Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 4 - 2007

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Preguntas aún sin respuesta
Por Juan Fernando Hernández E. - Guatemala, 25 de abril de 2007
prosopis_2006@yahoo.com.mx

Se acerca rápidamente el día de las elecciones y las guatemaltecas y los guatemaltecos tendremos la tarea de elegir nuestras autoridades para los próximos cuatro años. Los ofrecimientos y promesas llenan las ondas radiales y televisivas y en los diarios brillan los rostros de los candidatos, encuestas donde se evalúa su popularidad, mítines a donde “miles” de seguidores vitorean al candidato y viajes de propaganda por todo el país. Sin embargo, aún queda por ver lo más importante para el futuro de la nación: cuáles son las prioridades de estos candidatos respecto al manejo del ambiente natural y social.

Insisto: no se puede llegar a la justicia, el respeto por los derechos humanos, la estabilidad económica y social, el respeto por las culturas y la integración con otros pueblos y naciones sin tener en cuenta el manejo adecuado de los recursos naturales. Es imposible. Si bajo la autoridad de quienes buscan los cargos políticos los recursos humanos y naturales se continúan violando como hasta ahora, al terminar los otros cuatro (por demás aciagos) años de (des)gobierno estaremos peor, mucho peor. Habrá más injusticia, más criminalidad, más pobreza y más violación de los derechos humanos. ¿Por qué? Porque muchas de esas graves situaciones se deben a que hay menos aire sin contaminación, menos agua pura, menos tierra fértil, menos alimento, menos cosechas abundantes, menos trabajo y menos comunidades satisfechas. ¿Es tan difícil ver esta realidad? Por tanto, les hago algunas preguntas a las y los candidatos a la presidencia, congreso y alcaldías:

¿Cuál es su actitud hacia el manejo y la conservación de los recursos? ¿Creen que es sólo una especie de mito o “asustar con el coco” de “ecohistéricos” que les estamos metiendo miedo para impedir el “todopoderoso” y “siempre deseable” crecimiento económico? ¿Creen que el cambio climático es algo irreal, una idea perversa de aquellos que se oponen al libre mercado? Porque si así es su actitud, definitivamente no van a hacerle ningún bien al país. Lo más probable es que ustedes se enriquezcan a costa de nosotros, y más tarde serán capaces de poner sus “ahorros” lejos y luego tendrán que huir cobardemente del país que ingenuamente creyó sus mentiras. Por el contrario, si están dispuestos a aceptar las advertencias de los científicos, a contribuir al manejo y la conservación, a defender nuestra tierra de la voracidad de la minería a cielo abierto y de las petroleras, entonces talvez podamos empezar a confiar en ustedes.

¿Quién va a ser su próximo ministro de agricultura? ¿Será acaso una persona que lo que le interesa es que su finca y las fincas de sus amigos sigan produciendo caña a costa de la pureza del aire y el agua de las comunidades adyacentes? ¿Vigilará por que a los que corten la caña se les pague un salario digno, tengan acceso a beneficios de salud y seguridad laboral y condiciones ambientales adecuadas?¿Será acaso una persona que se interesa más por un tipo de producción de café, verduras, frutas, hule, etc. que requiere de toneladas y toneladas de insecticidas y fertilizantes que luego contaminan las fuentes de agua de las aldeas, pueblos y ciudades? ¿Cree que los cultivos orgánicos y el agro-ecoturismo son una farsa? ¿Es su candidato a ministro un cómplice de los explotadores de la madera que agrava los problemas de deforestación? En cambio, si será alguien que impulsará cultivos alternativos, se preocupará por la producción orgánica, el uso razonable de biocidas y fertilizantes, entonces talvez podamos apoyar su designación.

¿Quién va a ser su próximo ministro de ambiente y recursos naturales? ¿Será acaso una persona que ignora las complejidades de la ecología y sólo va a ser colocado allí como una especie de “premio de consolación” porque no se le va a dar poder de decisión sino únicamente estará allí para cumplir un compromiso? ¿Será un profesional de dudosa reputación que, aunque preparado en materia ambiental, ha servido los intereses de aquellos que han efectuado estudios de impacto ambiental que favorecen únicamente al que los solicita y su valor real es cercano a cero? Sin embargo, si la persona que piensan designar tiene conocimientos sólidos de biología, ecología, economía ambiental y capacidad de gestión, y se le va a dejar trabajar honradamente con apoyo en personal y recursos financieros y materiales, podría ser que los apoyáramos.

¿Quién va a manejar el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP)? ¿Será capaz de limpiar de narcos, invasores, populistas aprovechadores y saqueadores de tesoros arqueológicos los parques, refugios y reservas de la nación? ¿Se le van a dar fondos, recursos humanos y equipo para que combatan los incendios forestales? ¿Tendrá autoridad para manejar apropiadamente los humedales, lagos, lagunas y esteros?
¿Se dará un impulso real a la reforestación y manejo sostenible? Por el contrario, si se le darán autoridad, recursos y poder para efectuar estas tareas podría valorarse su designación.

Respondan a estas inquietudes y sabremos si Guatemala va a quedar igual, peor o siquiera ligeramente mejor cuando su período haya concluido.

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.