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Mr. Robertson y Hugo Chávez
Por José Carlos Marroquín - Guatemala, 25 de agosto de 2005
jcmarroq@lahora.com.gt

Siempre he dicho que las figuras religiosas tienen un papel importante en la sociedad porque son quienes dan una guía espiritual para quienes creemos en la vida después de la muerte y hay algunos temas en que las leyes del cielo difieren de las de la tierra.

Marion Gordon "Pat" Robertson es un pastor evangélico nacido en marzo de 1930 y que es miembro del Partido Republicano del cual, incluso, quiso obtener la candidatura presidencial.

Pues ayer el "guía espiritual", aquel que habla sobre la Palabra de Dios en la televisión por medio de su Club 700, transmitió una idea que le ha pintado tal y como lo que es: Un hipócrita, falso y mercader de la palabra que transmite; propuso asesinar al presidente Hugo Chávez.

No puede ser que alguien que tendría como misión ser la marca en el camino de la vida de personas que confían en él, plantee como la sabia salida del problema de Estados Unidos con Venezuela el asesinato del Presidente de aquel país, Hugo Chávez.

Me sonreí, viendo la televisión, cuando Chávez fue interceptado por los periodistas para ser cuestionado al respecto de las declaraciones del "religioso" Robertson. "No sé. Yo he estado hablando con Fidel sobre la vida; no quiero comentar sobre la violencia y la muerte. Daremos 200 mil médicos a los países de América Latina en un corto plazo y, eso, es mucho más importante; hay que hablar de la vida".

Lógicamente, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha afirmado que son declaraciones individuales las que dio el brillante pastor porque saben que no pueden darle soporte político ni moral a tal aseveración.

La hipocresía de Robertson deja de manifiesto que para él la igualdad entre los hombres no existe; que no somos todos hijos de Dios y que, lógicamente, sus mensajes son enviados con el interés de vender y ganar protagonismo. Su audiencia podrá subir con tal radicalismo, pero pierde completamente la consistencia.

Le guste a quien le guste, Hugo Chávez es el Presidente de una nación soberana como es Venezuela. Si sus procedimientos son o no del agrado propio, ese asunto tiene que ser resuelto por aquellos que conforman la sociedad venezolana y no por terceros.

Mientras la hipocresía, como lo que ha manifestado Robertson o el doble discurso como han actuado con el terrorista Posada Carriles, siga siendo el método de algunos en Estados Unidos para condenar en otros países lo que ellos mismos han defendido, se pierde el concepto que siempre se ha esgrimido.

Lo que se hace en contra de los ciudadanos norteamericanos es una amenaza a la humanidad, mientras lo que ellos hacen en otros países es la lucha por la libertad. Eso es falso y tan fundamentalista es Robertson al plantear el asesinato de Chávez, como Bin Laden al plantear la muerte de ciudadanos estadounidenses. Ambos piensan como asesinos y lo único que los diferencia es que Bin Laden ya hizo sus atrocidades, mientras que el otro solo ha mercadeado con tal idea.

Tomado de www.lahora.com.gt - 240805


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