Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 9 - 2013

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

“Dios es nuestro abogado. No es cuestión de venganza sino de respeto al proceso”: Zury Ríos, hija de Efraín Ríos Montt
Por Jorge Rafael Urrea Lorenzini* - Guatemala, 24 de abril de 2013

Nuevamente Dios se encuentra involucrado a favor de la familia Ríos Montt, porque durante el tiempo que el tristemente General violador de los derechos humanos – no confundirlo con el General de la Paz, aún cuanto tienen mucha similitud -, gobernó Guatemala por la fuerza de las armas, afirmó en uno de tantos “sermones” dominicales a los que trataba de someter a los guatemaltecos, que él era enviado de Dios.

Ahora, su hija lo invoca nuevamente como su Abogado – supongo defensor -, el que logró por un “milagro jurídico” suspender el juicio contra su patrocinado.

Pero posiblemente Zury Ríos, tiene razón en cuanto que ella y su padre se sienten amparados por Dios, porque creo que se refieren e invocaron al Dios Ares (Según la Mitología Griega) o el Dios Marte (nombre del mismo según los Romanos) que representaban la guerra, la crueldad y el asesinato. Dios Brutal y sanguinario, que se deleita en las matanzas y al que inspira y rinden culto sus milicias.

Y puede que sea cierto, porque siguiendo con la mitología griega, los ayudantes de Ares, eran Deimos y Fobos (de donde se toma fobia o temor) procreados con Afrodita que representan los espíritus del terror y el miedo y la hermana y compañera del homicida Ares, Enio, diosa del derramamiento de sangre y la violencia. No olvidemos a Alala – su hija – diosa-personificación del grito de guerra griego, cuyo nombre era usado por Ares como grito de guerra propio.

Ante la declaración pública de tanto miedo y terror que sintieron y aún mantienen muchos de los sobrevivientes de las masacres en el triángulo Ixil, al sufrir la practica militar de la tierra arrasa (destrucción de sus propiedades y medios de subsistencia), unido ello al derramamiento de sangre de tanto inocente, la violación, la crueldad, el asesinato de mujeres, niños, ancianos, que ordenó el ungido de Dios y que en forma obediente y no deliberante ejecutó el “glorioso ejército nacional”, posiblemente despertó la conciencia del Dios Marte y como corresponde, intervino para que su enviado a la tierra, gozara del principio jurídico “del debido proceso”, que tanto reclamaban sus defensores terrenales, por intermedio de su milicia y Comandante General de turno, quien se encargó hacer sabe como orden suprema, que “en Guatemala no existió genocidio”.


* Abogado y Notario

www.albedrio.org


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.