose el actual G-8.

De vez en cuando se juntan para discutir cuestiones prioritarias para toda la humanidad. Suelen invitar a ciertos acompañantes de segunda, o sea los 5 países de mayor crecimiento: China, India, Brasil, México y Suráfrica. Aunque la importancia de la China es cada vez mayor.

El G-8 asume el papel de los ricos de la Tierra y aplica el inexorable silogismo de “quien tiene el dinero manda”. Lo más notable es que constituyen un club aparte, una verdadera liga de los poderosos para desarrollar agendas propias. El G-8 resulta un estira y afloje de intereses poderosísimos, que no siempre se ponen de acuerdo. Aunque usualmente terminen con pomposas declaraciones, como el anhelo de acabar con la pobreza de millones de personas o el propósito de sanear las economías azotadas por deudas externas.

Los líderes del G-8 reunidos la semana pasada en la localidad de Heiligendamm, en el norte de Alemania, se ocuparon entre otros temas, del calentamiento de la Tierra. Antes de la reunión el presidente Bush había adelantado propuestas al respecto. Pero desde el principio los argumentos de Bush fueron “enfriados” por Alemania y el resto de países europeos miembros del G-8. De todas maneras, consiguieron consensuar una declaración conjunta, que anuncia la intención de disminuír los niveles de dióxido de carbono y otros gases que producen el efecto invernadero o recalentamiento del planeta.

Las promesas de ayuda internacional para reducción de la pobreza, ocupan su lugar de oficio en las declaraciones del G-8. Y siguen la línea de reuniones anteriores, de aumentar la ayuda internacional y concentrarla en Africa.

En la ciudad de Rostock, cercana al lugar del encuentro, las protestas han sido masivas. Es evidente que el grupo del G-8 no puede reunirse de manera desapercibida y que sus acciones son fiscalizadas por millones de ciudadanos en el mundo, que esperan cambios en la forma en que se explotan, administran y distribuyen los recursos escazos del planeta.

Un hecho importante constituye la Cumbre Alternativa Otro mundo es posible, celebrada en Rostock al mismo tiempo que se reunían los líderes de los países ricos. Entre las denuncias que se hicieron, está la muerte de 18 millones de personas en el mundo a causa de la pobreza, a pesar de que nunca hubo tanta riqueza como en la actualidad. La cumbre alternativa ha reunido a líderes y organizaciones de todos los continentes, como la ecologista Grace Akumu de Kenya, que dió un dramático testimono de cómo las nieves del Kilimajaro se están derritiendo a pasos apresurados. Los países sin voz comienzan a hacerse audibles.

Fuente: www.sigloxxi.com - 100607


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