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Solidarios con la ciudad de la esperanza, la lucha sigue
Por Kajkoj Maximo Ba Tiul - Guatemala, 24 de septiembre de 2016
ajpop2004@yahoo.es

Hago un alto, dejo de escribir un documento sobre la revolución de octubre, porque me parece igual de importante, este comunicado que nace del corazón de un hombre, un cristiano, uno que vuelve a sentir el dolor, por lo que está pasando en el territorio Norte de Guatemala (Petén, Izabal, Alta y Baja Verapaz, parte de El Quiché). La violencia que se ha adueñado de la región, requiere de capacidad y de ponerle mucha atención. Una violencia que tiene muchas causas: el crimen organizado, la limpieza social, la criminalización contra lo diferente, la criminalización contra líderes o lideresas. La violencia y criminalización no está llegando solo por el extractivismo, sino es también, como una forma de acallar las voces disonantes. Por eso, me parece justa el llamado que hace el Padre Sergio Godoy, para que no callemos y tratemos de gritar y protestar, para que termine el rio de sangre que recorre todo nuestro territorio.

Hace nueve días, desparecieron dos jóvenes: Norman y Josué. Dos miembros de la Ciudad de la Esperanza, un centro que brinda apoyo y educación a jóvenes de áreas marginales de Cobán. Los dos jóvenes fueron secuestrados y luego asesinados. En Cobán, hay muchos desparecidos, como Alex Otoniel, que también es del mismo hogar. Las autoridades del departamento, con su incapacidad, no han dado el nivel para ayudar a resolver esta situación y es por eso, que el Padre Sergio, se pronuncia y que me parece importante que todos conozcan su sentir y su pesar.

Aquí las primeras reflexiones del Padre Sergio1: “¿Cuál es el sentimiento que sigue a la tristeza y a la frustración?, ¿acaso la desesperanza? ¡NO! Ahora viene la indignación y el coraje de gritar que la esperanza todavía sigue viva.

YO ACUSO A LOS SEÑORES DE LA MUERTE, a los que trafican con vidas humanas alejándose apenas del umbral de la inocencia; acuso a la indiferencia de quienes esta noche no podrán dormir tranquilos porque pesa sobre su conciencia una muerte más. 

ACUSO a este Estado fallido que se cae en pedazos, incapaz de hacer nada para combatir las causas de la pobreza y de la inequidad, pero que alimenta PARÁSITOS que viven a costillas del pueblo.

YO DENUNCIO que detrás de la vida marginal y de la muerte de ALEJANDRO ICHICH (segunda víctima en dos días), hay poderes ocultos que sacan provecho de la necesidad de los desposeídos y EXIJO a quienes corresponde, que se den a la tarea de seguir las pistas que les han sido ya ofrecidas para hacer justicia.

SOLICITO CON TODA FIRMEZA A LA GOBERNADORA DEPARTAMENTAL QUE SE PRONUNCIE PÚBLICAMENTE sobre estos hechos y dirija las acciones respectivas para lograr salvar a muchos otros cuya vida está en riesgo, porque el mal no está siendo combatido desde la raíz.

Nadie podrá devolverle a la vida en este mundo; pero ya nada podrá separarle del amor de Dios. Podrán cortarle las alas a los ángeles, podrán seguir mutilando sueños, pero no podrán vencer la FUERZA DE LA RESURRECCIÓN que actúa en la historia, a través de los que son solidarios, trabajan por la paz y alzan su voz para defender a los sin voz.

Gracias a todos aquellos que por este y otros medios han manifestado su pesar y sus condolencias, así como su indignación. Quiero invitarles a todos a que no tengamos miedo, a que unamos inteligencia y corazón para combatir el flagelo que amenaza la vida de tantos chicos y chicas, sin detenerse a ver su condición social. Es hora de salir a las calles, es hora de colocar listones blancos, es hora de dejar el púlpito o la comodidad de nuestras trincheras de indiferencia, para hacer posible la bienaventuranza de la paz, porque solo así podremos sentirnos hijos e hijas de Dios.

Sus segundas reflexiones: “ATENCIÓN: NO SOY UN NIÑO DE PRIMERA COMUNIÓN O UN MODELO DE CONDUCTA MORAL INTACHABLE, PERO SOY UN CIUDADANO Y CREYENTE, CAPAZ DE HACER MÍO EL DOLOR AJENO.

SI A USTED LE ESCANDALIZA ESTA FORMA DE PROTESTA, LE DEBERÍA ESCANDALIZAR MUCHO MÁS, la espantosa corrupción e indiferencia (o a lo mejor incapacidad) que está sumiendo a nuestra sociedad en un clima de miedo, angustia y desesperación que no nos merecemos, si no es por culpa de nuestro silencio y de quienes siguen desde la política y la administración pública "haciendo su agosto" sin pensar en el bien común, pero queriendo taparnos la boca.

Cuando en Comunidad Esperanza demandamos que se haga justicia para los niños y Jóvenes que han sido víctimas de la violencia y del abuso de un sistema descompuesto, estamos exigiendo a la GOBERNADORA DEPARTAMENTAL y a los responsables de realizar acciones de de investigación, que se den a la tarea de seguir todas las pistas, a fin de dar con los responsables para aplicarles la ley; además de garantizar que cesen las desapariciones y se implementen adecuados programas de seguridad.

Después de escuchar algunas de las declaraciones de la SEÑORA VENTURA en la conferencia de prensa, debo decir que no sé si sentir vergüenza ajena, o sentirme más indignado aun. Muchas de sus declaraciones denotan dos cosas: falta de interés auténtico por responder a las demandas de seguridad y justicia, incapacidad para sentir como mujer o como madre el dolor ajeno, o falta de competencia para desempeñarse en el cargo. Me permito recordarle que cada vez que Desaparece un joven o una muchacha, o cada vez que aparece "un muertecito", SU DEUDA MORAL AUMENTA.

Nosotros NO NOS VAMOS A CALLAR, porque si callamos "gritarán las piedras" (Lc. 19,40). Invito a todos a que nos unamos y no quitemos el dedo del renglón. Formas de protestar hay muchas, y razones para hacerlo sobran. SIGAMOS ADELANTE”.

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