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Mensaje en una botella
¿Quién me ha robado el mes de abril…?
Por José Manuel Chacón - Guatemala, 17 de abril de 2007
filoman12@yahoo.com

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón
Joaquín Sabina

Las primeras manifestaciones en favor de instaurar un día para reflexionar, sobre el hogar de todas y de todos los seres vivos: La Tierra , fue propuesto por el senador norteamericano Gaylord Anton Nelson, y tuvo lugar el 22 de abril de 1970. Nelson propuso la creación de una agenda planetaria, cuyo objetivo era sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales, para que se instituyeran políticas necesarias para erradicarlos. En 1972 se celebra la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente, la llamada conferencia de Estocolmo.

Desde entonces y a iniciativa de las Naciones Unidas se “celebra”, el día de la tierra, el 22 de abril, con la intención de reflexionar, generar conciencia y hacer propuestas por mejorar nuestro ambiente. Desafortunadamente, las políticas mundiales sólo se han quedado en buenas intenciones, y nuestro planeta hoy por hoy está sufriendo las amenazas más graves, jamás enfrentadas, como son las generadas por el calentamiento global.

Señalar de este máximo problema planetario, no se circunscribe solamente al cambio del clima, sino abarca también la lenta extinción de la vida misma.

Decir que todos los seres humanos somos responsables de este problema, pues también es una verdad a medias. Lo correcto quizás debería ser, sin ánimo de excluirnos, que es del sistema consumista, impulsado por el capitalismo salvaje y promovido por los políticos de los países ricos, aquellos que nos han impuesto y generado dependencia en el uso de combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón natural. Estos combustibles, los mayores destructores y contaminadores de nuestro planeta, los más sucios no sólo en su proceso de explotación sino en sus procesos imperialistas para adquirirlos, baste decir que las transnacionales que negocian con ellos son y han sido capaces de promover guerras e invadir países, masacrar seres humanos a bien de obtenerlos.

Pero los combustibles fósiles tienen sus días contados y estamos llegando al fin de una era de adicción a los mismos, aunque los costos sean los más caros para la vida.

Ante esto, las mismas transnacionales que negocian hoy con los combustibles de origen fósil y sus testaferros, son las que cínicamente nos proponen el uso de los biocombustibles para “salvar el planeta”. Esa es una de las razones de la llegada del presidente Bush en marzo de este año a algunos países de Latinoamérica. La nueva propuesta es convertir la tierra que produce alimentos en muchos países pobres, como Guatemala, en monocultivos productores de biocombustibles, en otras palabras y como bien dice Fidel: “A condenar a muerte prematura por hambre y sed a más de 3 mil millones de personas en el mundo… “

Los biocombustibles mas que una solución para sustituir a los energéticos derivados del petróleo, generados por cultivos agrícolas, que ocuparán tierra de cultivos alimentarios, promoverán enormes impactos al ambiente y causarán enormes desastres económicos. El bioetanol y el biodiesel se presentan como “la cura peor que la enfermedad”

En este contexto “celebrar” el día de la tierra en mi país Guatemala, entregada de forma sin vergüenza por los gobiernos de turno a las transnacionales: mineras y petroleras, lo mismo que a capitalistas nacionales y extranjeros que promueven la instalación de megaproyectos hidroeléctricos y de refinerías, que no tienen otro fin que lucrar con los bienes naturales, es no ser consecuente con el lema de “defender la tierra”, es no ser consecuente con las comunidades que hoy resisten valiente y pacíficamente ante la instalación de estas industrias extractivas.

Hoy por hoy, celebrar el día de la tierra con actos y discursos cursis y plásticos, sólo queda para las instituciones y autoridades del actual gobierno.

¿Cómo podemos “celebrar” este día, cuando importantes ecosistemas del país están siendo destruidos por nuevas plantaciones de caña de azúcar, como ocurre en el Valle del Polochic y en algunas áreas de El Petén…? Que conste que la producción de azúcar, sólo ha favorecido históricamente a un sector oligarca, la agro exportación del mismo en nada ha beneficiado a la mayoritaria población campesina e indígena, que hoy es más pobre que nunca.

Este día de la tierra más que en hacer “exámenes de conciencia”, y de visualizar escenarios apocalípticos, debemos de prepararnos, informarnos y organizarnos para defender los ríos, los pocos bosques que nos quedan, para defender también nuestra biodiversidad alimentaria, como son las semillas, ante la amenaza de “las ayudas alimentarias” que en esta época electoral aprovechan para repartir “alimentos” transgénicos, es decir hacer campañas a costa del hambre. Ayuda alimentaría sí, pero de forma digna y sana, hecha con nuestras semillas nativas y donde realmente se requiera.

En este día de la tierra, saludamos a todos los pueblos de Huehuetenango, de San Marcos y Zacapa que han realizado sus consultas de vecinos, también a todas las comunidades de Ixcán que se preparan también para rechazar por medio de este mecanismo civil, la instalación de un megaproyecto hidroeléctrico y de bloques petroleros en sus tierras. “La vida es lucha y se lucha siempre” (Rolando Morán)

Fuente: http://www.guatemala-mining.org


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