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No todo lo visible es real, ni todo lo que se oye es verdad
Por Javier de León - Guatemala, 22 de agosto de 2007

Las elecciones generales programadas para el 9 de septiembre, están a menos de veinte días de realizarse. De forma lógica, en este tiempo los diferentes partidos políticos pondrán en marcha todos los medios a su alcance para garantizar el mayor número de votos posible para el fin último por el que compiten, alcanzar la administración del gobierno. Que no es lo mismo que decir llegar al poder. Pues éste en realidad lo ejercen otros sectores. Pero además, en las últimas administraciones hemos sido testigos sobre cómo sectores del crimen organizado han ejercido cuotas de poder desde otros espacios no siempre visibles.

Consideraciones sobre este proceso electoral se han hecho varias, mismas que expresan diferentes ópticas e ideologías. Los diferentes puntos de vista, expresados principalmente en los medios comerciales de comunicación, llegan a quienes tienen acceso a éstos, por lo que resulta claro que es un numero reducido de personas, las que en teoría, tienen más elementos de juicio a la mano, para tomar una decisión a la hora de ejercer el voto, que no necesariamente puede considerarse como mejor o más “conciente”.

Pero la situación no es la misma para el grueso de la población guatemalteca en todo nuestro territorio, la que define su voto en base a la mercadotecnia que los partidos políticos implementan. Además de que se sabe que segmentos poblacionales se identifican más por una imagen que por un proyecto político y esto se refleja a la hora de votar. Aunque también es necesario hacer énfasis en cada partido tiene segmentos de población que votan por plena identificación política e ideológica. Estos son los militantes.

Sobre la mercadotecnia y los efecto que causa, existen varios ejemplos, posiblemente el más ilustrativo resultaría el caso del Partido Patriota y su famosa y tenebrosa “mano dura”. Sin duda, en el imaginario de un sector importante de la sociedad, esta ambigua frase cumplió su cometido, pues este slogan publicitario logro mermar el inconciente de mucha gente. Basado en que la demanda más sentida de toda la población es la seguridad. Traduciéndose esto en mayor intención de voto, según las mediciones hechas por medios comerciales. A pesar de las implicaciones de lo que mano dura en realidad podría significar.

Algo de este significado ya ha sido adelantado por su candidato presidencial, el aumento de las cárceles es una. A pesar de que el problema de la delincuencia no se resuelve con el aumento del número de centros penitenciarios, sino por el contrario esta relacionado con varias causas de orden mucho más profundas. Razones que al menos 15 de los 17 partidos que participaran en la contienda de septiembre, no lo tienen contemplado en sus programas de gobierno.

Otro aspecto que se hace más recurrente dentro de las ofertas electorales, y que llama la atención de varios sectores, es la ausencia de contenido en los discursos electorales. Pues además de golpes bajos entre candidatos, lo que se puede escuchar son argumentos poco creíbles. Pero el problema se vislumbra más profundo y preocupante cuando escuchamos a la candidata y candidatos presidenciales, emitir opiniones sobre cuestiones como el de los pueblos indígenas, la seguridad, las funciones del Ejército, etcétera, que en última instancia lo que reflejan es alto desconocimiento de estos temas. Y así podríamos seguir con una lista interminable.

Otra de las cosas que llama nuestra atención (aunque no sea nueva), es el hecho de que cuando se les pregunta por el signo ideológico nadie responde. Las únicas propuestas que se identifican con una clara ideología son las dos expresiones de izquierda que participan en las elecciones. Aunque para ser honestos los restantes 15 partidos políticos, no necesitan hacer expreso con que signo ideológico comulgan, pues en sus planteamientos y discursos se puede ubicar muy bien, sobre todo cuando mencionan, la reducción del rol del Estado, no incremento progresivo de carga tributaria, las funciones de las fuerzas de seguridad, etc.

Finalmente, el problema que se observa, va más allá de lo que se expresa en la actual contienda electoral. Más bien tiene que ver con un deteriorado sistema político, que no se ha modificado desde que fue creado. Lo único que se ha hecho, es hacerle “reformas”, que no están acordes a nuestra realidad y a lo que debería de ser. Y esto quedará plenamente comprobado cuando en el recuento final de la primera vuelta. La lista de partidos participantes se vea reducida en su número por la falta del 5% de votos o de una diputación que los mantenga a flote. Y que según las cifras estimadas por el Observador Electoral el 84% de los votos se concentrarán en apenas 4 expresiones partidarias. Los mismos que los medios comerciales de comunicación han escogido para construir el escenario electoral que hasta ahora se presenta y prevalece.

Fuente: www.i-dem.org – Nueva Época - Número 1270


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