Al maestro Quiroa
Por
Julio Roberto Figueroa Tobar - Guatemala, 1 de diciembre
de 2004
Juanito Ixcoy se ha quedado mudo, el agüita atarantadora tiene sabor a llanto, Chicacao perdió al mejor hijo que tuvo y El Guadalajara ya no tiene quién lo extrañe tanto.
Me contaron que la “Maja” se vistió de luto y en “Estamos Hundidos” la recua de don “Bushito” levantó el ostracismo a todos los mishitos, porque ya no hay Gato Viejo que los llame brutos.
Los chicos malos del “cacifero club” sienten alivio y dicen: “¡Salud!”, agradeciendo al “cangrejo” traicionero, que calló la voz de su censor primero.
Nuestra Guatepeor del “Tercer Mundo” y “quinto infierno” de chirices de moco triste y panza lombricienta, seguirá indiferente y macilenta aunque el maistro se encuentra ya, al amparo del Eterno.
Desde la galería de Rocío hasta Casa Santo Domingo, un batallón de pinturas insurgentes animadas sutil y misteriosamente, pareciera que lamentan la partida de aquél que les dio la vida.
Y hoy, en el “Congrueso” tan necesitados de buen “seso”, se quedaron en oscuras, ya que la luz del “humilde obrero de la cultura” se cambió a otra dimensión, así que ¡sigan con sus transas maraqueros!, porque hay que ver quién llega de primero, al apetitoso y esquivo Guacamolón. ¡Aí nos vidrios pues, Quiroa!
Maistro de maestros, los que de lejos te conocimos por tus letras, hoy hacemos caldo de jetas, cuando en elPeriódico chingón, no encontramos ese shute sabrosón.
Tomado de www.elperiodico.com.gt |