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Con un periódico húmedo…
Por José Carlos Marroquín - Guatemala, 8 de diciembre de 2004

Cuando hay un perro que no obedece y se orina donde le da la gana, el amo toma un periódico húmedo y le mete un solo guamazo para ver si aprende y se le quitan las mañas de andar dejando sus restos por donde le da la gana.

Pues a los diputados al Congreso les deberíamos aplicar el mismo método. En su mayoría son una partida de animales que sólo se han ido a cagar en el país y no nos han dejado nada a cambio… Ahhh, pero ellos quieren aumento.

Personalmente siento un reto el que hacen los "padres de la patria" de decir que el mentado incremento salarial se lo darán a cómo dé lugar.

De entrada, quiero aclarar que hay un@ que otr@ que pareciera que tienen su cuota de dignidad y compromiso y han entendido que el país no está para mantener los sueldos que se tienen contemplados como "justos".

¿Es justo acaso que se mueran de hambre en el interior del país, mientras estos fulanos chillan porque no les alcanza para comprarse su carro nuevo? No. No sólo no es justo con la población a la que le rogaron por su voto, sino menos en el mínimo sentido social de solidaridad.

Propongo que luchemos por reducir el número de perros que se cantan en la sala, que limitemos el número de diputados y si, con el presupuesto justo, les alcanza para ganar más porque siendo menos producen lo necesario, qué bien por ellos.

Pero incrementar el número hasta llegar a desconocer quiénes son los representantes, no producir leyes de impacto e importancia y, encima de todo, necesitar de un montón de asesores que les quiten lo baboso, pero tener el cuero de pedir más sueldo, es un insulto para un pueblo en que el salario mínimo es una basura y el hambre es un personaje.

No aceptemos el incremento. Me niego a decir que tengo sangre de horchata y que no haré nada en contra de estos diputados.
¿Renuncias? Ni siquiera saben qué es eso y mucho menos la palabra dignidad, o sea que no perdamos el tiempo tratando de explicarles.
Hay programas de seguridad alimentaria que han sido cerrados, maestros que no han sido contratados, enfermeras que trabajan de voluntarias, porque el Estado NO TIENE DINERO.

¿Vale más el trabajo de los "padres de la patria"? ¿Merecen más ellos que el niño desnutrido que por políticas equívocas no logra tener una oportunidad hacia el desarrollo?

Nos mintieron en la campaña y nos seguirán mintiendo durante el resto del período.

Ya hay organizaciones que anunciaron medidas legales y de hecho en contra de los diputados. Sumémonos al pedido que hagan de no incrementarles el sueldo porque aceptarlo es creer que tenemos a los gobernantes que merecemos.

No merecemos a estos diputados y no es justo que con nuestros impuestos, se le pague a una partida de incapaces que no entiende que en Guatemala la gente MUERE DE HAMBRE PORQUE DE VERDAD NO LES ALCANZA.

Tomado de www.lahora.com.gt


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